{"id":5053,"date":"2003-07-30T00:15:00","date_gmt":"2003-07-30T00:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fifthinternational.org\/apoyar-el-llamado-la-quinta-internacional\/"},"modified":"2003-07-30T00:15:00","modified_gmt":"2003-07-30T00:15:00","slug":"apoyar-el-llamado-la-quinta-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/apoyar-el-llamado-la-quinta-internacional\/","title":{"rendered":"Apoyar el llamado a la Quinta Internacional"},"content":{"rendered":"<p><i>Liga por la Quinta Internacional<\/i><\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os del siglo XXI, la resistencia al imperialismo, la guerra y el capitalismo corporativo asumieron una escala verdaderamente global<\/p>\n<p>Las vastas movilizaciones contra las instituciones financieras internacionales, las contra cumbres continentales, los Foros Sociales de varios miles, las acciones a trav\u00e9s de las fronteras y los d\u00edas de acci\u00f3n comunes han cambiado la forma de la lucha de clases.<\/p>\n<p>La idea del internacionalismo, por d\u00e9cadas poca m\u00e1s que una aspiraci\u00f3n de los activistas m\u00e1s militantes y con m\u00e1s visi\u00f3n de futuro, se han transformado en una realidad pr\u00e1ctica, influenciando y fortaleciendo la resistencia en todas partes.<\/p>\n<p>Esta oleada de acciones de masas globalmente coordinadas alcanz\u00f3 su punto m\u00e1s alto en la acci\u00f3n hist\u00f3rica a nivel mundial del 15 de febrero de 2003, cuando 20 millones marcharon en cada una de las principales ciudades en el globo contra el ataque a Irak de Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a \u2013el nivel m\u00e1s alto de acci\u00f3n antimperialista coordinada en la historia humana.<\/p>\n<p>El internacionalismo ha sacudido al planeta, ahora debe cambiarlo.<\/p>\n<p>Para transformar la \u201cguerra contra el terrorismo\u201d del imperialismo en una guerra global contra el terror imperialista, para poner millones en movimiento contra el sistema que causa la guerra, nuestras redes, foros y coordinadoras necesitan dar un nuevo paso audaz: la formaci\u00f3n de un Partido Global de la Revoluci\u00f3n Socialista \u2013 la Quinta Internacional.<\/p>\n<p>Llamamos a los cientos de miles que se han reunido en los foros sociales europeo, asi\u00e1tico sudamericano y de Medio Oriente, a los sindicatos y a las iniciativas anticapitalistas que se han ligado en la acci\u00f3n en todo el mundo, a las partidos obreros de masas que han tomado las calles contra el neoliberalismo, el capital y la guerra, a la juventud revolucionaria, a unirse al mayor nivel posible. Esto significa formar la nueva internacional lo antes posible \u2013 no en un futuro distante sino en los pr\u00f3ximos meses y a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 dar este paso? Porque el nivel de unidad logrado hasta ahora \u2013aunque es alentador- no es suficiente para derrotar a los capitalistas. En este momento podemos coordinar acciones. Pero no hemos sido capaces de quebrar el control de los dirigentes sindicales y reformistas sobre las organizaciones de masas de la clase obrera. Por eso pudimos poner 20 millones en las calles pero no pudimos frenar la guerra contra Irak. Hubo marchas pero muy pocas huelgas de los millones que pod\u00edan detener al mundo. La raz\u00f3n: no hubo una organizaci\u00f3n global alternativa a los dirigentes cobardes que nos defraudaron.<\/p>\n<p>Ahora podemos discutir y debatir la necesidad de \u201cotro mundo\u201d. Pero no nos hemos fijado un objetivo com\u00fan: el derrocamiento del poder del estado de los capitalistas y la creaci\u00f3n de un nuevo poder basado en las masas obreras y populares.<\/p>\n<p>Tenemos muchos publicistas y escritores que denuncian, analizan y condenan el sistema capitalista. Pero no tenemos un programa com\u00fan, una gu\u00eda de acci\u00f3n que se base en las lecciones duramente aprendidas de los 150 a\u00f1os de luchas anticapitalistas. Sin un programa acordado, las tragedias del pasado se asoman por delante nuestro nuevamente como peligros reales y presentes.<\/p>\n<p>Millones apoyaron al Partido de Trabajadores de Lula en Brasil, que est\u00e1 compartiendo el poder con pol\u00edticos capitalistas y que se ha comprometido con el FMI. El partido italiano radical Rifondazione Comunista juega un rol prominente en el movimiento anticapitalista, pero ha compartido el poder con los capitalistas en el pasado, se niega a descartarlo en el futuro y predican la paz a toda costa a los trabajadores y la juventud italiana.