{"id":3690,"date":"2011-12-14T11:44:00","date_gmt":"2011-12-14T11:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fifthinternational.org\/historia-en-ciernes-revoluciones-democraticas-en-el-contexto-de-un-desarrollo-desigual-y-com\/"},"modified":"2011-12-14T11:44:00","modified_gmt":"2011-12-14T11:44:00","slug":"historia-en-ciernes-revoluciones-democraticas-en-el-contexto-de-un-desarrollo-desigual-y-com","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/historia-en-ciernes-revoluciones-democraticas-en-el-contexto-de-un-desarrollo-desigual-y-com\/","title":{"rendered":"Historia en ciernes: revoluciones democr\u00e1ticas en el contexto de un desarrollo desigual y combinado"},"content":{"rendered":"<p><i>League for the Fifth International<\/i><\/p>\n<p>2011, sin duda, ser\u00e1 recordado como el a\u00f1o de la Revoluci\u00f3n \u00c1rabe. Hemos visto una explosi\u00f3n de aspiraci\u00f3n democr\u00e1tica y valiente lucha mientras las revoluciones se extend\u00edan en pocas semanas desde T\u00fanez y Egipto a Bahr\u00e9in, Yemen, Libia y Siria. Como cualquier movimiento que desaf\u00eda y derroca l\u00edderes y sistemas que una vez hab\u00edan aparecido como caracter\u00edsticas inamovibles del orden mundial, el mundo entero fue tomado por sorpresa por la velocidad, la escala y la energ\u00eda de las masas movilizadas que intuyeron una oportunidad para desalojar a sus gobernantes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estallaron movimientos en Argelia, Jordania, Arabia Saudita y Marruecos, pero fueron r\u00e1pidamente reprimidos o contenidos con concesiones econ\u00f3micas y las promesas de reforma de los reg\u00edmenes. Palestina tambi\u00e9n vio la aparici\u00f3n de organizaciones juveniles, aunque Hamas y Fatah al un\u00edsono r\u00e1pidamente suprimieron sus actividades en la calle. Aun as\u00ed, la intransigencia de Israel y  su implacable depredaci\u00f3n sobre los restos de Cisjordania ha unido a Hamas y Fatah en un intento por hacer que la ONU reconozca a Palestina como un Estado \u2013 caso de que esta propuesta sea rechazada una nueva Intifada puede estar a la vista. Por otro lado, con tanta inestabilidad y la revoluci\u00f3n barriendo Oriente Medio, L\u00edbano e Irak se hicieron notar por permanecer relativamente tranquilos.<\/p>\n<p>No podemos, sin embargo, constatar simplemente un balance positivo: hay caracter\u00edsticas negativas en esta situaci\u00f3n, obst\u00e1culos en el camino de las masas que todav\u00eda tienen que ser derribados, y desaf\u00edos a\u00fan no superados. No ha habido ning\u00fan nuevo levantamiento desde marzo. En Egipto y T\u00fanez, aunque se han establecido una amplia gama de libertades de facto, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF por sus siglas en ingl\u00e9s) encabezado por un antiguo amigote de Mubarak, el Mariscal Mohamed Tantawi, todav\u00eda mantiene una estricto control del poder del Estado. Mediante la celebraci\u00f3n de un apresurado plebiscito, los militares evitaron cualquier reescritura radical de la Constituci\u00f3n u otras leyes por parte de los representantes democr\u00e1ticamente elegidos por la gente com\u00fan, lo que s\u00f3lo podr\u00eda haber significado la convocatoria de una Asamblea Constituyente soberana. Los Hermanos Musulmanes, que apenas apoyaron la Revoluci\u00f3n del 25 de febrero, y que ahora apoyan a la Junta Militar, son los esperados ganadores de las elecciones previstas para noviembre.<\/p>\n<p>En Siria, seis meses de lucha heroica no han derrocado a\u00fan el r\u00e9gimen baasista. En Libia, Gadafi s\u00f3lo fue derrocado con la ayuda de los bombardeos de la OTAN y sus asesores militares; aunque claramente las masas celebraban la victoria en las calles, sus autoproclamados l\u00edderes, el Consejo Nacional de Transici\u00f3n, se ha convertido en un t\u00edtere del imperialismo anglo-franc\u00e9s, un obst\u00e1culo en el camino de las aspiraciones del pueblo libio.<\/p>\n<p>En vista de estas enormes oportunidades para la transformaci\u00f3n social, que ya han tra\u00eddo de vuelta la estrategia de la revoluci\u00f3n a la agenda de la pol\u00edtica global del siglo XXI, y de los retos profundos que a\u00fan permanecen si van a llevarse a cabo, los socialistas revolucionarios tienen que mostrar, mediante la paciente agitaci\u00f3n, los argumentos y an\u00e1lisis pol\u00edticos y con la participaci\u00f3n en las luchas de masas, que la democracia burguesa \u2013 es decir, democracia que deja a la clase capitalista el control de la sociedad a trav\u00e9s de su riqueza y la dominaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, la educaci\u00f3n, el ej\u00e9rcito, la polic\u00eda y la burocracia estatal \u2013 no puede dejar de fallar a la hora de satisfacer las necesidades y esperanzas de la juventud y de las masas explotadas. Las desigualdades sist\u00e9micas y las injusticias que condujeron a la revuelta de 2011 est\u00e1n escritas en el ADN del capitalismo global.<\/p>\n<p>Hasta la fecha, sin embargo, las revoluciones en el mundo \u00e1rabe a\u00fan no han  establecido siquiera una democracia burguesa. Por otra parte, quienes tienen el poder, e incluso los aspirantes liberales al mismo, y mucho menos sus amos occidentales, tienen intenci\u00f3n alguna de establecerla. S\u00f3lo quienes obligatoriamente tienen que utilizar los derechos democr\u00e1ticos para luchar por su emancipaci\u00f3n tienen la motivaci\u00f3n para llevar a cabo esta lucha hasta el final.<\/p>\n<p>Por lo tanto, es evidente, que son necesarias nuevas luchas revolucionarias para desbloquear el camino hacia la democracia y la justicia social, para derrocar no s\u00f3lo a los dictadores individuales sino a los reg\u00edmenes dictatoriales por entero, no s\u00f3lo para liberar el mundo \u00e1rabe de t\u00edteres del imperialismo, sino del dominio de los bancos, las multinacionales del petr\u00f3leo y del FMI sobre sus econom\u00edas.<\/p>\n<p>En definitiva, es solamente la clase trabajadora, unida con los campesinos, la juventud revolucionaria y las mujeres, quienes pueden llevar a cabo completamente la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica. Esto no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de derecho a voto, sino toda la gama de derechos democr\u00e1ticos, incluido el derecho a formar sindicatos y partidos pol\u00edticos, la completa igualdad en todas las esferas de la mujer y de todas las etnias, redistribuci\u00f3n de la tierra a quien la trabaja, igualdad de acceso a la salud y la educaci\u00f3n y la plena soberan\u00eda del gobierno electo sobre el territorio y los recursos de la naci\u00f3n. Para resumir, estas demandas dejan claro que los trabajadores y los campesinos s\u00f3lo pueden lograr su propia liberaci\u00f3n por medio de un gobierno de los trabajadores y los campesinos, un gobierno apoyado en sus propias organizaciones de lucha. Hacer esto significa librar una lucha por una transici\u00f3n sin interrupciones de los objetivos democr\u00e1ticos a los socialistas; pasar de una lucha contra la dictadura militar, abierta o disimulada, y contra la pobreza y la desigualdad, a una lucha contra sus causas arraigadas en el capitalismo y el imperialismo.<\/p>\n<p>Los sindicatos son esenciales a la hora de alzar y movilizar a los trabajadores para luchar por sus intereses vitales, como lo son los movimientos revolucionarios de la juventud y las mujeres, pero incluso estos no son suficientes cuando se plantea la cuesti\u00f3n del poder. Los instrumentos para esa lucha deben ser los partidos revolucionarios que pueden canalizar el liderazgo de todas estas luchas diferentes y vincularlas entre s\u00ed a trav\u00e9s de la regi\u00f3n y del mundo en una nueva Quinta Internacional. Aunque es cierto que la falta de tales partidos deja a los trabajadores sin representaci\u00f3n cuando se celebran las elecciones, esos partidos no son s\u00f3lo organizaciones para presentar candidatos a las elecciones; sus militantes deben esforzarse por ser l\u00edderes en cada lucha progresiva inclusive hasta la lucha por el poder.<\/p>\n<p>Revoluciones democr\u00e1ticas en el contexto de un desarrollo desigual y combinado.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, 2011, tiene un alcance internacional similar a la de otros &#8222;a\u00f1os locos&#8220;; 1848, 1919, 1936, 1968 y 1989, cuando brotes revolucionarios se inspiraron mutuamente y se extendieron a trav\u00e9s de continentes enteros. Al igual que los levantamientos hist\u00f3ricos, la primavera \u00e1rabe es una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica. Sus principales demandas son la eliminaci\u00f3n de los dictadores militares desde hace mucho tiempo en el poder como Ben Al\u00ed, Mubarak, Saleh, Gadafi, Assad; o la creaci\u00f3n de gobiernos constitucionales y elecciones libres en las monarqu\u00edas del Golfo P\u00e9rsico, Jordania, Arabia Saudita y Marruecos.<\/p>\n<p>Las revoluciones de 2011 han revelado cu\u00e1n importante es la libertad personal para los j\u00f3venes de todas las clases bajas. La demanda de las libertades tradicionales, que la modernidad liberal prometi\u00f3 hace mucho tiempo pero que tantas veces ha fracasado en entregar, son a menudo el punto focal de las demandas de los movimientos de hoy: eliminaci\u00f3n de las detenciones arbitrarias, del acoso, la extorsi\u00f3n, las palizas y las torturas por parte de la polic\u00eda. En el siglo XXI, estos principios se han ampliado para abarcar los frutos de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica: libre acceso a las noticias a trav\u00e9s de medios sin censura y la web. Esto va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la lucha por el derecho a vivir y respirar una cultura moderna que ha sido negada y reprimida en muchos de los pa\u00edses ahora arrojados al caos, porque internet se ha convertido en una herramienta fundamental para exponer la corrupci\u00f3n pol\u00edtica y el abuso policial, para organizar manifestaciones y promover huelgas. Tambi\u00e9n se ha usado para formar partidos y luchar en las elecciones, para desafiar el monopolio de la propiedad y el control de los &#8222;viejos medios&#8216; por parte de los millonarios y del estado.