{"id":2520,"date":"2011-03-16T19:51:00","date_gmt":"2011-03-16T19:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fifthinternational.org\/de-la-resistencia-la-revolucion-manifiesto-por-una-quinta-internacional\/"},"modified":"2011-03-16T19:51:00","modified_gmt":"2011-03-16T19:51:00","slug":"de-la-resistencia-la-revolucion-manifiesto-por-una-quinta-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fifthinternational.org\/en\/de-la-resistencia-la-revolucion-manifiesto-por-una-quinta-internacional\/","title":{"rendered":"De la Resistencia a la Revoluci\u00f3n &#8211; Manifiesto por una Quinta Internacional"},"content":{"rendered":"<p><i>Liga por la Quinta Internacional<\/i><\/p>\n<p>En su reciente Congreso la Liga para la Quinta Internacional aprob\u00f3 un nuevo manifiesto program\u00e1tico. Sus pol\u00edticas y consignas pretenden guiar a los socialistas revolucionarios en las luchas por venir, y a servir como una propuesta de manifiesto para una nueva Quinta Internacional.<\/p>\n<p>Prefacio<\/p>\n<p>Este manifiesto program\u00e1tico fue emitido por el Octavo Congreso de la Liga por la Quinta Internacional, una organizaci\u00f3n Leninista\u2013Trotskista fundada en 1989 con el objetivo de luchar por la formaci\u00f3n de un nuevo partido mundial por la revoluci\u00f3n social. El objetivo del documento es proponer un programa de acci\u00f3n a las organizaciones de la clase trabajadora, a los campesinos, a los j\u00f3venes y a los pueblos oprimidos del mundo. Tras la gran Crisis de 2008, la clase dirigente ha lanzado una ofensiva para que los trabajadores y los pobres paguen el precio por el fracaso del sistema capitalista. Los l\u00edderes oficiales del laborismo est\u00e1n demasiado vinculados al sistema como para liderar una resistencia efectiva. Por lo que este programa de acci\u00f3n tiene tres objetivos interrelacionados: fortalecimiento de la resistencia de masas a la ofensiva mundial de la clase capitalista; confrontar y superar el mal liderazgo del movimiento social \u2013dem\u00f3cratas, populistas, &#8218;Partidos Comunistas&#8216; oficiales y los bur\u00f3cratas de los sindicatos; y unificar las luchas en un reto revolucionario a la autoridad capitalista. Como tendencia centralista democr\u00e1tica internacional, la Liga ha redactado, modificado y adoptado este manifiesto tras un proceso democr\u00e1tico que incluy\u00f3 la discusi\u00f3n y enmienda de borradores en conferencias nacionales de cada una de sus ocho secciones en Austria, Gran Breta\u00f1a, Rep\u00fablica Checa, Alemania, Pakist\u00e1n, Suecia, Sri Lanka y Estados Unidos. El proyecto fue debatido, completado y aprobado en un Congreso Internacional integrado por delegados elegidos en cada secci\u00f3n en Estambul en 2010.<\/p>\n<p>Como es natural, el nuevo manifiesto se centra en la situaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Para una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa de la visi\u00f3n global de la Liga, deber\u00eda leerse junto a dos documentos program\u00e1ticos anteriores: De la Protesta al Poder  (2003), presenta un programa m\u00e1s completo y m\u00e1s general para la lucha de clases de la clase obrera y sus aliados, y estaba orientado al per\u00edodo de movilizaciones de masas anticapitalistas y antibelicistas de la primera parte de la \u00faltima d\u00e9cada. M\u00e1s amplio es El manifiesto trotskista  (1989), el programa fundacional de la Liga que, tras la degeneraci\u00f3n de la Cuarta Internacional, trata de restablecer el Leninismo-Trotskismo como una tendencia coherente en el movimiento de la clase obrera a trav\u00e9s de una re-elaboraci\u00f3n cr\u00edtica de sus principios b\u00e1sicos, t\u00e1cticas y demandas.<\/p>\n<p>La crisis actual del capitalismo revela que, en palabras de Le\u00f3n Trotsky en su Programa de Transici\u00f3n de 1938, el futuro de la humanidad una vez m\u00e1s se reduce a la crisis de liderazgo de la clase trabajadora. Resolver esa crisis es la tarea b\u00e1sica de la vanguardia del movimiento de clase obrera en cada pa\u00eds. Ofrecemos este programa como una contribuci\u00f3n a esa lucha, y damos la bienvenida a comentarios cr\u00edticos de partidos, grupos y militantes de todo el movimiento internacional.<\/p>\n<p>Dave Stockton<\/p>\n<p>Londres, 2010<\/p>\n<p>DE LA RESISTENCIA A LA REVOLUCI\u00d3N &#8211; Manifiesto por una Quinta Internacional<\/p>\n<p>La Gran Crisis y la Resistencia Global<\/p>\n<p>Dos d\u00e9cadas de globalizaci\u00f3n dominada por EE.UU. trajeron al mundo la crisis econ\u00f3mica m\u00e1s profunda y m\u00e1s destructiva desde la Segunda Guerra Mundial. Toda naci\u00f3n fue alcanzada. Primero el sistema de cr\u00e9dito fue paralizado. A continuaci\u00f3n, la producci\u00f3n y el comercio mundial se desplomaron. Asustados por la perspectiva de la debacle econ\u00f3mica completa, los l\u00edderes de las naciones m\u00e1s poderosas acordaron enormes rescates de estado de los bancos en quiebra que eran considerados demasiado grandes para caer y se lanzaron paquetes de est\u00edmulo masivo para evitar el colapso de las industrias clave. De George W. Bush a Barack Obama, de Angela Merkel a Nicolas Sarkozy, de Hu Jintao a Vladimir Putin, de los