<\/p>\n<p>Sin un programa com\u00fan, el movimiento no tiene alternativa al error catastr\u00f3fico de gobernar con la burgues\u00eda excepto el fatalismo zapatista o anarquista, que renuncia a la lucha por el poder obrero y desorganiza la revoluci\u00f3n como resultado de esto. No tenemos un partido com\u00fan \u2013y por lo tanto no podemos montar un enfrentamiento unificado por nuestro propio gobierno, nuestro propio poder.<\/p>\n<p>Pero la historia est\u00e1 avanzando r\u00e1pidamente -han emergido grandes oportunidades para la lucha por el poder en los \u00faltimos a\u00f1os y ocurrir\u00e1n en un pa\u00eds tras otro, con una frecuencia mayor, en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Las vastas movilizaciones de febrero de 2003 anuncian todav\u00eda quedan d\u00edas m\u00e1s importantes por delante.<\/p>\n<p>Las precondiciones para la victoria son: armar a los trabajadores en cada pa\u00eds con una perspectiva y una gu\u00eda de acci\u00f3n; corregir los errores que inevitablemente surgen cuando un movimiento est\u00e1 limitado al terreno nacional; informar a los trabajadores de cada pa\u00eds sobre los eventos reales que enfrentan sus hermanos en el exterior; atraer a los trabajadores y los campesinos en cada pa\u00eds a la deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica de las tareas que enfrenta el movimiento obrero; coordinar la lucha por el poder, venciendo la influencia fatal del reformismo, la burocracia, el nacionalismo y los elementos oscilantes de todo tipo; extender la revoluci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales al terreno continental y global.<\/p>\n<p>Todo esto exige la formaci\u00f3n de una nueva internacional.<\/p>\n<p>Esto no es mero sue\u00f1o. Los trabajadores anticapitalistas lo han hecho cuatro veces en el pasado. Podemos hacerlo de nuevo. Si aprendemos del pasado, podemos basarnos sobre los aciertos de las primeras cuatro Internacionales, evitar los errores que llevaron a su declinaci\u00f3n y derrota, y construir un Quinta Internacional para organizar nuestra victoria global.<\/p>\n<p>La Primera Internacional mostr\u00f3 que es posible reunir a fuerzas diversas en una asociaci\u00f3n mundial de los trabajadores. Pero si, bajo la influencia del anarquismo, parte de la Internacional se opuso resueltamente a la lucha pol\u00edtica, la unidad no pod\u00eda durar demasiado. La Quinta Internacional debe apuntar a unir a las capas m\u00e1s amplias de las fuerzas combativas \u2013pero debe definir r\u00e1pidamente sus objetivos pol\u00edticos y rechazar resueltamente la exigencia anarquistas o sindicalistas de que renunciemos a los \u00fanicos m\u00e9todos que pueden derrotar al capitalismo: el gobierno y el poder de la clase obrera.<\/p>\n<p>Por lo tanto impulsamos la internacional para perseguir incesantemente la lucha pol\u00edtica, sin temor a la ruptura con los anarquistas, los populistas o los publicistas liberales de las ONGs que no pueden aceptar nuestros objetivos de clase.<\/p>\n<p>La Segunda Internacional mostr\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de toda duda que la lucha pol\u00edtica, la acci\u00f3n sindical y electoral y la agitaci\u00f3n y propaganda a gran escala puede unir fuerzas de masas en partidos obreros en todas partes. Pero cuando emergi\u00f3 una burocracia en el movimiento obrero nacional, basada en los sectores privilegiados de los trabajadores, r\u00e1pidamente hizo las paces con los explotadores y apoy\u00f3 incluso los peores excesos de la burgues\u00eda, llevando a los trabajadores a la guerra fratricida como hizo la Segunda Internacional en 1914 y como han hecho desde entonces sus secciones nacionales, incluyendo al Labour Party brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Como la Segunda, la Quinta Internacional debe usar las t\u00e9cnicas de la acci\u00f3n pol\u00edtica de masas para renuir no cientos en sociedades de propaganda, sino cientos de miles en partidos de la clase obrera. Pero nunca debemos repetir el error fatal de tolerar funcionarios reformistas y carreristas en nuestras filas. La burocracia, el chovinismo nacional, el reformismo parlamentario o sindical significan derrotas sangrientas para el movimiento anticapitalista.<\/p>\n<p>La lucha por la Quinta Internacional es inseparable de la pelea por arrancar al movimiento obrero del control de los guerreristas y los traidores. Llamamos a los partidos obreros que han tomado el camino de la lucha contra el capital a unirse a la Quinta Internacional \u2013al mismo tiempo exigimos que rompan irrevocablemente cualquier lazo con los capitalistas y echen de sus filas a los bur\u00f3cratas traidores. Lo contrario preparar\u00eda a la internacional para la destrucci\u00f3n en su primer prueba decisiva.