<\/p>\n<p>Todas estas libertades elementales, individuales y colectivas, han sido reducidas o han permanecido ausentes en el mundo \u00e1rabe durante d\u00e9cadas y en muchos otros pa\u00edses y continentes tambi\u00e9n. Ser\u00eda un gran error para los marxistas o anti-imperialistas en Occidente denigrar a estas aspiraciones como &#8222;simple liberalismo burgu\u00e9s&#8220;, alegando que el parlamentarismo occidental ha demostrado ser una farsa hueca que ha alimentado la alienaci\u00f3n y la desilusi\u00f3n, o concluir igualmente que la cuesti\u00f3n primordial en los pa\u00edses oprimidos y d\u00e9biles del Sur global deber\u00eda ser la oposici\u00f3n a la dominaci\u00f3n de estos pa\u00edses por el imperialismo.<\/p>\n<p>Aquellos quienes sermonean a la juventud democr\u00e1tica y a los trabajadores que luchan por la democracia y el derecho de sindicaci\u00f3n, acerca de que s\u00f3lo deber\u00edan dirigir tales demandas contra los reg\u00edmenes t\u00edtere del imperialismo occidental y no contra los dictadores de Ir\u00e1n, Sirias o Libia debido a sus pretensiones antiimperialistas, est\u00e1n tratando de contener la marea con una escoba. Expresa una profunda y arrogante despreocupaci\u00f3n por los derechos civiles de las masas de Oriente Medio. Si el marxismo va a convertirse de nuevo en un arma para la emancipaci\u00f3n humana, debe recordar y reelaborar las demandas democr\u00e1ticas de su programa cl\u00e1sico, tan importantes para el comunismo de Marx y Engels en su lucha para derrocar a los tiranos de la Europa del siglo XIX.<\/p>\n<p>La accesibilidad a las emisoras de televisi\u00f3n por sat\u00e9lite, a internet, las redes sociales (Facebook, Twitter) ha asegurado que millones, si no miles de millones, de trabajadores, campesinos y j\u00f3venes en todos estos reg\u00edmenes dictatoriales sepan que estas libertades han sido ganadas por las masas en otros pa\u00edses y esto refuerza su determinaci\u00f3n. Es un ejemplo notable de c\u00f3mo la enorme fuerza productiva de la humanidad en el siglo XXI, nuestra capacidad para revolucionar continuamente nuestro modo de vida, puede entrar en conflicto violento con las relaciones sociales opresivas y explotadoras que mantienen atadas a nuestras sociedades.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n democr\u00e1tica siempre tiende a encontrar en los j\u00f3venes su agente m\u00e1s din\u00e1mico. En la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, de las nuevas tecnolog\u00edas, la web y de la expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n superior a nivel mundial, se ha formado una nueva y enorme &#8222;intelectualidad popular&#8220;, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de los privilegiados de las clases medias altas. El capitalismo, ahora en un estado de crisis prolongada y en declive sus regiones tradicionales, no puede usar plenamente, mucho menos hegemonizar ideol\u00f3gicamente, esta nueva capa global.<\/p>\n<p>A partir de sus ideales democr\u00e1ticos y promesas, el capitalismo sistem\u00e1ticamente decepciona y desilusiona a los j\u00f3venes con sus &#8222;reg\u00edmenes realmente existentes&#8220;. \u00c9stos se ven obligados a simplemente argumentar que son &#8222;inevitables&#8220; e &#8222;incuestionables&#8220;, y se esfuerzan por hacer un caso positivo de su propia existencia, ni mucho menos a la altura de las grandes visiones ut\u00f3picas de la tradici\u00f3n liberal cl\u00e1sica. Los ideales democr\u00e1ticos por s\u00ed solos no pueden ocultar por mucho tiempo las preguntas fundamentales: &#8222;\u00bfDemocracia para qui\u00e9n?\u201d \u201c\u00bfLibertad para hacer qu\u00e9?\u201d<\/p>\n<p>Los desempleados, o empleados en condiciones precarias, productos de las escuelas y las universidades quieren puestos de trabajo, y quieren puestos de trabajo acorde con sus nuevas habilidades y capacidades, no trabajos en precario, tediosos, adormecedores o humillantes. Lo mismo aplica a los trabajadores que se encuentran en las enormes f\u00e1bricas textiles, f\u00e1bricas de coches o altos hornos que han surgido en pa\u00edses como Egipto, India, China y Brasil donde, ya sea bajo la apariencia de las viejas dictaduras o como reg\u00edmenes liberales, son negados los derechos elementales y sindicales de los trabajadores.<\/p>\n<p>Por todas las caracter\u00edsticas que las organizaciones pol\u00edticas de Oriente Medio tienen en com\u00fan, por todas las interconexiones en la web que las unen entre s\u00ed y con  el mundo, \u00e9sta sigue siendo una regi\u00f3n de enorme diversidad y gran desigualdad. Tiene &#8222;muchos capitalismos&#8220;, en el sentido de pol\u00edticas con estructuras sociales y de clase con marcadas diferencias. Todos y cada uno de sus gobernantes tir\u00e1nicos, aunque comparten la corrupci\u00f3n, la avaricia y el nepotismo que se convierten en &#8222;est\u00e1ndar&#8220; en su posici\u00f3n, hacen uso de divergentes bases de apoyo y promueven distintas formas de justificaci\u00f3n. En este sentido, la fisonom\u00eda pol\u00edtica y social de la regi\u00f3n y las luchas tumultuosas que ahora han surgido dentro de estas condiciones, dan testimonio de la dial\u00e9ctica del desarrollo desigual y combinado en el mundo moderno.<\/p>\n<p>Las revolucionarias contradicciones del desarrollo desigual y combinado<\/p>\n<p>El mundo \u00e1rabe ha sido durante mucho tiempo un campo de batalla. Primero fue un lugar de amarga lucha entre las antiguas potencias coloniales de finales del siglo XIX y principios del XX, antes de dar paso a la Guerra Fr\u00eda con una contienda similar entre el imperialismo liberal y estalinismo sovi\u00e9tico. Ahora cada vez m\u00e1s es un punto focal para el nuevo per\u00edodo de rivalidades geopol\u00edticas entre las modernas potencias emergentes de Oriente y Sur y los centros metropolitanos tradicionales en declive del capitalismo occidental. Durante el reparto del Imperio Otomano y los per\u00edodos despu\u00e9s de las dos guerras mundiales surgieron los estados \u00e1rabes y sus reg\u00edmenes no democr\u00e1ticos \u2013monarqu\u00edas y dictaduras militares (pro y anti imperialistas)-. Aunque la idea de la Naci\u00f3n \u00c1rabe y, m\u00e1s tarde, de la Umma (comunidad) Isl\u00e1mica, fueron promovidas a fin de resistir o invertir este reparto, la historia de su desarrollo desde entonces ha puesto de manifiesto el car\u00e1cter ilusorio de estas aspiraciones, ya que ambas han sido internalizadas en la estructura de clase global del capitalismo tard\u00edo.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo de entreguerras, Gran Breta\u00f1a y Francia colonizaron la regi\u00f3n bajo el pretexto de los mandatos de la Sociedad de Naciones. Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, un segundo levantamiento \u00e1rabe surgi\u00f3 para desafiar la hegemon\u00eda de los reg\u00edmenes clientelares que dejaron atr\u00e1s los colonos. Entonces estaba dirigido fuerzas nacionalistas bonapartistas y burguesas, que se inclinaban por dar a las reformas democr\u00e1ticas una prioridad inferior a la modernizaci\u00f3n. Bajo la presi\u00f3n de la rivalidad de las superpotencias, y sucumbiendo a las lucrativas posibilidades que las alianzas con el imperialismo ofrec\u00edan a las \u00e9lites semi-coloniales, las esperanzas de la Revoluci\u00f3n \u00c1rabe despu\u00e9s de la guerra nunca se realizaron. En su lugar la superpotencia preponderante, Estados Unidos, estableci\u00f3 una colonia disfrazada que actu\u00f3 como una cu\u00f1a capaz de dividir los estados \u00e1rabes.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses \u00e1rabes y musulmanes de Oriente Medio y \u00c1frica del Norte, durante mucho tiempo, han jugado un papel geoestrat\u00e9gico crucial en la pol\u00edtica y econom\u00eda mundiales; no s\u00f3lo porque sus pa\u00edses tienen el 56 por ciento de las reservas comprobadas de petr\u00f3leo, sino tambi\u00e9n debido a la ubicaci\u00f3n de la regi\u00f3n en las principales rutas comerciales de Europa a Extremo Oriente. De ah\u00ed la presencia de 45 000 efectivos del ej\u00e9rcito de Estados Unidos en Iraq, 10 000 en Kuwait, 8 000 en Qatar, y m\u00e1s de 100 000 en Afganist\u00e1n. Adem\u00e1s, hay 15 000 efectivos de personal naval en la Quinta Flota de los Estados Unidos en el Golfo P\u00e9rsico y el Oc\u00e9ano \u00cdndico y 21 000 m\u00e1s en la poderosa Sexta Flota de los Estados Unidos en el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>El apoyo a reg\u00edmenes militares y monarqu\u00edas absolutistas claramente desment\u00eda la propaganda de os Estados Unidos y Europa sobre el valor universal de la democracia liberal, pero la actitud real en Washington, Par\u00eds y Londres era la que hab\u00eda sido ya expresada sobre los dictadores de Latinoam\u00e9rica en un per\u00edodo anterior: &#8222;puede que fueran unos hijos de perra, pero al menos eran nuestros hijos de perra&#8220;. Los activos m\u00e1s importantes fueron el r\u00e9gimen egipcio (Sadat y Mubarak desde 1973 en adelante), la Casa de Saud, los Hachemitas y las petro-monarqu\u00edas en miniatura de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n \u00c1rabe de hoy es la tercera ola de resistencia que barre la regi\u00f3n en oposici\u00f3n a la influencia y el poder del imperialismo occidental, siguiendo al desaf\u00edo del nacionalismo pan\u00e1rabe (1918 a 1970s) y la relativamente reciente aparici\u00f3n del islamismo radical (1970s a 2000), al menos en su coloraci\u00f3n &#8222;antiimperialista&#8220;. Todav\u00eda, o al menos hasta ahora, la revoluci\u00f3n \u00e1rabe de hoy ha estado dirigida primordialmente contra los reg\u00edmenes clientelares del oeste, no contra la influencia y el poder del propio imperialismo. Esto ha permitido al orden liberal invocar, una vez m\u00e1s, el hip\u00f3crita discurso de los derechos humanos a fin de ganar influencia entre los movimientos de masas y promover figuras liberales, en el sentido pol\u00edtico y econ\u00f3mico, es decir neoliberales, como El Baradei en Egipto.