ac\u00f3litos de Milton Friedman a los ap\u00f3stoles de John Maynard Keynes, la respuesta fue la misma: gastar miles de millones, billones, para rescatar el sistema&#8230; y recuperar las p\u00e9rdidas m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Deudas estatales alcanzado niveles sin precedentes: los d\u00e9ficits de Estados Unidos y el Reino Unido llegaron al 13,9 y 11,6 por ciento del PIB respectivamente. En la Eurozona, los pr\u00e9stamos superaron dos o tres veces el supuesto l\u00edmite sobre el d\u00e9ficit presupuestario del 3% del PIB. En los mercados de bonos, los multimillonarios que prestan dinero a los estados mostraban m\u00fasculo, exigiendo pruebas de que los gobiernos har\u00edan cumplir las pol\u00edticas que garantizar\u00edan el reembolso con ping\u00fces beneficios. Esta &#8222;crisis de la deuda soberana&#8220; ha cristalizado en una serie de programas de gran austeridad, mientras la clase gobernante intenta hacer que la clase trabajadora pague por la crisis a trav\u00e9s de reducci\u00f3n de puestos de trabajo del sector p\u00fablico, aumentos en los impuestos, congelaciones de salarios y pensiones y recortes salvajes en las dotaciones para la asistencia social y el Bienestar.<\/p>\n<p>Mientras que Occidente y Jap\u00f3n se hunden en el estancamiento, las econom\u00edas de bajos salarios t\u00e9cnicamente menos avanzadas de India y China est\u00e1n creciendo masivamente. Lejos de estabilizar el sistema, est\u00e1n ampliando las contradicciones del capitalismo a escala mundial.<\/p>\n<p>En el plano geoestrat\u00e9gico, estas naciones emergen como poderosos rivales potenciales para los estados imperialistas dominantes. Econ\u00f3micamente, China posee miles de millones en bonos de Estados Unidos, mientras que Estados Unidos exige que sus acreedores chinos eleven el valor del Yuan para ayudar a impulsar la exportaci\u00f3n estadounidense, reforzando la amenaza de una guerra mundial de divisas.<\/p>\n<p>Sobre todo, la gran escala de desarrollo capitalista en Oriente est\u00e1 creando millones de nuevos trabajadores industriales, a\u00f1adiendo una nueva din\u00e1mica a la lucha de clases internacional. El proletariado asi\u00e1tico desempe\u00f1ar\u00e1 un papel decisivo en la revoluci\u00f3n mundial del siglo XXI.<\/p>\n<p>El \u201ccredit crunch\u201d, la recesi\u00f3n y la bomba de tiempo de la deuda de Suiza abri\u00f3 una nueva crisis hist\u00f3rica para el sistema capitalista en su conjunto, un per\u00edodo en el que las intensas luchas entre las clases dar\u00e1n lugar a crisis revolucionarias, contrarrevoluciones, inestabilidad y conflictos entre potencias rivales. Esto no es s\u00f3lo una recesi\u00f3n t\u00edpica del ciclo industrial, uno de los &#8217;normales&#8216; altibajos del sistema. Sus ra\u00edces se encuentran en la tendencia del sistema a la sobreacumulaci\u00f3n de capital. D\u00e9cadas de disminuci\u00f3n en las tasas de beneficio reducen las oportunidades de inversi\u00f3n rentable en producci\u00f3n en los propios pa\u00edses imperialistas. En su lugar, las grandes corporaciones e instituciones financieras se inclinaron hacia inversiones especulativas en los mercados de divisas, bolsas de valores y en el comercio de derivados donde se &#8218;pudieron&#8216; hacer millones con un clic de bot\u00f3n de rat\u00f3n. En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, en los a\u00f1os de la globalizaci\u00f3n de 1992 a 2006, la clase dirigente trat\u00f3 de resolver el problema con cr\u00e9dito barato y la creaci\u00f3n de una gran burbuja de capital ficticio en la forma de deuda de consumo y vivienda y toda clase de valores enrarecidos y derivados. No funcion\u00f3. De hecho la \u00fanica &#8217;soluci\u00f3n duradera&#8216; para los capitalistas es destruir el &#8218;exceso&#8216; de capital \u2013 y este es el significado interno de la crisis financiera y la austeridad que la ha seguido. En el per\u00edodo que se avecina, la curva general de desarrollo humano ser\u00e1 a la baja, igualmente si los capitalistas infligen una derrota enorme a la clase trabajadora del mundo, desperdiciando su capacidad productiva y sumiendo a millones en la pobreza, como si el capitalismo mismo es derrocado. Cuando a esto le sumamos el peligro creciente de guerras entre las grandes potencias para el nuevo reparto del mundo y el mayor riesgo de desastres clim\u00e1ticos a gran escala, no es exagerado decir que, a menos que el capitalismo sea derrocado, eventualmente la civilizaci\u00f3n se sumir\u00e1 en la barbarie.<\/p>\n<p>Los enormes rescates de bancos no han resuelto las causas de ra\u00edz de la crisis; m\u00e1s bien han asegurado incluso m\u00e1s burbujas y posteriores \u2018crashes\u2019. La continua debilidad del sistema de cr\u00e9dito y la enorme deuda de estado implican que la pr\u00f3xima recuperaci\u00f3n ser\u00e1 poco profunda e inestable, y que la austeridad frenar\u00e1 la actividad econ\u00f3mica. Contin\u00faan las quiebras, los cierres de f\u00e1bricas y el desempleo masivo, exhibiendo una profunda tendencia al estancamiento y total decaimiento de las fuerzas productivas en los pa\u00edses imperialistas. En los a\u00f1os y d\u00e9cadas por venir las crisis econ\u00f3micas son una certeza, las recesiones ser\u00e1n agudas y profundas y se descarta un largo periodo de prosperidad que abarque varios ciclos. Puesto que las grandes potencias y sus empresas se ven obligadas a luchar cada vez m\u00e1s agresivamente unas contra otras por un bot\u00edn menguante, ya podemos verles maniobrar para repartir los mercados mundiales, las materias primas y la mano de obra, alimentando, una vez m\u00e1s, el fantasma de nuevas guerras entre potencias comerciales rivales.