<\/p>\n<p>La Tercera Internacional \u2013 una respuesta revolucionaria de masas a la Primera Guerra Mundial y la Revoluci\u00f3n Rusa \u2013 mostr\u00f3 que para echar a los dirigentes reformistas, para resistir la guerra imperialista, para unir a los trabajadores en la lucha por nuestro poder, el movimiento debe combinar la mayor democracia interna con la acci\u00f3n centralizada a escala global. Sin democracia no existe ninguna posibilidad de unidad genuina, de unir a los trabajadores de todos los pa\u00edses para formular una estrategia internacional, de resistir el control burocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin un estricto centralismo \u2013que requiere a los partidos y dirigentes nacionales respetar las decisiones internacionales democr\u00e1ticas- no hay posibilidad de resistir las presiones nacionales, ni de la acci\u00f3n revolucionaria com\u00fan. La Quinta Internacional debe combinar la m\u00e1xima democracia interna con la m\u00e1xima unidad en la acci\u00f3n; ambas son precondiciones para la lucha revolucionaria efectiva.<\/p>\n<p>El destino terrible de la Tercera Internacional lleva consigo una advertencia para el futuro. Si una revoluci\u00f3n en un pa\u00eds fracasa en extenderse en el tiempo, si la democracia obrera es suprimida, si el objetivo de la revoluci\u00f3n se limita a asegurar la democracia capitalista, si se construyen coaliciones de gobierno con partidos capitalista, si una casta burocr\u00e1tica en un estado obrero abandona la revoluci\u00f3n mundial a favor de la \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d con el capitalismo global, entonces, incluso los partidos revolucionarios m\u00e1s audaces y potentes pueden transformarse en su contrario: en instrumentos de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El stalinismo es una mancha en la historia del movimiento obrero. No es posible ning\u00fan compromiso con este. Los partidos comunistas que apoyen el llamado a la Quinta Internacional deben romper con el programa reaccionario del stalinismo, sus m\u00e9todos vergonzosos y sus objetivos cobardes. Sin esto, la internacional nunca unir\u00e1 a la nueva generaci\u00f3n bajo la bandera de la liberaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>La Cuarta Internacional, sola en el una vez poderoso movimiento comunista, resisti\u00f3 los horrores del stalinismo y las terribles derrotas que le infligi\u00f3 a la clase obrera. Le dej\u00f3 a las futuras generaciones una herencia pol\u00edtica invalorable. Democracia obrera y no planificaci\u00f3n burocr\u00e1tica; gobierno de los concejos obreros, no la dictadura de la casta privilegiada; internacionalismo, no chovinismo nacional; revoluci\u00f3n ininterrumpida (permanente), no un bloque eterno con los capitalistas \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d; un programa que una las luchas cotidianas de los trabajadores a la toma del poder por la clase obrera, no un cat\u00e1logo de reformas desconectadas del objetivo final de la revoluci\u00f3n. Ninguno de estos principios hoy son innecesarios, todos son urgentemente neceesarios para que el movimiento obrero y anticapitalista abra el camino a la libertad en el siglo XXI.<\/p>\n<p>Han pasado m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os desde que la Cuarta Internacional fue destruida como instrumento revolucionario. Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial abandon\u00f3 su programa obrero independiente y en lugar de \u00e9ste adapt\u00f3 su pol\u00edtica al ala izquierda de los socialdem\u00f3cratas y stalinistas, declarando finalmente que la \u201c\u00e9poca de octubre\u201d estaba muerta y buscando una nueva internacional s\u00f3lo con un programa reformista. Hoy en el movimiento anticapitalista, el Secretariado Unificado de la Cuarta Internacional defiende a los sectores m\u00e1s liberales y reformistas del movimiento contra la cr\u00edtica revolucionaria.<\/p>\n<p>La principal ruptura de la Cuarta Internacional \u2013 la Tendencia Socialista Internacional y su principal partido, el SWP- renunci\u00f3 casi a todo principio revolucionario de la Internacional. Hoy usa frases revolucionarias radicales mientras se niega sistem\u00e1ticamente a enfrentar a las tendencias reformistas dentro del movimiento. Plantea expl\u00edcitamente que la precondici\u00f3n para la acci\u00f3n com\u00fan con los reformistas es la suspensi\u00f3n de la cr\u00edtica revolucionaria.