<\/p>\n<p>Sin embargo, la Primavera \u00c1rabe sorprendi\u00f3 a los l\u00edderes de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea en un embarazoso estado de c\u00e1lidas relaciones con Ben Al\u00ed, Gadafi y Mubarak. Estas figuras hab\u00edan hecho todo lo que hab\u00edan podido para ayudar a las multinacionales de Occidente, realizaban sus privatizaciones neoliberales y estaban ayudando a los Estados Unidos en sus &#8222;negocios sucios&#8220; (tortura) de traslados extraordinarios. Sin embargo, los resultados relativamente pac\u00edficos, pero incompletos, en Egipto fueron en parte producto de un repentino giro en la pol\u00edtica de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea. Esto tuvo lugar despu\u00e9s de la revuelta tunecina y durante el desarrollo de los acontecimientos en Egipto. Hasta entonces Obama, Cameron y Sarkozy hab\u00eda efectivamente abandonado las pol\u00edticas de democratizaci\u00f3n limitada de sus predecesores, incluso favorec\u00edan el &#8218;realismo&#8216; sobre el &#8218;liberalismo&#8216;. Hilary Clinton incluso describi\u00f3 a los Mubarak como &#8222;parte de la familia&#8220;. Gadafi hab\u00eda, literalmente, plantado su carpa en los jardines del Palacio del El\u00edseo, alternaba con Silvio Berlusconi y recib\u00eda a Tony Blair en Tr\u00edpoli.<\/p>\n<p>Como resultado de la Revoluci\u00f3n Egipcia, los Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a, Francia e Italia cambian de rumbo para aparecer como los patrocinadores y, si fuera necesario, las asistentes de los movimientos democr\u00e1ticos en el mundo \u00e1rabe. Por supuesto, hubo algunas excepciones notables: Bahr\u00e9in y su gran vecino Arabia Saudita; \u00e9stos son demasiado valiosos y el resultado demasiado incierto para juegos democr\u00e1ticos. En definitiva, su objetivo es simple: asegurar que los reg\u00edmenes de la regi\u00f3n de Oriente Medio y Norte de \u00c1frica se mantengan leales a los intereses de la pol\u00edtica de los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Sobre todo, su prop\u00f3sito es detener o desviar la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica hacia la fase m\u00e1s restringida posible \u2013 es decir, como una fachada de instituciones parlamentarias, pero con un ej\u00e9rcito fuerte como garante en la sombra del &#8222;orden&#8220; y del capitalismo nacional con una puerta abierta a las multinacionales estadounidenses. La Turqu\u00eda miembro de la OTAN proporciona un modelo real para tal desarrollo, es decir, un estado con todos los vestigios de la democracia liberal, pero con una poderosa estructura militar en su centro y pol\u00edticamente alineada con los intereses occidentales.<\/p>\n<p>En resumen, el objetivo de Occidente es frenar las revoluciones tan pronto como sea posible, y alentar y apoyar una contrarrevoluci\u00f3n democr\u00e1tica por medio de los militares a los que paga, a los que conoce y con los que ha trabajado durante d\u00e9cadas. Una lecci\u00f3n que Occidente puede haber extra\u00eddo del caos en Irak y Afganist\u00e1n es que el modelo de la OTAN de &#8222;tropas sobre el terreno&#8220; no es la mejor manera de crear un r\u00e9gimen cre\u00edble y obediente.<\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 1970, un elevado n\u00famero &#8222;activos de EE.UU.\u201d, es decir, estados cliente, han sido mantenidos a trav\u00e9s de la venta masiva de armas y v\u00ednculos con sus servicios militares y de seguridad. La raz\u00f3n de que el imperialismo, con pocas excepciones, tienda a apoyar estos reg\u00edmenes dictatoriales, como sigue haciendo con los reyes de Arabia sauditas y los Emiratos del Golfo, radica en la importancia geoestrat\u00e9gica de la regi\u00f3n, basada en sus vitales reservas de petr\u00f3leo, su nexo con las rutas mar\u00edtimas y oleoductos y, en consecuencia, es el foco de rivalidades entre las grandes potencias antiguas y nuevas.<\/p>\n<p>Rusia est\u00e1 tratando de mantener su puerta de entrada a la regi\u00f3n (Siria), y China, aunque no es un contendiente militar, como comprador ansioso de petr\u00f3leo y defensor de la no injerencia, busca su propio camino hacia esta regi\u00f3n, como lo ha venido haciendo en \u00c1frica durante casi una d\u00e9cada. Turqu\u00eda tambi\u00e9n est\u00e1 rompiendo su papel como gendarme de Estados Unidos y la OTAN y como aliado de Israel para desempe\u00f1ar un papel m\u00e1s independiente con su cultura islamista conservadora y pretensiones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Todos estos factores y las disminuci\u00f3n de las reservas de petr\u00f3leo del planeta indican que en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas Oriente Medio seguir\u00e1 siendo un polvor\u00edn de rivalidades de las grandes potencias. Oriente Medio puede significar para los principios del siglo XXI lo que los Balcanes fueron para las potencias europeas en las d\u00e9cadas anteriores a 1914.<\/p>\n<p>A pesar del car\u00e1cter regional combinado de estas revoluciones hay tambi\u00e9n un gran desnivel entre ellas, basado en las diferencias de sus fundamentos econ\u00f3micos, sus diferentes estructuras de clase, historias pol\u00edtica y cultural divergentes y tipos de r\u00e9gimen pol\u00edtico. Algunos de los reg\u00edmenes son estados-rentistas-del-petr\u00f3leo, es decir, una clase capitalista estrechamente alineada con el estado, que controlan el acceso a activos f\u00edsicos (tierra, petr\u00f3leo, minerales, etc.) de los que reciben un flujo de ingresos. Arabia Saudita, Kuwait, otros peque\u00f1os Estados del Golfo y Libia entran en esta categor\u00eda. Como su riqueza se ha acumulada a lo largo de las d\u00e9cadas, algunos de estos burgueses-rentistas se han convertido en capitalistas financieros, comerciales e incluso industriales al invertir su dinero en el extranjero en el mercado global.<\/p>\n<p>Estos pa\u00edses tienen un perfil at\u00edpico de clase en que la mayor\u00eda de la clase trabajadora son inmigrantes extranjeros, sin derechos de ciudadan\u00eda. En 2007 Arabia Saudita (oficialmente) ten\u00eda un 67 por ciento de la fuerza de trabajo del extranjero u 8,2 millones en una poblaci\u00f3n de 25,6 millones. En Libia estaban al borde de la revoluci\u00f3n: 2,5 millones de trabajadores extranjeros en una poblaci\u00f3n de 6,4 millones. La inseguridad de estos trabajadores permite al Gobierno y a los empresarios expulsarlos si causan problemas y, cuando hay un alto \u00edndice de desempleo entre la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona, la existencia de esta enorme masa de mano de obra migrante, a menudo se traduce en \u00e9lites tratando de dividir a la clase trabajadora a trav\u00e9s del racismo y el chovinismo.<\/p>\n<p>Pa\u00edses como Egipto, Siria y Argelia tienen un perfil de clase m\u00e1s &#8222;normal&#8220; para el Sur y Oriente globales. Todav\u00eda &#8217;subdesarrollados&#8216; en t\u00e9rminos de un considerable campesinado y clases urbanas artesanas, pero con una importante clase obrera industrial, que a menudo se remonta a las pol\u00edticas posteriores a la Segunda Guerra Mundial de sustituci\u00f3n de la importaci\u00f3n por desarrollo interno, pero que tambi\u00e9n abarca nuevas capas que han entrado en la clase obrera durante las d\u00e9cadas de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los reg\u00edmenes m\u00e1s totalitarios (Libia, Siria. Ir\u00e1n hasta cierto punto) han mostrado mayor poder de resistencia gracias a tener partidos con organizaciones sociales de masas, o &#8222;comit\u00e9s populares&#8220; etc., y a las milicias semi-fascistas, enormes estructuras policiales secretas que han atomizado, por no decir aterrorizado, a sus poblaciones nacionales durante d\u00e9cadas. Del mismo modo, Mahmud Ahmadineyad en Ir\u00e1n fue capaz de contener el reciente renacimiento ef\u00edmero del Movimiento Verde a trav\u00e9s de la movilizaci\u00f3n de los matones de la Basaji.<\/p>\n<p>Estos reg\u00edmenes tambi\u00e9n se protegieron a s\u00ed mismos a los ojos de las masas, \u2013 tradicionalmente al menos \u2013 con una ideolog\u00eda antiimperialista, (islamista, nacionalista o, como Gadafi, con alguna combinaci\u00f3n de las dos), junto con la adhesi\u00f3n a, y la financiaci\u00f3n de, la causa palestina. Por \u00faltimo, pero no menos importante, tambi\u00e9n utilizan una fracci\u00f3n de los ingresos del petr\u00f3leo para crear elementos de \u201cbienestarismo\u201d, ligados a su partido, a fin de crear una base social. En Libia y Yemen hubo tambi\u00e9n el uso del tribalismo para dividir a los potenciales opositores al r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Los \u201creg\u00edmenes militares bonapartistas\u201d m\u00e1s cl\u00e1sicos, como Egipto y T\u00fanez, que permit\u00edan cierto grado de existencia de sociedad civil, partidos pol\u00edticos, sindicatos, etc., e incluso hab\u00edan iniciado un programa de reformas democr\u00e1ticas muy limitadas desde 2004 en adelante, sufrieron revoluciones relativamente pac\u00edficas. La raz\u00f3n fue que el alto mando del ej\u00e9rcito siempre era funcionalmente distinto de la familia y corte de camarillas del dictador. Este \u00faltimo tambi\u00e9n participa en la corrupci\u00f3n masiva. Pero aqu\u00ed hay que a\u00f1adir que estas revoluciones est\u00e1n lejos de ser completas, incluso en cuanto a las cuestiones democr\u00e1ticas m\u00e1s elementales.