<\/p>\n<p>Esta apertura de una nueva crisis hist\u00f3rica del sistema capitalista llega en un momento cuando los efectos de la ciega explotaci\u00f3n del medio ambiente natural de la humanidad han alcanzado un punto cr\u00edtico. Si no se adoptan medidas decisivas por todas las econom\u00edas industrialmente desarrolladas y en v\u00edas de desarrollo, los sucesos clim\u00e1ticos extremos: sequ\u00edas prolongadas, inundaciones desastrosas, fusi\u00f3n de los casquetes polares, expansi\u00f3n de los desiertos\u2026 provocar\u00e1n que grandes \u00e1reas del planeta se conviertan en inhabitables y est\u00e9riles, desencadenando hambrunas y epidemias. El hecho de que la producci\u00f3n con fines de lucro est\u00e1 ahora en conflicto directo con la Naturaleza es una poderosa prueba de que el capitalismo es un sistema en descomposici\u00f3n y destructivo que debe ser superado para asegurar un futuro para la humanidad. El conflicto entre las potencias imperialistas por los recursos y mercados significa que la idea de una soluci\u00f3n capitalista &#8222;verde&#8220; para la amenaza de cat\u00e1strofe clim\u00e1tica es una utop\u00eda. Para salvar el planeta debemos abolir el capitalismo.<\/p>\n<p>Mientras la econom\u00eda se tambalea por la recesi\u00f3n, los banqueros y los l\u00edderes del mundo forman sus corrillos en una serie de conferencias. Est\u00e1n de acuerdo en una cosa: que la primera prioridad para cada estado es pagar a sus acreedores multimillonarios. Todos est\u00e1n de acuerdo, tambi\u00e9n, sobre qui\u00e9n debe pagar: los obreros y campesinos del mundo. Exigen que los trabajadores impulsen los beneficios aceptando recortes en los puestos de trabajo, salarios y pensiones, trabajando m\u00e1s horas, jubil\u00e1ndose m\u00e1s tarde, pagando m\u00e1s impuestos y precios m\u00e1s altos por los productos b\u00e1sicos, sus servicios reducidos al m\u00ednimo y despojados de sus prestaciones.<\/p>\n<p>Para desviar la ira de quienes sufren el desempleo masivo y el desplome del nivel de vida, los gobiernos y medios de comunicaci\u00f3n utilizan como chivos expiatorios a inmigrantes, solicitantes de asilo, v\u00edctimas de la guerra que se han visto obligadas a huir a pa\u00edses devastados. Los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea convierten sus fronteras en barreras fortificadas y deportan a aquellos que logran llegar a aquello que confiaban fuera su seguridad. En Italia y Francia, los campamentos de gitanos son arrasados y sus habitantes deportados. Como Trotsky escribi\u00f3 hace 70 a\u00f1os, &#8222;los gobiernos de todo el mundo han escrito el cap\u00edtulo m\u00e1s negro de nuestra \u00e9poca gracias al tratamiento dado a los refugiados, los exiliados, las personas sin hogar.&#8220;<\/p>\n<p>Por otro lado, vemos una formidable resistencia de la clase trabajadora frente a la ofensiva capitalista. Por todo el mundo los trabajadores siguen luchando. Huelgas generales en Sud\u00e1frica, Grecia, Francia y Guadalupe, activismo de las masas de trabajadores en Espa\u00f1a y Portugal, ocupaciones de f\u00e1bricas en Corea del Sur, Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a; y una ola de huelgas por mayores salarios en China. La resistencia en cada uno de estos pa\u00edses aparece separada, pero debe ser vista como una serie de combates relacionados en lo que es nada menos que una guerra mundial de la clase empleadora contra los trabajadores. La clave para repeler la ofensiva de los jefes es un frente unido de la clase trabajadora, que abarque todas las organizaciones de trabajadores, en cada pa\u00eds y a trav\u00e9s de las fronteras.<\/p>\n<p>La lucha no se limita a la resistencia de los trabajadores en el lugar de trabajo. En todo el mundo semi\u2013colonial -los pa\u00edses que han obtenido la independencia formal pero est\u00e1n atados por mil cadenas de explotaci\u00f3n a potencias imperialistas de Am\u00e9rica del Norte, Europa Occidental y del Lejano Oriente-, han surgido movimientos de masa contra restricciones dictatoriales a los derechos democr\u00e1ticos del pueblo. En las calles de Tailandia, Nepal e Ir\u00e1n, este movimiento de masas democr\u00e1tico ha sido impulsado hasta el punto de poner en marcha levantamientos populares contra las dictaduras militar, mon\u00e1rquica y religiosa respectivamente. En Honduras, las masas han plantado valiente resistencia contra el golpe de estado apoyado por Estados Unidos. En Afganist\u00e1n e Irak se mantiene una decidida resistencia contra las ocupaciones lideradas por Estados Unidos, obligando a los invasores a prometer su retirada. El brutal aliado israel\u00ed de Estados Unidos tambi\u00e9n afronta una persistente resistencia en el L\u00edbano y la Palestina ocupada.