<\/p>\n<p>En lugar de un programa de acci\u00f3n revolucionario consistente, propone el inadecuado \u201cManifiesto Anticapitalista\u201d de Alex Callinicos para el movimiento global. En Gran Breta\u00f1a se presenta a elecciones con una plataforma reformista. M\u00e1s recientemente en la Asamblea Popular nacional, el SWP bloque\u00f3 el desarrollo de las asambleas populares en las ciudades en todo Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>Estos vestigios de la Cuarta Internacional siguen una pol\u00edtica que en la historia del movimiento se ha llamado centrista. Esas organizaciones son revolucionarias en las palabras pero se muestran incapaces de trazar un curso revolucionario consistente, independiente de los aparatos burocr\u00e1ticos. Ellos impulsa y crean organizaciones pol\u00edticas que presentan a las masas s\u00f3lo un acuerdo diplom\u00e1tico entre tendencias revolucionarias y oportunistas. Esto s\u00f3lo puede lograr una cosa: silenciar el mensaje revolucionario y proteger a los reformistas de la cr\u00edtica revolucionaria.<\/p>\n<p>En lugar de analizar lo que es necesario para la clase obrera y despu\u00e9s pelear por esto, los fragmentos centristas de la Cuarta Internacional adaptan su pol\u00edtica a la conciencia prevaleciente de la clase obrera en un momento dado. El centrismo conf\u00eda en que el \u201cproceso\u201d revolucionario, la crisis, la espontaneidad de las masas hagan el trabajo que deber\u00edan hacer los revolucionarios \u2013 se\u00f1alar el camino a seguir, advertir de los peligros, identificar a los falsos amigos de hoy como los enemigos de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>La Quinta Internacional debe unir fuerzas de todo el movimiento obrero y anticapitalista. Pero no debemos parar el enfrentamiento a los programas reformistas levantados por aquellos que promueven hoy una repetici\u00f3n de los m\u00e9todos fallidos de las internacionales colapsadas. Un \u201cacuerdo pol\u00edtico negociado\u201d entre ellos puede servir para unir a dirigentes burocr\u00e1ticos: para la unidad combativa de las masas obreras, es peor que in\u00fatil.<\/p>\n<p>Por lo tanto, para los revolucionarios, no s\u00f3lo es necesaria la cr\u00edtica a los reformistas en la lucha por la nueva internacional, sino tambi\u00e9n a las vacilaciones centristas.<\/p>\n<p>Cada una de las cuatro internacionales revolucionarias encarnaron grandes conquistas para el movimiento obrero y ricas lecciones para las generaciones futuras. Pero eventualmente cada una de ellas sucumbieron a la degeneraci\u00f3n y el colapso.<\/p>\n<p>La tarea urgente de la clase obrera mundial es fundar una Quinta Internacional, el arma m\u00e1s importante de todas en la lucha contra el capitalismo global.<\/p>\n<p>Los esc\u00e9pticos plantean que es \u201cdemasiado pronto\u201d para fundar una nueva internacional. Nada puede estar m\u00e1s lejos de la verdad. La falta de coordinaci\u00f3n y direcci\u00f3n internacional es la clave de la debilidad que nos aflige hoy. Permanecer en el nivel de las redes paralizar\u00e1 al movimiento anticapitalista y lo har\u00e1 retroceder. Dar pasos audaces hacia la unidad combativa global es la tarea entrtal en cada pa\u00eds y en cada continente.<\/p>\n<p>El capitalismo global est\u00e1 llevando al mundo a un nuevo ciclo de guerra de aniquilaci\u00f3n. Contra esto se est\u00e1 levantando una vez m\u00e1s su sepulturero hist\u00f3rico: la clase obrera global, m\u00e1s numerosa, con un mayor potencial y m\u00e1s estrechamente interconectada que nunca antes.<\/p>\n<p>Todav\u00eda tenemos un mundo para ganar. Las cadenas que nos atan son fuertes pero nuestro poder nunca ha sido mayor. Si queremos, podemos reducirlos a \u00e1tomos.<\/p>\n<p>Trabajadores, campesinos, j\u00f3venes revolucionarios \u2013 un\u00e1nse en la lucha por la Quinta Internacional! Es la bandera intacta de la lucha contra el capitalismo y por vuestro derecho de nacimiento \u2013la libertad humana global.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Liga por la Quinta Internacional En los primeros a\u00f1os del siglo XXI, la resistencia al imperialismo, la guerra y el capitalismo corporativo asumieron una escala verdaderamente global Las vastas movilizaciones contra las instituciones financieras internacionales, las contra cumbres continentales, los Foros Sociales de varios miles, las acciones a trav\u00e9s de las fronteras y los d\u00edas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7724,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[104],"class_list":["post-5053","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","tag-archive"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7724"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5053"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5053\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}