<\/p>\n<p>Causas y fuerzas motrices de la Primavera \u00c1rabe<\/p>\n<p>Agudos observadores ya hab\u00edan observado el crecimiento de una enorme demograf\u00eda de j\u00f3venes cultivados, gran parte de ellos desempleados (40-60 por ciento en promedio) y los empleados a menudo en empleos precarios, muy por debajo de sus calificaciones. En v\u00edsperas de la revoluci\u00f3n egipcia seg\u00fan las cifras oficiales, hab\u00eda un mill\u00f3n j\u00f3venes desempleados (edad de 20 a 24) que constituyeron la vanguardia de la Revoluci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, de acuerdo a una investigaci\u00f3n Agencia Central de Estad\u00edstica Egipcia, al final de 2010, m\u00e1s del 43% de los desempleados egipcios ten\u00edan t\u00edtulos universitarios. Por lo tanto esta vanguardia fue no solamente joven sino tambi\u00e9n altamente cualificada. De hecho, el corresponsal de la BBC, Paul Mason, les llama &#8222;un nuevo tipo sociol\u00f3gico, el graduado sin futuro&#8220;.<\/p>\n<p>El acceso de estos estratos a sitios web de noticias extranjeras como Al Jazeera, que rompi\u00f3 el monopolio de la informaci\u00f3n, y en \u00e1rabe, les hizo conscientes de eventos fuera de la regi\u00f3n, especialmente en Europa. En 2010 vieron importantes movilizaciones de los trabajadores y la juventud en Grecia, Francia y Gran Breta\u00f1a. El uso de Facebook, Twitter y la mensajer\u00eda de texto les permiti\u00f3 movilizar redes cuyos miembros pod\u00edan movilizar localmente n\u00fameros a\u00fan m\u00e1s amplios. Sin ceder a las tonter\u00edas sobre si esto fue una revoluci\u00f3n de Facebook, un uso adecuado de las redes sociales ayuda a acelerarla. El n\u00famero de usuarios de Internet en Egipto era de 21,2 millones antes del 25 de enero.<\/p>\n<p>Al igual que el nacimiento de un movimiento obrero independiente retrotrae a los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada pasada, as\u00ed hace tambi\u00e9n el movimiento juvenil. El nacimiento de un movimiento democr\u00e1tico en Egipto se origin\u00f3 en apoyo a la intifada palestina en el a\u00f1o 2000 por estudiantes universitarios y de secundaria. Otra ola multitudinarias de manifestaciones tuvo lugar en 2003-04 contra la invasi\u00f3n de Irak y contra el apoyo de Mubarak a la guerra. En 2004 el Movimiento Egipcio por el Cambio Kifaya (\u00a1Basta!) surgi\u00f3 de estos movimientos. Su ala juvenil, J\u00f3venes por el Cambio, fue un campo de entrenamiento para los grupos de j\u00f3venes que iniciaron la revoluci\u00f3n de 2011. Uno de ellos fue el Movimiento Juvenil 6 de Abril movimiento creado en 2008 en apoyo de los trabajadores textiles de la ciudad egipcia de El-Mahalla El-Kubra, quienes pla\u00f1eron una huelga el 6 de abril de 2009. Desde entonces ha crecido hasta casi 70.000 miembros. Las habilidades de los j\u00f3venes activistas en el uso de las redes sociales movilizaron la solidaridad no s\u00f3lo en Egipto sino en todo el mundo.<\/p>\n<p>Otro grupo cristaliz\u00f3 alrededor de las actividades de Wael Ghonim, un ejecutivo de marketing de Google, llevado al activismo pol\u00edtico cuando la polic\u00eda apale\u00f3 hasta la muerte a un joven activista de 28 a\u00f1os de edad llamado Khaled Saeed, quien se manifestaba contra la corrupci\u00f3n de la polic\u00eda en Alejandr\u00eda en junio de 2010. Ghonim cre\u00f3 un grupo de Facebook llamado &#8222;Todos somos Khaled Saeed&#8220; que atrajo a 220.000 miembros en pocas semanas y lleg\u00f3 a los 800.000.  Durante el verano de 2010 miles de personas participaron en protestas semanales.<\/p>\n<p>Las sugerencias de que la revoluci\u00f3n egipcia fue simplemente espont\u00e1nea son ampliamente err\u00f3neas, excepto en el sentido de que todos los movimientos de millones de personas son el resultado de una acci\u00f3n o evento que de repente activa sentimientos reprimidos de ira, descontento y una aspiraci\u00f3n revolucionaria entre las masas. Pero los marxistas no s\u00f3lo se regocijan en la espontaneidad revolucionaria sino que esperamos encontrar el &#8218;evento disparador&#8216; y las fuerzas sociales: esas organizaciones preexistentes que hab\u00edan preparado el camino para el mismo, lo hab\u00edan organizado y lideraron el movimiento a la batalla.<\/p>\n<p>De hecho, ya hubo varias de tales redes de juventud revolucionaria democr\u00e1tica de considerable tama\u00f1o y alcance. Ten\u00edan un cuadro, experimentado, dedicado y bien organizado, de activistas y organizadores, y estructuras organizadas a trav\u00e9s de internet y las redes sociales. Formaron en un frente unido ad hoc, la Coalici\u00f3n de J\u00f3venes Revolucionarios (RYC por sus siglas en ingl\u00e9s), despu\u00e9s de que estallara la Revoluci\u00f3n Tunecina y brillantemente eligieron el d\u00eda de fiesta nacional de la polic\u00eda para lanzar las manifestaciones en la Plaza Tahrir y otros centros claves en Egipto. Un n\u00famero de los organizadores principales eran revolucionarios socialistas conscientes.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les fueron las causas subyacentes de las revoluciones \u00e1rabes? La crisis econ\u00f3mica mundial ciertamente afect\u00f3 a Oriente Medio, pero no debido principalmente a ca\u00edda alguna en la producci\u00f3n absoluta. La econom\u00eda de Egipto efectivamente hab\u00eda visto un crecimiento constante durante el nuevo siglo (alrededor del 3% de crecimiento real del PIB en 2001-2003, el 4% en 2004 y 5% en 2005, llegando a un pico de 7.2% en 2008). El r\u00e9gimen incluso hizo ch\u00e1chara sobre &#8222;el Tigre en el Nilo&#8220;. Vino despu\u00e9s un serio declive en el crecimiento, pero aun se estima que el PIB real egipcio de 2010-11 ha crecido alrededor del 2%.<\/p>\n<p>Los elementos m\u00e1s inmediatos de la crisis social que condujeron a la rebeli\u00f3n fueron las crecientes desigualdad e inseguridad social conforme las reformas neoliberales, iniciadas en la d\u00e9cada de 1990 y principios del 2000 bajo el auspicio del FMI, se intensificaron bajo la presi\u00f3n de la crisis financiera mundial. Entre el 20 y el 40 por ciento de los egipcios viven por debajo de la l\u00ednea de &#8222;pobreza absoluta&#8220;; aunque se trata de una cifra inferior a la de India o China, es todav\u00eda un  n\u00famero enorme. La causa econ\u00f3mica m\u00e1s inmediata fue el repunte en los precios de los alimentos a principios de 2011. Ning\u00fan pa\u00eds de la regi\u00f3n est\u00e1 cerca de la autosuficiencia alimentaria por lo que los precios mundiales tienen un efecto inmediato, no s\u00f3lo en los m\u00e1s pobres, sino tambi\u00e9n en la clase trabajadora. As\u00ed, en la primavera de 2008, surgieron las protestas contra el aumento de los precios alimentarios en Egipto. No fueron los primeros.<\/p>\n<p>Un resurgimiento de la lucha sindical egipcia hab\u00eda comenzado tan pronto como a principios de 2004, impulsada por el desempleo, los salarios estancados, la p\u00e9rdida de beneficios y los aumentos dram\u00e1ticos de precios en bienes de primera necesidad. Comenzando en las f\u00e1bricas textiles del Delta, una ola de protestas y huelgas se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente a los trabajadores de la construcci\u00f3n, los servicios de alimentaci\u00f3n y el transporte. Profesiones \u201cde cuello blanco\u201d como recaudadores de impuestos, profesores y periodistas se sumaron tambi\u00e9n. Los comit\u00e9s locales de la oficialista Federaci\u00f3n Sindical Egipcia (ETUF) se negaron a autorizar las huelgas, al igual que sus l\u00edderes nacionales. Por lo tanto los trabajadores hicieron huelga ilegalmente, exigiendo el derecho a formar sindicatos independientes.<\/p>\n<p>El 6 de abril de 2008 estall\u00f3 una huelga en las fabricas de hilado y tejido de la ciudad industrial de El-Mahalla El-Kubra. J\u00f3venes activistas \u201cblogueros\u201d lanzaron un grupo de Facebook para apoyar a los huelguistas en el llamado &#8222;Movimiento Juvenil 6 de abril&#8220;. Esto se convertir\u00eda en un punto central de la cristalizaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Egipcia de 2011. En abril de 2009, el Sindicato de Inspectores Fiscales sobre Bienes Inmuebles (RETA) solicit\u00f3 su legalizaci\u00f3n como el primer sindicato independiente del Egipto. La RETA y a continuaci\u00f3n los profesores, los t\u00e9cnicos y los trabajadores de la salud organizaron sindicatos independientes.<\/p>\n<p>El 30 de enero de 2011, estos cuatro sindicatos independientes se unieron, junto con trabajadores industriales de otros sectores, la Central Sindical de Trabajadores de Servicios (CTUWS) y ONGs por los derechos sindicales, para formar la Federaci\u00f3n Sindical Egipcia Independiente (EITUF). Inmediatamente emiti\u00f3 una convocatoria de huelga general que fue ampliamente seguida, especialmente en Suez y el Delta y que condujo a feroces batallas con la polic\u00eda.