<\/p>\n<p>En cada campo de batalla, los trabajadores y los pobres han visto demasiado a menudo victorias a nuestro alcance que fueron arrebatadas, no por la fuerza de nuestros enemigos, sino por la debilidad e incluso la traici\u00f3n, de nuestros propios l\u00edderes. Los dirigentes sindicales \u2018moderados&#8216; en Europa y los Estados Unidos aceptan recortes en el empleo y comercian con las condiciones laborales a cambio de las promesas vac\u00edas de los empleadores o sacrifican los intereses de la mayor\u00eda de la clase trabajadora para preservar los puestos de trabajo de una peque\u00f1a elite de trabajadores cualificados. Los socialdem\u00f3cratas aceptan la l\u00f3gica del Mercado y gobiernan en nombre de los grandes capitalistas, abusando de la confianza depositada en ellos por sus partidarios de la clase trabajadora y hacen cumplir pol\u00edticas neoliberales como la privatizaci\u00f3n y moderaci\u00f3n de salarios. Partidos comunistas oficiales apuntalan los gobiernos capitalistas liberales y social-democr\u00e1ticos como en Italia o llevan a cabo programas neoliberales propios como en Bengala Occidental (India), mientras que sus post-marxistas de sal\u00f3n producen mec\u00e1nicamente volumen tras volumen para justificar la \u201cnueva pol\u00edtica\u201d de la vieja colaboraci\u00f3n entre clases. Generales populistas y \u201chombres fuertes\u201d defienden a &#8218;las masas&#8216; mientras se oponen a las demandas justificadas de los trabajadores con la excusa de &#8218;unir al pueblo&#8216;. En la lucha para resistir la ocupaci\u00f3n imperialista, las clases medias nacionalistas y las guerrillas islamistas renuncian a movilizar las masas de la ciudad y el campo para la lucha de clases contra la ocupaci\u00f3n, por temor de que las masas pudieran desafiar a los terratenientes o al capital mismo.<\/p>\n<p>En ninguna parte puede verse m\u00e1s claramente esta crisis de liderazgo de la clase obrera que en el terreno internacional. La clase dirigente coordina su ofensiva a nivel mundial, mientras que cada uno de nuestros movimientos de resistencia trabaja bajo aislamiento nacional. Tienen sus G8 y G20, su FMI y Banco Mundial, su Uni\u00f3n Europea y su Banco Central. Pero los trabajadores no tienen ninguna organizaci\u00f3n internacional para reunir nuestras luchas, para elaborar una estrategia com\u00fan y liderar un contraataque. Todo lo que tenemos son los abatidos restos de las organizaciones que nuestros abuelos construyeron; federaciones internacionales de los sindicatos bajo el estricto control de bur\u00f3cratas experimentados que se oponen a la lucha y la Segunda Internacional autodenominada &#8222;Socialista&#8220; de partidos pro-capitalistas como el Partido Laborista Brit\u00e1nico, los socialdem\u00f3cratas alemanes o los socialistas franceses. Sus l\u00edderes no ven ninguna alternativa al sistema econ\u00f3mico que caus\u00f3 la crisis y se dan prisa para rescatarlo a nuestra costa.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, la fuerza que puede detener esta ofensiva capitalista est\u00e1 en la l\u00ednea de salida, la clase trabajadora en todo el mundo es m\u00e1s grande que nunca. El nuevo milenio ve a los trabajadores constituir la mayor\u00eda de la humanidad por primera vez en la historia. Frente a los pocos cientos de multimillonarios y sus admiradores, hay miles de millones de trabajadores que producen y hacen circular sus beneficios. Nuestro proceso de trabajo est\u00e1 m\u00e1s integrado internacionalmente, nuestra interacci\u00f3n y la capacidad de comunicarnos unos con otros es mayor que nunca. Cuando actuamos juntos los mecanismos de explotaci\u00f3n se estremecen. La clase trabajadora lo produce todo y puede producir sin los explotadores, una vez que somos conscientes de nuestro poder y de nuestros intereses.<\/p>\n<p>Todas las estructuras modernas de producci\u00f3n a gran escala, distribuci\u00f3n, comercio y comunicaci\u00f3n se basan en nuestro trabajo, a pesar de ello no poseemos el capital que las pone en marcha. De las fuerzas de producci\u00f3n poseemos solo nuestra capacidad para trabajar, la cual tenemos que vender cada d\u00eda a cambio de un salario. Detr\u00e1s de la fachada de este contrato aparentemente libre e igual se oculta la explotaci\u00f3n sistem\u00e1tica. Nuestros salarios reflejan s\u00f3lo una fracci\u00f3n del valor total del producto social que creamos. Los capitalistas toman el resto en sus beneficios.<\/p>\n<p>La clase trabajadora s\u00f3lo puede recuperar esta riqueza colectivamente, rompiendo el poder estatal de los capitalistas y creando un poder del estado bajo nuestro control democr\u00e1tico. Un Estado de los Trabajadores podr\u00eda aprovechar la propiedad de los grandes capitalistas, bancos y corporaciones y crear una econom\u00eda planificada en lugar de la locura y la crisis del mercado.<\/p>\n<p>Esta estrategia se basa no en alianzas con capitalistas, en maniobras parlamentarias o en generales populistas, sino en la auto-actividad y la auto-organizaci\u00f3n de la clase obrera: \u00e9sta es la estrategia de la revoluci\u00f3n socialista, la \u00fanica forma de derrocar a este sistema de crisis, pobreza y guerra.