<\/p>\n<p>El miedo a que la ola de huelgas se convirtiera en una huelga general nacional jug\u00f3 un papel vital en impulsar que los jefes militares derrocaran a Mubarak. En marzo, sin embargo, el nuevo Gobierno Provisional aprob\u00f3 una ley anti-huelga, afirmando que la acci\u00f3n de los trabajadores imped\u00eda la recuperaci\u00f3n y perjudicaba a la econom\u00eda nacional. Los nuevos sindicatos hicieron campa\u00f1a para que la administraci\u00f3n corrupta pro-Mubarak de la ETUF fuera eliminada y el 4 de agosto, el Gobierno la disolvi\u00f3 convocando elecciones para un nuevo liderazgo que tendr\u00edan lugar en 90 d\u00edas.<\/p>\n<p>Una revoluci\u00f3n inconclusa: resultados y perspectivas en Egipto y T\u00fanez<\/p>\n<p>Las revoluciones egipcia y tunecina, cuyas fuerzas de masas fueron encabezadas por j\u00f3venes, triunfaron debido a la intervenci\u00f3n de la clase trabajadora a trav\u00e9s de huelgas y ocupaciones. Los objetivos del movimiento eran anti-dictatoriales y democr\u00e1ticos y adem\u00e1s, como elementos importantes subordinados, deseos de justicia social, empleo y derechos sindicales. Esta ideolog\u00eda democr\u00e1tica les proporcion\u00f3 un enorme atractivo. Un componente de este atractivo fue la ideolog\u00eda de la protesta pac\u00edfica, permaneciendo sin violencia, incluso ante los matones de la polic\u00eda y del partido gobernante (m\u00e1s de 800 &#8218;\u2018m\u00e1rtires\u2019 en Egipto) y las instancias al ej\u00e9rcito a mantenerse neutral o proteger a las personas. En ambos casos, eventualmente, el ej\u00e9rcito permaneci\u00f3 fuera del conflicto, rechazando la petici\u00f3n del gobierno dictatorial de disparar sobre la multitud.<\/p>\n<p>Aunque Ben Al\u00ed se viera obligado a huir, Mubarak y su familia fueran expulsados del poder y finalmente encarcelados, y sus partidos fueran disueltos bajo la presi\u00f3n de las constantes protestas masivas, los militares, procedentes de las antiguas \u00e9lites y en la sombra de los gobiernos de los reformadores, han escapado al peligro real de la revoluci\u00f3n para las clases gobernantes. Este peligro hubiera significado la entrega del control de las fuerzas armadas al pueblo y la adhesi\u00f3n a la revoluci\u00f3n por los soldados de tropa. De hecho, esto probablemente habr\u00eda ocurrido si las \u00f3rdenes de Ben Al\u00ed y Mubarak al ej\u00e9rcito de abrir fuego se hubieran cumplido.<\/p>\n<p>Sin embargo, el resultado es que la &#8222;revoluci\u00f3n&#8220; del 11 de febrero fue tambi\u00e9n una revoluci\u00f3n palaciega en la que el ej\u00e9rcito derroca al antiguo dictador. Esto le dio al ej\u00e9rcito, y por ende a la peque\u00f1a elite que a\u00fan lo controlaba, un considerable prestigio, y por lo tanto poder, para modelar los acontecimientos pol\u00edticos. El lema de la Plaza Tahrir: &#8222;el ej\u00e9rcito y el pueblo son uno&#8220; fue un \u00e9xito como llamamiento a los soldados a no abrir fuego, pero fue un gran error como declaraci\u00f3n de hechos. Una junta militar, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, encabezado por el Mariscal Mohamed Tantawi, asumi\u00f3 todos los poderes de Mubarak. La Ley de Emergencia de Egipto de 1958 permanece en vigor, aunque no se aplique. Las reformas han sido lentas y tuvieron que ser forzadas por m\u00e1s movilizaciones. Aproximadamente lo mismo ha ocurrido en T\u00fanez.<\/p>\n<p>Aunque en T\u00fanez y en Egipto los derechos democr\u00e1ticos m\u00e1s importantes han sido conquistados de facto: la libertad de formar partidos pol\u00edticos, nuevos sindicatos independientes, libertad de reuni\u00f3n y manifestaci\u00f3n, libertad de prensa, para nombrar los importantes; estar\u00e1n seguros s\u00f3lo mientras las masas est\u00e9n movilizadas para defenderlos.<\/p>\n<p>La debilidad pol\u00edtica de los dirigentes radicales del movimiento fue revelada por los resultados del refer\u00e9ndum sobre los cambios constitucionales el 19 de marzo. Se trataba de un cl\u00e1sico plebiscito bonapartista encaminado a aliviar la presi\u00f3n para una renovaci\u00f3n radical de toda la constituci\u00f3n, como habr\u00eda hecho una Asamblea Constituyente.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 14 millones de electores votaron a favor de los cambios propuestos por el SCAF, mientras que alrededor de 4 millones lo hicieron en contra. Alentado por este respaldo, el Gobierno promulg\u00f3 una ley contra las huelgas y manifestaciones que, seg\u00fan el gobierno, perjudicaban la econom\u00eda nacional. Si bien \u00e9ste es el lado democr\u00e1tico de la doma de la revoluci\u00f3n y de la extinci\u00f3n de su potencial, la derecha Salazista, que ha quemado iglesias y atacado a los coptos y activistas de izquierdas, constituye la punta de lanza fascista de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Egipto, Tantawi debe su \u00e9xito en mantener el poder no s\u00f3lo a la ca\u00edda de Mubarak, sino tambi\u00e9n a la debilidad pol\u00edtica de los l\u00edderes de los manifestantes de la Plaza Tahrir. \u00c9stos se contentaron con ganar la neutralidad de las fuerzas armadas en su conjunto, en lugar de volver efectivamente a la tropa, los suboficiales y oficiales j\u00f3venes del lado de la revoluci\u00f3n y contra el alto mando. \u00c9ste era un importante, en realidad esencial, componente de la estrategia de la &#8222;revoluci\u00f3n pac\u00edfica&#8220;.<\/p>\n<p>Los movimientos de la Juventud Revolucionaria, que hab\u00edan proporcionado el n\u00facleo central de los organizadores de las protestas masivas en Egipto, pronto se encontraron divididos tras su victoria, seg\u00fan la vieja m\u00e1xima &#8222;La Victoria divide a los victoriosos&#8220;. La juventud de los Hermanos Musulmanes se borr\u00f3 de la primera l\u00ednea porque se estaba formando un nuevo partido y parec\u00eda probable una victoria electoral en las elecciones de oto\u00f1o. La juventud liberal, asimismo, se reuni\u00f3 para la construcci\u00f3n de una base electoral para uno u otro de los prominentes &#8222;estadistas internacionales&#8220; y candidatos presidenciales como Mohammed al Baradei o el Partido Al Ghad de Ayman Nour. Otros, los m\u00e1s cercanos a la clase obrera, han intentado establecer partidos socialistas u obreros. Socialist Worker (\u00f3rgano del Socialist Workers Party de Reino Unido) &#8222;m\u00e1s de 2.000 personas han ingresado en el nuevo Partido Democr\u00e1tico de los Trabajadores, que tiene una plataforma anticapitalista. Asimismo, m\u00e1s de 3.000 izquierdistas, socialistas y activistas han formado el Partido de la Alianza Popular Socialista con un radical programa pro-obrero. En mayo, cuatro grupos revolucionarios formaron el Frente Socialista.&#8220; Est\u00e1 claro, entonces, que una variedad de fuerzas y programas est\u00e1n ahora en liza por el futuro del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Otra oleada de \u201cmanifestaciones del viernes\u201d se produjo en la Plaza Tahrir, en Alejandr\u00eda y en Suez  en respuesta a los intentos de declarar la revoluci\u00f3n como completada, con cientos de miles de participantes el 1 y 8 de abril. Una importante movilizaci\u00f3n tuvo lugar en julio, re-ocupando la Plaza Tahrir desde el 8 de julio y por casi un mes. Hacia el fin de mes, sin embargo, el 23 de julio, un intento de manifestaci\u00f3n fue brutalmente desbaratado y dispersado por la polic\u00eda; y el 29 de julio, los Hermanos Musulmanes y m\u00e1s grupos fascistas \u201cIslamistas Salazistas&#8220; tomaron la Plaza Tahrir con una gran manifestaci\u00f3n de un mill\u00f3n de participantes, denunciando el laicismo y entonando cantos de apoyo al alto mando del ej\u00e9rcito. Finalmente, el 1 de agosto, el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda expulsaron bruscamente a los pocos cientos de ocupantes restantes. Esto fue claramente un rev\u00e9s importante para la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, desde septiembre parece que se est\u00e1 construyendo otra contraofensiva contra la contrarrevoluci\u00f3n con la convocatoria de una huelga general abundando ahora en la clase trabajadora. Se est\u00e1 propagando una ola de huelgas de los trabajadores textiles, maestros, trabajadores de correos y trabajadores del metro de El Cairo. Un d\u00eda de acci\u00f3n, incluyendo huelgas y ocupaci\u00f3n masiva de las plazas, estaba prevista para el 9 de septiembre. Las cuestiones que se plantean son el final de los juicios militares (que han visto un incre\u00edble n\u00famero de 13.000 personas ante tribunales militares desde que el SCAF tom\u00f3 el poder en febrero pasado), el car\u00e1cter antidemocr\u00e1tico de los planes para las elecciones y las leyes antisindicales aprobadas por el Gobierno en marzo.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Libia<\/p>\n<p>En Libia, ahora tenemos una revoluci\u00f3n que ha triunfado gracias en parte a la juventud que no s\u00f3lo aprendi\u00f3 a crear un movimiento de masas en las calles, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo utilizar medios militares para hacer frente a la represi\u00f3n. Pero ganaron en parte gracias al apoyo recibido por parte de los ataques a\u00e9reos de la OTAN, que destrozaron la fuerza a\u00e9rea de Gadafi y golpearon repetidamente sus columnas blindadas y su artiller\u00eda pesada, permitiendo as\u00ed  que los combatientes rebeldes, livianamente armados e inicialmente indisciplinados pero entusiastas, derrotaran a los mejor entrenados soldados y mercenarios del r\u00e9gimen. Ahora diversas fuerzas, como en Egipto, est\u00e1n compitiendo por el poder.