<\/p>\n<p>Hoy, en las batallas en que nos enfrentamos a la austeridad, la clase obrera est\u00e1 mostrando su poder potencial. Estas luchas inmediatas necesitan ser coordinadas para repeler la ofensiva de los jefes y para ser dirigidas contra el propio sistema: en resumen, las luchas de hoy necesitan convertirse en el punto de partida de una lucha por la revoluci\u00f3n y por el imperio de la clase obrera.<\/p>\n<p>Los capitalistas reconocen nuestro poder potencial si nos unimos como una clase, por lo tanto extienden todos los medios de enga\u00f1o para dividirnos: control oficial de la educaci\u00f3n, control del estado y los millonarios sobre los medios de comunicaci\u00f3n, prejuicios de tipo religioso, racial y nacional, y mezquinos controles sobre la vida cotidiana. Para enfrentar a los trabajadores de una naci\u00f3n contra los de otra, para enfrentar a los hombres contra las mujeres, para enfrentar al blanco contra el negro, cristianos contra musulmanes, viejos contra j\u00f3venes\u2026 \u00e9sta es el arma m\u00e1s fuerte de los capitalistas. Esto es por lo que, como respuesta, cada generaci\u00f3n de anticapitalistas ha asumido la gran consigna de Karl Marx: &#8222;\u00a1Trabajadores de todos los pa\u00edses, un\u00edos!&#8220;<\/p>\n<p>Hoy, frente a una crisis hist\u00f3rica del sistema de ganancias, tenemos que hacernos la pregunta: \u00bfc\u00f3mo podemos unir a los trabajadores del mundo? Para responder a esto, los anticapitalistas necesitan aprender las lecciones de dos siglos de lucha de clases. El mayor logro de los trabajadores fue la formaci\u00f3n de las cuatro Internacionales de la clase trabajadora, cada una de las cuales comenz\u00f3 como un partido mundial por la revoluci\u00f3n socialista. Ellos pelearon para organizar la lucha de clases de los trabajadores y los pobres del mundo<\/p>\n<p>Cada una de estas Internacionales represent\u00f3 un enorme progreso para la clase trabajadora, pero cada una de ellas, a su vez, desapareci\u00f3, se pas\u00f3 al enemigo o abandon\u00f3 el camino de la revoluci\u00f3n social. Hoy d\u00eda, la tarea es construir una Quinta Internacional. Todo el mundo, las organizaciones de lucha de los trabajadores, los partidos, los sindicatos, las cooperativas, los campesinos, los pobres urbanos, las mujeres, los j\u00f3venes, las nacionalidades y minor\u00edas oprimidas, necesitan reunirse, convocar un congreso, debatir sobre pol\u00edtica bajo las m\u00e1s estrictas condiciones democr\u00e1ticas, adoptar un programa de lucha contra la ofensiva capitalista y fundar un partido mundial para liderar la lucha por el poder.<\/p>\n<p>Su objetivo inmediato debe ser promover el desarrollo de fuerzas que puedan hacer que la resistencia de las masas sea m\u00e1s y m\u00e1s eficaz, y transformarla en una revoluci\u00f3n mundial. El programa de una Quinta Internacional debe orientarse no s\u00f3lo a coordinar nuestras organizaciones existentes, sindicatos, ligas de campesinos y trabajadores rurales sin tierra, movimientos populares de barrios marginales, de mujeres y organizaciones juveniles\u2026 sino a transformarlas en las armas de esta revoluci\u00f3n. Sus partidarios deben luchar obstinadamente dentro de las organizaciones de masas y, al mismo tiempo, no deben retroceder ante una ruptura con el aparato burocr\u00e1tico, donde o cuando \u00e9ste se convierta en un obst\u00e1culo insuperable para el avance de los trabajadores. Su objetivo debe ser organizar lo desorganizado, a los trabajadores no calificados, los trabajadores rurales, los j\u00f3venes y los desempleados. La nueva Internacional debe aspirar a unificar en sus secciones nacionales a todas esas fuerzas pol\u00edticas, tanto de partidos existentes como de nuevos sectores que reconocen la necesidad de una revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para tener \u00e9xito, esta Quinta Internacional debe tener bases s\u00f3lidas. Su fuerza ser\u00e1 un entendimiento com\u00fan del mundo capitalista, de los objetivos hist\u00f3ricos de las masas trabajadoras, de la t\u00e1ctica y la estrategia necesaria en la lucha para derrocar al capitalismo y a los estados que lo defienden. Deber\u00e1 incorporar todo esto en su programa, porque tendr\u00e1 que ganar. La crisis hist\u00f3rica del capitalismo, que amenaza a la humanidad con cat\u00e1strofes econ\u00f3micas y ambientales, plantea una vez m\u00e1s la cruda alternativa de Rosa Luxemburgo: socialismo o barbarie. Desaf\u00eda a los comunistas revolucionarios a responder a la tarea de construir el socialismo del siglo XXI, a convertirse, una vez m\u00e1s, en la fuerza l\u00edder del movimiento mundial de los oprimidos. La \u00fanica alternativa al capitalismo en crisis es el socialismo, el \u00fanico camino al socialismo es la revoluci\u00f3n, el instrumento indispensable de la revoluci\u00f3n mundial es un partido mundial de la revoluci\u00f3n social. El momento para construir una Quinta Internacional es ahora.<\/p>\n<p>Un programa de acci\u00f3n que conecte la resistencia con la lucha por la revoluci\u00f3n social<\/p>\n<p>Durante demasiado tiempo, los programas de los partidos de la clase trabajadora del mundo se han dividido entre un programa m\u00ednimo de reformas graduales, cada una de las cuales puede ser recortada por los capitalistas si mantienen el poder del Estado, y, si acaso, un programa de m\u00e1ximos que establece la meta del socialismo, pero que lo desconecta de las exigencias actuales y lo presenta como una utop\u00eda lejana, en lugar de vincularlo con la lucha real como tiene lugar entre nosotros.<\/p>\n<p>El programa de una nueva internacional debe romper con este modelo fallido. Debe avanzar en una serie de demandas de transici\u00f3n integradas, conectando los lemas y formas de lucha necesarias para repeler la ofensiva capitalista con los m\u00e9todos que necesitaremos para derrocar al estado burgu\u00e9s, establecer el poder de la clase obrera y comenzar un plan Socialista de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este programa transitorio se ocupa de todas las demandas sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas vitales de hoy en d\u00eda, incluyendo esas demandas inmediatas y democr\u00e1ticas que pueden concederse antes de derrocar la propiedad capitalista, como un salario m\u00ednimo de vida garantizado, una verdadera igualdad de remuneraci\u00f3n para hombres y mujeres, y altos impuestos para los ricos y las grandes corporaciones. Al mismo tiempo, advierte que el capitalismo en su crisis hist\u00f3rica conceder\u00e1 tales reformas s\u00f3lo cuando se enfrente a una amenaza a su propio poder y propiedad. Incluso entonces, los capitalistas intentar\u00e1n revertir sus concesiones tan pronto como el peligro inmediato haya pasado o la presi\u00f3n de la lucha de clases se relaje. Hoy, la idea de que podemos alcanzar el socialismo a lo largo de un camino lento y pac\u00edfico de reformas sociales y negociaciones sindicales es ut\u00f3pica a\u00fan m\u00e1s que en el pasado. Un programa para el socialismo debe desafiar &#8222;derechos&#8220; fundamentales de los capitalistas: el derecho a explotar, el derecho a poner los beneficios por encima de las personas, el derecho a enriquecerse a costa de los pobres, el derecho a destruir el medio ambiente y negar a nuestros hijos un futuro.<\/p>\n<p>Ganar las batallas de hoy significa luchar con nuestros ojos puestos en el futuro. Una Quinta Internacional, por lo tanto, necesitar\u00e1 plantear demandas y proponer formas de organizaci\u00f3n que no s\u00f3lo respondan a las necesidades vitales de hoy sino tambi\u00e9n organizar a los trabajadores para que puedan tomar y ejercer el poder. La combinaci\u00f3n de estos elementos no es ning\u00fan ejercicio artificial, est\u00e1n atados por las condiciones reales de la lucha de clases en este per\u00edodo de decadencia capitalista.<\/p>\n<p>Para abrir el camino a la sociedad futura, nuestro programa exige la imposici\u00f3n de control obrero de la producci\u00f3n y su extensi\u00f3n a esferas cada vez m\u00e1s amplias, desde las f\u00e1bricas, oficinas, sistemas de transporte y distribuci\u00f3n al pormenor hasta los bancos e instituciones financieras. Esto significa la abolici\u00f3n del secreto comercial, el veto de los trabajadores sobre el derecho de los jefes a despedir empleados, la inspecci\u00f3n y control de los trabajadores sobre la producci\u00f3n, aumento autom\u00e1tico de los salarios por cada aumento de precios para combatir la inflaci\u00f3n y la nacionalizaci\u00f3n sin indemnizaci\u00f3n (expropiaci\u00f3n) de capitalistas cuyas acciones de sabotaje pudieran causar interrupci\u00f3n o trastornos en la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra parte, la lucha para ganar estas exigencias, para imponerlas sobre los jefes, requiere nuevas formas de organizaci\u00f3n que van m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites tradicionales del sindicalismo. En cada nivel de lucha, la toma de decisiones por asambleas democr\u00e1ticas constituidas por todos los involucrados, debe convertirse en norma. Subordinados a esas asambleas, los delegados, elegidos y revocables, deber\u00edan encargarse de la aplicaci\u00f3n de esas decisiones y del liderazgo de la lucha. Desde los comit\u00e9s de huelga elegidos por toda la fuerza trabajadora, hasta los comit\u00e9s de vigilancia de precios que incluyen a las parejas de los trabajadores, desde los equipos de inspecci\u00f3n de los trabajadores, que investigan las cuentas de las empresas, a los piquetes de defensa de los huelguistas, todas estas organizaciones son necesarias no s\u00f3lo para ganar las batallas de hoy sino para formar la base de las organizaciones de lucha de ma\u00f1ana en la batalla por el poder del estado y, a continuaci\u00f3n, los futuros \u00f3rganos del estado de los trabajadores.<\/p>\n<p>Los trabajadores que participan hoy en la lucha contra la austeridad pueden plantear estas demandas  individualmente y de manera separada contra ataques espec\u00edficos, pero la meta socialista del programa s\u00f3lo se lograr\u00e1 cuando las demandas sean recogidas y peleadas como un sistema interrelacionado de demandas para la transformaci\u00f3n de la sociedad. El programa transicional completo es una estrategia para el poder de la clase trabajadora. Por esta raz\u00f3n, nuestras demandas no son pasivos llamamientos a los gobiernos o a los empleadores, sino consignas de convergencia para que la clase trabajadora derroque y expropie a los capitalistas.