<\/p>\n<p>Nosotros no negamos, como hace alegremente la izquierda pro-Gadafi, la capacidad de acci\u00f3n del pueblo libio, es decir, su derecho a actuar para derrocar a su r\u00e9gimen, simplemente porque ellos fueron ayudados a hacerlo por el imperialismo occidental. Pero tampoco puede negarse que la intervenci\u00f3n imperialista les ayud\u00f3 contra una mucho mejor fuerza armada. Tener esos &#8222;amigos&#8220; conlleva un potencial desastre para los j\u00f3venes revolucionarios que quieren libertad y justicia social.<\/p>\n<p>El Consejo Nacional de Transici\u00f3n (NTC por sus siglas en ingl\u00e9s), sin duda, har\u00e1 todo lo posible para cumplir las promesas que hicieron en p\u00fablico, y en secreto, a Occidente por su apoyo. Sin embargo, los planes de las grandes potencias no son compatibles con los objetivos y aspiraciones de quienes hicieron realidad los combates. Los j\u00f3venes y los trabajadores quieren construir una Libia democr\u00e1tica y tambi\u00e9n socialmente justa, con puestos de trabajo y una vivienda mejor y con los ingresos del petr\u00f3leo utilizados para el beneficio de todos. Si el pa\u00eds es simplemente saqueado por los imperialistas, esto har\u00e1 que ese sue\u00f1o se desvanezca r\u00e1pidamente. Por lo tanto habr\u00e1 una poderosa propensi\u00f3n a defenderse, e incluso una vanguardia minoritaria puede utilizar la democracia y la camarader\u00eda de la lucha para ganar a m\u00e1s personas para la causa de la resistencia contra los imperialistas y sus nuevos t\u00edteres.<\/p>\n<p>Los revolucionarios libios, sin duda, se ven obstaculizados por las graves limitaciones de su programa y por la falta de profunda conciencia antiimperialista. La misma idea de esto ha sido degradada por el uso indebido de Gadafi, bastante parecido a la degradaci\u00f3n estalinista del marxismo. Pero es nuestro deber como revolucionarios delinear un curso de acci\u00f3n, basado en la necesidad elemental de la juventud y de los trabajadores por la democracia y la justicia social, que puede llevar a la revoluci\u00f3n hacia adelante y defenderla contra los planes de los imperialistas y del NTC.<\/p>\n<p>Ahora que Gadafi ha ca\u00eddo, la Revoluci\u00f3n Libia debe profundizar y acabar con los restos del antiguo r\u00e9gimen \u2013 los comit\u00e9s populares necesitan evitar que el nuevo Gobierno del NTC y las potencias de la OTAN roben los frutos de la victoria popular. La entrada de los rebeldes en Tr\u00edpoli anunci\u00f3 el principio del fin para Gadafi. La oferta de dictador para armar a la poblaci\u00f3n de Tr\u00edpoli contra los rebeldes fue completamente in\u00fatil: porque las masas ya estaban en las calles celebrando su ca\u00edda.<\/p>\n<p>Como todos los levantamientos victoriosos, la Revoluci\u00f3n Libia tendr\u00e1 que aplastar a los elementos restantes del antiguo r\u00e9gimen, incluyendo a Gadafi y sus hijos. Al mismo tiempo, la revoluci\u00f3n necesita disciplina propia. Una milicia armada popular debe ser formada en cada comunidad con sus acciones y armas sujetas a un control democr\u00e1tico. Los terribles casos de asesinatos de personas de raza negra necesitan ser detenidos a toda costa. Aunque Gadafi contrat\u00f3 a mercenarios subsaharianos parece que, en Tr\u00edpoli, las bandas est\u00e1n tratando a los trabajadores inmigrantes negros y a libios negros del sur como si todos fueran mercenarios de Gadafi. Cualquier persona que haga esto debe ser  juzgada y sumariamente castigada.<\/p>\n<p>Sin embargo, el mayor peligro para la Revoluci\u00f3n es la OTAN. Las potencias imperialistas, lideradas por Francia y Gran Breta\u00f1a, s\u00f3lo apoyaron al bando rebelde en la guerra civil para recuperar su prestigio y su posici\u00f3n en Oriente Medio despu\u00e9s de que &#8217;sus chicos&#8216; fueran derribados en Egipto y T\u00fanez. Es el c\u00e1liz envenenado del imperialismo, su hipocres\u00eda y su ego\u00edsmo, lo que constituye en \u00faltima instancia, el motivo por el cual los socialistas revolucionarios no pod\u00edan apoyar su campa\u00f1a de bombardeos sobre. Mientras estamos incondicionalmente a favor del triunfo de la revoluci\u00f3n, estuvimos, y estamos totalmente en contra de la intervenci\u00f3n de Occidente.<\/p>\n<p>El New York Times informa abiertamente sobre los planes de las compa\u00f1\u00edas petroleras de las potencias europeas occidentales (la italiana Eni, BP de Gran Breta\u00f1a, Total de Francia, Repsol YPF de Espa\u00f1a y OMV de Austria) para empezar a explotar el pa\u00eds en toda con su fuerza. Todas ellas eran, seg\u00fan el NYT &#8222;grandes productores en Libia antes de que la lucha estallara y se preparan para ganar m\u00e1s una vez que termine el conflicto.\u201d El Ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Franco Frattini, se jact\u00f3 de que Eni &#8222;tendr\u00e1 un papel N\u00ba 1 en el futuro&#8220;. Ahora hay informes de que el NTC ha prometido a Francia un 35 por ciento del petr\u00f3leo de Libia y Rusia est\u00e1 negociando con el NTC para asegurar el contrato que hizo con Gadafi para que su monopolio energ\u00e9tico, Gazprom, adquiera el 33 por ciento de las acciones de Eni en el campo petrol\u00edfero y de gas Libya\u2019s Elephant, un proyecto por valor de 113 millones de euros.<\/p>\n<p>Los izquierdistas pro-Gadafi que describen esto como una ocupaci\u00f3n imperialista o un saqueo del petr\u00f3leo de Libia deber\u00edan observar que todo esto ya pasaba bajo Gadafi tambi\u00e9n. La OTAN ha encontrado a aliados dispuestos entre los miembros del anterior r\u00e9gimen de Gadafi que hab\u00edan desertado a la revoluci\u00f3n, muchos de los cuales ahora est\u00e1n sentados en el liderazgo del Consejo Nacional de Transici\u00f3n que se ha instalado a s\u00ed mismo como el Gobierno de Tr\u00edpoli.<\/p>\n<p>Sin embargo, las fuerzas de la revoluci\u00f3n Libia son heterog\u00e9neas. Incluso el NTC est\u00e1 conformado por exoficiales de Gadafi, adem\u00e1s de algunos de los rebeldes originales que iniciaron la revuelta democr\u00e1tica antes de que la OTAN comenzara su intervenci\u00f3n. Casi con certeza habr\u00e1 una lucha para decidir la composici\u00f3n del nuevo Gobierno. Hay un enorme n\u00famero de rebeldes armados en las calles y s\u00f3lo los enemigos c\u00ednicos de la Revoluci\u00f3n Libia pretender\u00e1n que son todos t\u00edteres o reaccionarios. Muchos de ellos potencialmente pueden llegar a darse cuenta de que los imperialistas no son amigos del pueblo libio, que los desertores del r\u00e9gimen de Gadafi son corruptos y no ayudar\u00e1n a la gente, que la vieja polic\u00eda asesina y la burocracia estatal no satisfar\u00e1n las necesidades urgentes de los libios de a pie.<\/p>\n<p>La siguiente etapa de la revoluci\u00f3n debe ser luchar contra los l\u00edderes pro-imperialistas del Consejo Nacional de Transici\u00f3n. La Revoluci\u00f3n Libia forma parte de la Gran Revoluci\u00f3n \u00c1rabe de 2011. Ahora, tres pa\u00edses lim\u00edtrofes entre s\u00ed a trav\u00e9s del norte de \u00c1frica han derrocado a sus dictadores: T\u00fanez, Libia y, por supuesto, el mayor de los tres, Egipto. \u00bfPor qu\u00e9 respetar las antiguas fronteras coloniales que dividen a estos estados? Los pueblos deber\u00edan extender su lucha por la democracia a una lucha por un Estados Unidos del Norte de \u00c1frica.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 fuerza en Libia, T\u00fanez y Egipto es lo suficientemente fuerte como para llevar adelante la lucha de esta manera, como para derrotar al NTC en Libia y a los generales en Egipto? Es la clase obrera. Un partido fuerte clase obrera debe ser construido para enlazar estas luchas, profundizar la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y llevarla hacia adelante, hacia el socialismo: lo que significa el poder en manos de los consejos obreros y las milicias del pueblo, y el establecimiento de una econom\u00eda planificada para las necesidades del pueblo, no para servir la codicia de los capitalistas en casa\u2026 o en el extranjero.<\/p>\n<p>Siria: La sangrienta represi\u00f3n de Assad sobre las masas<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen sirio del partido Baath (partido del renacimiento) de Bashar al-Assad y la derrocada dictadura libia de Muamar el Gadafi tienen mucho en com\u00fan. Ambos han existido durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, aunque Bashar &#8222;hered\u00f3&#8220; el poder de su difunto padre Hafez al-Assad en 2000. Ambos buscaron su legitimidad en sus antagonismos con las potencias occidentales, aunque esta actitud ha ido siempre de la mano con vergonzosos actos de colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ambos, Gadafi y Assad, abandonaron un desarrollo dirigido por el estado en favor del neoliberalismo, socavando en el proceso sus antiguas bases de. Ambos utilizaron la intervenci\u00f3n de la OTAN en Libia para atacar a las revoluciones contra ellos, Gadafi posando como protector de la independencia de Libia y Bashar al presentar la Revoluci\u00f3n Siria como un complot para propiciar una invasi\u00f3n extranjera de la naci\u00f3n. Ambos han intentado matar a la gente en las calles para mantenerse en el poder. Sin embargo, a diferencia de Gadafi, Assad ha combinado la fuerza bruta con promesas enga\u00f1osas de &#8222;reforma&#8220;. Las ca\u00f1oneras bombardearon la ciudad costera de Latakia el 14 de agosto, incluyendo su campamento de refugiados palestinos, matando a 26 personas, mientras los soldados disparaban contra manifestantes desarmados en Homs, Hama y Deir ez-Zor, la misma semana que el gobierno pretend\u00eda haber cesado todas las acciones militares y policiales.