<\/p>\n<p>No pagaremos su crisis \u2013 Contra el desempleo, la inseguridad y la pobreza<\/p>\n<p>Desde la Gran Crisis de 2008, decenas de millones de puestos de trabajo se han perdido. Incluso en el pa\u00eds m\u00e1s rico del mundo, los Estados Unidos, 50 millones de personas ten\u00edan en 2008 dificultades para alimentarse a s\u00ed mismos y a sus hijos. Solamente el hecho de que el sistema elimine millones de puestos de trabajo cuando hay tanto trabajo por hacer eliminando la pobreza, deber\u00eda condenar al capitalismo a la papelera de la historia. Y los ataques contin\u00faan. Por todo el mundo, el capital somete a los trabajadores al arma de doble filo de la inflaci\u00f3n y la deflaci\u00f3n, productos inevitables de su ciego sistema de lucro, tanto para recortar los salarios reales, como para eliminar incluso m\u00e1s puestos de trabajo. Ya, tres mil millones de personas, casi la mitad la poblaci\u00f3n mundial, viven con menos de dos d\u00f3lares al d\u00eda. M\u00e1s de mil millones viven en la pobreza absoluta. Alrededor de 2.600 millones carecen de saneamiento b\u00e1sico y 1.600 millones viven sin electricidad. Cada d\u00eda, 25.000 ni\u00f1os mueren a causa de la pobreza. A casi mil millones nunca se les ense\u00f1\u00f3 a leer o escribir. No podemos permitir a los capitalistas que hagan esto todav\u00eda peor.<\/p>\n<p>Frente a la ofensiva global de los jefes, tenemos que luchar por un frente unido de trabajadores y la acci\u00f3n com\u00fan de todas las fuerzas de la clase trabajadora:<\/p>\n<p>\u2022 Contra todos los cierres de puestos de trabajo y despidos, contra todos los recortes salariales.<\/p>\n<p>\u2022 Por las huelgas y ocupaciones de todos los lugares de trabajo que se enfrentan con el cierre.<\/p>\n<p>\u2022 Nacionalizaci\u00f3n sin indemnizaci\u00f3n de cada empresa que declare regulaci\u00f3n de empleos, de cada empresa que se niegue a pagar los salarios m\u00ednimos, de cada empresa que no respete la legislaci\u00f3n protectora o pagar impuestos. Toda la fuerza de trabajo existente debe continuar la producci\u00f3n bajo control y la gesti\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n<p>\u2022 Nacionalizar los bancos sin compensaci\u00f3n y combinarlos en un solo Banco Nacional bajo el control democr\u00e1tico del pueblo.<\/p>\n<p>\u2022 Por un programa de obras p\u00fablicas para mejorar los servicios sociales, salud, vivienda, transporte p\u00fablico y las condiciones ambientales bajo el control de los trabajadores y sus comunidades.<\/p>\n<p>\u2022 Reducci\u00f3n de horas, no de los puestos de trabajo. Compartir el trabajo disponible entre todos los que son capaces de trabajar. Por una escala m\u00f3vil de horas de trabajo para reducir la jornada laboral y absorber a los desempleados, sin reducci\u00f3n de salario o condiciones.<\/p>\n<p>\u2022 Para un salario m\u00ednimo nacional con tasas determinadas por los comit\u00e9s de los trabajadores para garantizar una vida digna para todos.<\/p>\n<p>\u2022 Contra la inseguridad en el empleo: no a todas las formas de contrato inseguro, informal, de trabajo temporal (precariedad). Todos los contratos deber\u00edan ser permanentes, con protecci\u00f3n jur\u00eddica plena. Los salarios y las condiciones se regir\u00e1n por convenios colectivos controlados por los sindicatos y los representantes del lugar de trabajo.<\/p>\n<p>\u2022 Contra la inflaci\u00f3n. Por una escala m\u00f3vil de salarios que suba un 1% por cada 1% de aumento en el costo de vida. Delegados elegidos en los lugares de trabajo, barriadas y suburbios; organizaciones de trabajadores, mujeres, peque\u00f1os comerciantes y consumidores elaborar\u00e1n el \u00edndice de costo de vida de trabajadores. Las pensiones deben ser alineadas a la inflaci\u00f3n y ser garantizadas por el Estado, no dejadas a merced de los mercados de valores.<\/p>\n<p>\u2022 Abrir los libros. Por todo el mundo, los gobiernos y los empleadores privados por igual est\u00e1n despidiendo trabajadores, alegando quiebras, necesidad de ahorro o necesidad de mejorar la productividad. Los trabajadores del sector p\u00fablico y privado deber\u00edan responder: &#8222;\u00a1Abrid los libros! \u00a1Abrid todas las cuentas, las bases de datos financieras, bancarias, y la informaci\u00f3n sobre impuestos y administraci\u00f3n a la inspecci\u00f3n de los trabajadores!&#8220;<\/p>\n<p>\u2022 Lucha contra la intensificaci\u00f3n del trabajo. Abajo con la constante aceleraci\u00f3n y planes de eficiencia de los jefes, que realmente no son nada m\u00e1s que los intentos de intensificar la explotaci\u00f3n e impulsar los beneficios, poniendo en peligro nuestra seguridad, nuestra salud y nuestra vida.<\/p>\n<p>\u2022 No a la subcontrataci\u00f3n y la externalizaci\u00f3n sin consentimiento de los trabajadores; en lugar de crear conflictos entre los trabajadores de diferentes nacionalidades por el mismo trabajo, nivelar todos los sueldos y creaci\u00f3n de equipos combinados internacionales de trabajadores de las mismas empresas y ramas de producci\u00f3n. Convenios colectivos y derechos legales que apliquen a los empleados de las empresas de subcontrataci\u00f3n, como si fueran empleados del contratista principal.