<\/p>\n<p>Al tiempo que ba\u00f1aba en sangre al movimiento de protesta, el r\u00e9gimen sirio ha prometido celebrar &#8222;elecciones libres y justas&#8220; a finales del a\u00f1o, y permiti\u00f3 que  miembros de la oposici\u00f3n liderada por el periodista Michel Kilo celebraran una conferencia en Damasco a finales de junio. Para el movimiento por la democracia, el avance m\u00e1s prometedor ha sido la creaci\u00f3n de una &#8222;Comisi\u00f3n General&#8220; para coordinar el levantamiento, que re\u00fane a 44 grupos de la oposici\u00f3n, los cuales han rechazado cualquier di\u00e1logo con el r\u00e9gimen hasta que cesen todos los actos de violencia.<\/p>\n<p>Como ha ocurrido en Libia, donde la intervenci\u00f3n imperialista y las marchitas credenciales &#8222;antiimperialistas&#8220; del r\u00e9gimen de Gadafi, persuadieron a los populistas de Am\u00e9rica Latina, liderados por Hugo Ch\u00e1vez, a los estalinistas y a los restos desmoronados de la corriente de Healy, de que apoyaran al r\u00e9gimen contra su propio pueblo, los recientes acontecimientos en Siria han visto a muchos pretendidos socialistas quedarse indiferentes o incluso oponerse a un levantamiento popular por los derechos democr\u00e1ticos elementales. Al igual que sectores de la izquierda \u00e1rabe influida por el nacionalismo, han preferido el espejismo de una alianza con una dictadura burguesa respaldada por Ir\u00e1n, como un supuesto basti\u00f3n de la &#8222;resistencia&#8220; al imperialismo, frente a la realidad de una revoluci\u00f3n viva.<\/p>\n<p>Las credenciales de izquierda o antiimperialistas de la dinast\u00eda Assad son apenas mejores que las de Gadafi. El colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la rivalidad con el dictador baathista Saddam Hussein vio a Siria dar un bandazo hacia el imperialismo estadounidense, apoyando la guerra liderada por Estados Unidos para expulsar a Irak de Kuwait en 1991. El papel de Siria como guardi\u00e1n del Tratado de Taif tras la guerra civil en el L\u00edbano, su papel como apoyo de Hezbol\u00e1, su oposici\u00f3n a los acuerdos palestino-israel\u00edes de Oslo y su patrocinio de las facciones palestinas anti-Oslo, fueron todas fichas de negociaci\u00f3n en sus relaciones con las potencias imperialistas, as\u00ed como le permitieron igualmente restaurar sus credenciales &#8222;antiimperialistas&#8220; en el mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Por el contrario, la ola de privatizaciones (y su consiguiente corrupci\u00f3n) que comenz\u00f3 despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del apoyo Sovi\u00e9tico en la d\u00e9cada de 1990, su aceleraci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte de Hafez al-Assad y la sucesi\u00f3n de su hijo Bashar en 2000, el fracaso de las &#8222;reformas pol\u00edticas&#8220; prometidas por este \u00faltimo en sus primeros a\u00f1os en el poder, la expulsi\u00f3n de Siria del L\u00edbano tras el asesinato del ex primer ministro Raffic Hariri en 2005, y su oposici\u00f3n a la invasi\u00f3n estadounidense de Irak en 2003, han aumentado de diversas maneras su aislamiento interno y externo. Una rejuvenecida Rusia, sin embargo, siempre ha protegido a Siria como estado cliente ante las Naciones Unidas y a\u00fan as\u00ed lo hace.<\/p>\n<p>Las causas de la revuelta en Siria no son diferentes a las de otros lugares de la regi\u00f3n: la total ausencia de democracia o libertad de expresi\u00f3n, la alienaci\u00f3n y las  frustradas ambiciones sociales de las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes y una mayor desigualdad social exacerbada por la crisis econ\u00f3mica mundial. Los socialistas revolucionarios no deber\u00edan dejarse llevar, ni por un momento, por la noci\u00f3n de que los reg\u00edmenes \u00e1rabes supuestamente &#8222;antiimperialistas&#8220; son una excepci\u00f3n a la revoluci\u00f3n que ahora recorre el mundo \u00e1rabe. S\u00f3lo una revoluci\u00f3n de los trabajadores y campesinos sirios puede resolver las tareas de la democracia en Siria, y de esta manera, todas las comunidades de Siria tendr\u00e1n un papel leg\u00edtimo.<\/p>\n<p>Yemen al l\u00edmite.<\/p>\n<p>El masivo levantamiento de la juventud en Yemen contra el Presidente Ali Abdullah Saleh combina caracter\u00edsticas de las revoluciones populares en Egipto y T\u00fanez con elementos de la guerra civil en Libia y la sangrienta represi\u00f3n en Siria. Existen, como en Siria, importantes posibles fisuras entre la poblaci\u00f3n chiita en el norte los sunitas en el sur; hay numerosas tribus y tambi\u00e9n poblaciones urbanas modernas. Yemen est\u00e1 entre los estados \u00e1rabes medianos en t\u00e9rminos de su poblaci\u00f3n con una poblaci\u00f3n estimada de 25 millones (cfr. Siria 22 millones, Arabia Saudita 27 millones, Irak 34 millones y Argelia 36 millones). Sin embargo, es el pa\u00eds m\u00e1s pobre del mundo \u00e1rabe con menos de la mitad del PIB per c\u00e1pita que los pa\u00edses no petroleros con poblaciones de tama\u00f1os similares. Su vecina, Arabia Saudita, tiene un PIB per c\u00e1pita de 23.825 $ comparado con los 2.485 $ de Yemen. A pesar de sus peque\u00f1os yacimientos de petr\u00f3leo y sus reservas de gas inexplotadas, la importancia del Yemen para las potencias imperialistas y regionales como Arabia Saud\u00ed, se encuentra en su posici\u00f3n estrat\u00e9gica frente a las rutas petroleras mar\u00edtimas m\u00e1s importantes. La intervenci\u00f3n estadounidense en Yemen es un producto de la &#8222;guerra contra el terror&#8220;, tras el bombardeo del destructor estadounidense Cole en 2000.<\/p>\n<p>Las administraciones Clinton, Bush y Obama han gastado hasta 300 millones de d\u00f3lares en fuerzas militares y de seguridad interna leales a Saleh, incluyendo helic\u00f3pteros, tanques, veh\u00edculos, equipo de vigilancia de alta tecnolog\u00eda y capacitaci\u00f3n del personal. WikiLeaks de cables de la embajada de EEUU revelan que la Casa Blanca conoce muy bien que este arsenal es utilizado regularmente contra los opositores pol\u00edticos del r\u00e9gimen. El Gobierno Saud\u00ed tambi\u00e9n tiene una comisi\u00f3n especial encabezada por ministros del gobierno con un enorme presupuesto para interferir y manipular la pol\u00edtica de Yemen. L\u00edderes tribales yemen\u00edes, pol\u00edticos y l\u00edderes religiosos reciben generosas ayudas en forma de sobornos desde Riad.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Yemen\u00ed prendi\u00f3 en cuanto pudo inspirarse directamente en la Plaza Tahrir de Egipto. Pero hab\u00eda habido desde 2007 una campa\u00f1a de menor intensidad de protestas anti-r\u00e9gimen por parte de estudiantes y funcionarios desempleados del antiguo &#8222;r\u00e9gimen socialista&#8220;, que proporcion\u00f3 una infraestructura ya existente para el nuevo movimiento de masas. El 11 de febrero miles de j\u00f3venes se reunieron en la Plaza Tahrir (Liberaci\u00f3n) de San\u00e1 s\u00f3lo para ser atacados por las fuerzas de seguridad y los matones del r\u00e9gimen armados con palos y cuchillos. Tras ser desautorizados a ocupar la plaza, instalaron su campamento fuera de la Universidad de San\u00e1 en un \u00e1rea a la que llamaron Plaza Taghyir (Cambio).<\/p>\n<p>A las ocupaciones de plazas en San\u00e1, Ad\u00e9n y otras ciudades siguieron masivos &#8222;d\u00edas de ira&#8220; seg\u00fan el modelo egipcio. La campa\u00f1a ha sido testigo de muchos ataques crueles, a veces con decenas de muertos. Mientras tanto, la oposici\u00f3n parlamentaria y tribal participaba en una serie de negociaciones infructuosas con Salah. La oposici\u00f3n burguesa se agrupa en el Partido del Encuentro Com\u00fan (Joint Meeting Party JMP), una coalici\u00f3n de Socialistas adenitas, islamistas sunitas y otros conservadores afiliados al partido conocido como Islah, y partidarios de nasseristas, baathistas y plataformas liberales, as\u00ed como los islamistas de la rama zayd\u00ed del chiismo de Yemen del Norte. Deserciones importantes han tenido lugar en los escalafones superiores del r\u00e9gimen de Saleh; destacando Ali Muhsin, jefe de la Primera Divisi\u00f3n Blindada y la Comandancia Militar del Noroeste que libr\u00f3 una sangrienta y victoriosa guerra contra los secesionistas del sur en 1994 y contra los chiitas del norte en 2010.<\/p>\n<p>Preocupados por la perspectiva de un exitoso derrocamiento revolucionario de Saleh o de una guerra civil al estilo libio, los sauditas, apoyados por los estadounidenses, utilizaron la mediaci\u00f3n del Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo para intentar convencer a Saleh de que dimitiera de la presidencia y diera paso a una administraci\u00f3n conjunta con la oposici\u00f3n parlamentaria. Pero a pesar de repetidas promesas de irse, Saleh se desdijo una y otra vez. En junio Saleh fue gravemente herido en un ataque rebelde contra la mezquita presidencial y se retir\u00f3 a Arabia Saudita, pero su hijo Ahmed Saleh asumi\u00f3 extraoficialmente el mando.<\/p>\n<p>Una guerra civil de baja intensidad ha ocupado los meses de verano, mientras que continuaron los intentos de protesta pac\u00edfica que fueron persistentemente respondidos con fuego por el r\u00e9gimen. Muy acertadamente los j\u00f3venes no conf\u00edan en el JMP ni en un carnicero como Ali Muhsin. Pero ahora es evidente que, al igual que con Gadafi, la protesta pac\u00edfica por s\u00ed misma no se librar\u00e1 de la dinast\u00eda de Saleh.<\/p>\n<p>Si la juventud revolucionaria no es capaz de armarse y si una huelga general no paraliza el r\u00e9gimen, la iniciativa se escurrir\u00e1 entre las manos de las fuerzas democr\u00e1ticas. Entonces, si Saleh y sus cohortes asesinas son derrotados el r\u00e9gimen que lo sustituya podr\u00eda as\u00ed mismo ser igualmente muy represivo \u2013 apoyado por los saud\u00edes y los estadounidenses en nombre de la lucha contra Al Qaeda. En realidad, estos dos estados est\u00e1n asustados ante una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica popular en Yemen, una revoluci\u00f3n, que teniendo en cuenta el pasado nacionalista de izquierdas del pa\u00eds, podr\u00eda golpear a la monarqu\u00eda Saud\u00ed y a los petro-emiratos del Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo.<\/p>\n<p>A mediados de septiembre la lucha y la represi\u00f3n crec\u00edan de nuevo con m\u00e1s de 50 manifestantes muertos en San\u00e1 en solo dos d\u00edas. Las cosas est\u00e1n acerc\u00e1ndose a un punto cr\u00edtico. En esta coyuntura no puede descartarse una intervenci\u00f3n saudita  con apoyo estadounidense bajo el pretexto del peligro de una toma de poder por parte de Al Qaeda o para prevenir una situaci\u00f3n como la de Somalia. El movimiento obrero internacional y el movimiento anti-guerra que hizo poco ruido ante la toma saud\u00ed de Bahr\u00e9in en nombre de su monarqu\u00eda y contra su pueblo debe, esta vez, ser fuerte en sus protestas y eficaz en sus acciones.<\/p>\n<p>\u00bfHacia d\u00f3nde va la Revoluci\u00f3n \u00c1rabe? Entre el capitalismo liberal y la transformaci\u00f3n socialista<\/p>\n<p>Las Revoluciones \u00c1rabes de 2011 no han terminado, como los sucesos en Libia, Siria y Yemen testifican ampliamente. En estos pa\u00edses, as\u00ed como en aquellos en que las rebeliones han sido aplastadas o contenidas -Bahr\u00e9in, Argelia, Marruecos- o en aquellos donde han dado como resultado la eliminaci\u00f3n de los dictadores y la obtenci\u00f3n de libertades democr\u00e1ticas pero en los que el poder del estado permanece lejos del alcance de las masas -Egipto y T\u00fanez-, la revoluci\u00f3n est\u00e1 lejos de haberse completado.<\/p>\n<p>La fase de una relativamente r\u00e1pida ca\u00edda de los reg\u00edmenes y de victorias &#8222;pac\u00edficas&#8220;, aclamadas por algunos comentaristas libertarios y pacifistas como un nuevo modelo de revoluci\u00f3n del siglo XXI, ha dado paso a un patr\u00f3n muy antiguo de lucha amarga y, a menudo, violenta. De hecho, una lucha a muerte contra los reg\u00edmenes tir\u00e1nicos est\u00e1 ahora en marcha; en \u00faltima instancia estos pueden ser totalmente eliminados s\u00f3lo por la acci\u00f3n de las masas de obreros y la insurrecci\u00f3n armada.<\/p>\n<p>En estos tiempos tumultuosos debemos recordar los postulados b\u00e1sicos de dos ideas centrales del Marxismo. En primer lugar, la estrategia de la revoluci\u00f3n permanente, que simplemente dice que s\u00f3lo la clase obrera puede llevar a cabo las aspiraciones democr\u00e1ticas y sociales del pueblo, y que debe formar gobiernos de trabajadores en transici\u00f3n hacia un orden socialista. En segundo lugar, el papel central de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y la idea que conlleva de que todas estas luchas revolucionarias s\u00f3lo pueden ser resueltas en el terreno de la pol\u00edtica, dependiendo de qui\u00e9n, y de qu\u00e9 clase, toma el control de estos estados. Estas ideas ser\u00e1n demostradas en los meses y a\u00f1os venideros, ya sea positiva o negativamente \u2013esto \u00faltimo en caso de que las masas sufran una amarga derrota y pierdan la oportunidad de transformar una etapa entera del desarrollo humano.<\/p>\n<p>La oportunidad que se presenta es enorme. La juventud revolucionaria y la clase obrera pueden, conscientemente, tomar la iniciativa, aprovechando la oportunidad de organizarse, en estados como Egipto o en agudo conflicto con las fuerzas de represi\u00f3n en Siria, para construir partidos revolucionarios y consejos obreros democr\u00e1ticos. No tendr\u00e1n \u00e9xito espont\u00e1neamente, ni solo por medios pac\u00edficos, ni  a\u00fan menos si ponen sus esperanzas en la intervenci\u00f3n occidental.<\/p>\n<p>Las lecciones hasta ahora aprendidas pueden enumerarse de manera sencilla:<\/p>\n<p>1 La juventud revolucionaria, tanto desde la intelectualidad en paro como desde la clase obrera y los pobres, jug\u00f3 un papel vital en encabezar, difundir y mantener la revuelta. Su creatividad en el uso de todos los medios de comunicaci\u00f3n, nuevos y antiguos, para crear redes masivas ad hoc para la lucha, es una lecci\u00f3n no s\u00f3lo para los pa\u00edses \u00e1rabes sino para las clases desfavorecidas del mundo.<\/p>\n<p>2 Esto puede ser imitado, no s\u00f3lo por los j\u00f3venes, sino por los trabajadores rodeados por los liderazgos burocr\u00e1ticos en los sindicatos o en los partidos burgueses que se apoderan de la vida pol\u00edtica. La agitaci\u00f3n y la movilizaci\u00f3n masiva son posibles si se da una poderosa y audaz iniciativa e improvisaci\u00f3n. Nuestra deuda con la juventud de T\u00fanez, Egipto y el resto es incalculable y s\u00f3lo puede ser compensada imit\u00e1ndoles.<\/p>\n<p>3 Sin embargo, los eventos en T\u00fanez y Egipto demuestran que la revuelta de los j\u00f3venes puede convertirse en una revoluci\u00f3n (un derrocamiento de gobiernos y reg\u00edmenes) solo si la clase trabajadora, los pobres y los campesinos, participan masivamente por acci\u00f3n directa, es decir, por oleadas de huelgas, huelgas generales, ocupaciones de los lugares de trabajo, repetidas manifestaciones masivas. S\u00f3lo cuando las masas obreras se vuelven ingobernables se debilita la clase dirigente y las fuerzas armadas flaquean y se dividen, con una parte de las mismas pas\u00e1ndose al lado del pueblo.<\/p>\n<p>4 Una vez que surge una situaci\u00f3n revolucionaria completa o una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en masa, las redes &#8222;espont\u00e1neas&#8220; o frentes unidos de movimientos juveniles y sindicatos son insuficientes para dirigir la revoluci\u00f3n hacia la radical y completa consecuci\u00f3n de sus demandas. Los reg\u00edmenes retrasar\u00e1n los cambios o de repente convocar\u00e1n elecciones o plebiscitos para aislar a la vanguardia de las masas. Recurrir\u00e1n a figuras o partidos liberales para hacer esto entre los intelectuales y las clases medias; y a los islamistas para lo mismo entre los trabajadores y los campesinos.<\/p>\n<p>5 Los sindicatos pueden desempe\u00f1ar un papel vital en animar a los trabajadores a la auto-organizaci\u00f3n, pero por s\u00ed solos no pueden luchar contra las fuerzas del Islam pol\u00edtico. Igualmente, a pesar de su vital importancia, las luchas econ\u00f3micas por s\u00ed mismas no permitir\u00e1n a los trabajadores afirmar su liderazgo sobre las m\u00e1s amplias masas de los pobres y los explotados pol\u00edticamente. El \u00fanico movimiento que contrarresta las acciones del r\u00e9gimen consiste en organizar a las masas de obreros, j\u00f3venes y pobres a trav\u00e9s de masivas asambleas en los lugares de trabajo y las comunidades, para elegir a los consejos de delegados comparables a los Soviets (consejos) de 1917. S\u00f3lo los consejos pueden organizar a millones de personas y triunfar sobre las mezquitas de los islamistas y las organizaciones caritativas.<\/p>\n<p>6 Dentro de cualquier movimiento masivo de consejos, la cuesti\u00f3n del liderazgo pol\u00edtico se plantea de manera inmediata. Los intelectuales revolucionarios y los activistas obreros militantes deben unirse en un partido revolucionario, cuyo objetivo sea el poder obrero en un pa\u00eds, en una regi\u00f3n, y en un mundo socialistas. Ese partido debe ser un partido de cuadros disciplinados, luchando por el liderazgo en cada organizaci\u00f3n de masas. Debe popularizar su programa en lemas y consignas que las masas puedan captar y comprender en base a sus propias necesidades y experiencias.<\/p>\n<p>7 Un partido de este tipo no debe confundirse con peque\u00f1as corrientes ideol\u00f3gicas socialistas. Debe ser un partido de masas de los trabajadores y la juventud, reuniendo a los mejores luchadores. Para llegar a esto sin duda ser\u00e1 necesario pasar por una etapa intermedia, tal como un amplio partido formado por los sindicatos militantes o una unificaci\u00f3n de los partidos socialistas actuales. Con o sin esa etapa, la meta a la que deben dirigirse todos los esfuerzos es crear un partido que puede convertir la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en una revoluci\u00f3n socialista. En definitiva, debe ser un partido modelado a imagen de los Bolchevique Rusos, hasta hoy el \u00fanico partido que ha llevado a una toma democr\u00e1tica del poder por la clase obrera.<\/p>\n<p>8 Donde la clase obrera es d\u00e9bil, o compuesta en gran parte por inmigrantes, las clases dominantes pueden utilizar los ingresos del petr\u00f3leo, las diferencias tribales, religiosas o comunales, para movilizar una fuerza armada suficiente para librar una sangrienta guerra civil contra el pueblo, como en Libia, Siria y Yemen. El apoyo internacional de los revolucionarios de los pa\u00edses donde se han ganado victorias, a los de los pa\u00edses todav\u00eda bajo fuerte represi\u00f3n, no es simplemente una obligaci\u00f3n moral sino vital para la supervivencia de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Resoluci\u00f3n de Workers Power (Poder Obrero UK) y de la Liga por la Quinta Internacional, 04 de octubre de 2011<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>League for the Fifth International 2011, sin duda, ser\u00e1 recordado como el a\u00f1o de la Revoluci\u00f3n \u00c1rabe. Hemos visto una explosi\u00f3n de aspiraci\u00f3n democr\u00e1tica y valiente lucha mientras las revoluciones se extend\u00edan en pocas semanas desde T\u00fanez y Egipto a Bahr\u00e9in, Yemen, Libia y Siria. 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