<\/p>\n<p>\u2022 Por el derecho de veto de los trabajadores sobre las decisiones de gesti\u00f3n; no a la coproducci\u00f3n, \u00abasociaci\u00f3n social\u00bb u otras formas de colaboraci\u00f3n en el que nuestros sindicatos administren los recortes de los jefes, sino una lucha por el control de los trabajadores sobre la producci\u00f3n<\/p>\n<p>Impuestos a los ricos, no a los pobres<\/p>\n<p>Mientras miles de millones viven en la pobreza, una peque\u00f1a minor\u00eda vive en un lujo inimaginable. En 2010, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de recesi\u00f3n global, el n\u00famero de multimillonarios lleg\u00f3 a 1.011. Las decisiones de inversi\u00f3n de estos financieros e industriales pueden llevar a pa\u00edses enteros a caer sobre sus rodillas. Justo debajo de los milmillonarios, cientos de miles de multimillonarios ricos holgazanean a nuestra costa. Esta clase de par\u00e1sitos denuncia ruidosamente cualquier intento de impuestos que hagan redistribuir su riqueza. Se llevan su dinero a &#8218;para\u00edsos fiscales&#8216; y manipulan su ciudadan\u00eda y su estado de residencia legal, para evitar pagar impuestos a todos. Al mismo tiempo, nunca paran de hacer campa\u00f1a para que la clase trabajadora pague la mayor parte de la carga fiscal a trav\u00e9s de los impuestos indirectos sobre los productos b\u00e1sicos, como combustible y alimentos, y a trav\u00e9s de fuertes recortes en los impuestos sobre los negocios y la riqueza.<\/p>\n<p>No son los trabajadores ni los peque\u00f1os comerciantes, sino los ricos capitalistas, industriales, banqueros y financistas quienes deben pagar.<\/p>\n<p>\u2022 Incautar la riqueza privada de los multimillonarios y los s\u00faper-ricos.<\/p>\n<p>\u2022 Por sever\u00edsimos impuestos a los ricos para financiar servicios, escuelas, hospitales y un programa masivo para abolir la pobreza.<\/p>\n<p>\u2022 Lucha contra los defraudadores de impuestos: abolir los para\u00edsos fiscales, cerrar la industria de la evasi\u00f3n de impuestos.<\/p>\n<p>\u2022 Abolici\u00f3n de todos los impuestos indirectos; cancelar todas las deudas personales y estatales.<\/p>\n<p>\u2022 Nacionalizaci\u00f3n de los mercados de valores<\/p>\n<p>\u2022 Tomar el control sobre las principales industrias de los capitalistas \u2013 por la expropiaci\u00f3n de las empresas para pasar al control obrero.<\/p>\n<p>Lucha contra la privatizaci\u00f3n \u2013 por una expansi\u00f3n masiva de los servicios p\u00fablicos<\/p>\n<p>En un contexto de desempleo y la ca\u00edda de los salarios, una serie masiva de programas de austeridad tienen por objetivos reducir la carga de impuestos para los ricos y hacer que los trabajadores y los pobres paguen el coste de la crisis. Los sistemas de educaci\u00f3n, el cuidado de la salud y el bienestar que los trabajadores ganaron como resultado de d\u00e9cadas de lucha est\u00e1n siendo atacados. Los millonarios que se benefician de nuestro trabajo tienen el valor para exigir que el Estado se limite a &#8222;\u00a1alentar la auto-independencia y desalentar la cultura de la dependencia&#8220;! Al mismo tiempo, se les hace la boca agua al pensar en los beneficios que har\u00e1n cuando la empresa privada llene el vac\u00edo dejado por los cortes en los servicios p\u00fablicos.<\/p>\n<p>\u2022 Ni un solo recorte en los servicios p\u00fablicos, ni una sola privatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 Defender los mejores sistemas existentes de seguridad social y atenci\u00f3n a la salud y extenderlos a los miles de millones no cubiertos en absoluto. Nacionalizar la escuela y la sanidad privadas; poner la educaci\u00f3n y los hospitales bajo el control de los trabajadores y los usuarios. Las escuelas, hospitales, m\u00e9dicos, medicamentos y universidades deben ser gratuitos para todos.<\/p>\n<p>\u2022 Ninguna reducci\u00f3n de las pensiones: aumentarles y extenderlas a todos los que no est\u00e9n todav\u00eda cubiertos. Nacionalizar los planes de pensiones privados y combinarlos en un solo fondo garantizado por el Estado.<\/p>\n<p>\u2022 No m\u00e1s privatizaciones. Nacionalizar los servicios b\u00e1sicos como el agua, la energ\u00eda y el transporte. Cancelaci\u00f3n de los acuerdos de asociaci\u00f3n de los sectores p\u00fablico y privado, zonas econ\u00f3micas especiales e incentivos de los gobiernos a las empresas: por un desarrollo propiedad del estado, financiado por la confiscaci\u00f3n de los beneficios de los corsarios.<\/p>\n<p>\u2022 Los trabajadores y los pobres deben asociarse para elaborar un inventario de mejoras b\u00e1sicas en los servicios e infraestructuras, por un programa masivo de mejoras p\u00fablicas.<\/p>\n<p>\u2022 Por la nacionalizaci\u00f3n sin indemnizaci\u00f3n (expropiaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, la idea misma de nacionalizaci\u00f3n parec\u00eda perdida en la bruma de la historia. Lejos de nacionalizar la propiedad privada, los gobiernos capitalistas del mundo fueron privatizando el sector p\u00fablico. Servicios y recursos cruciales como el agua, la salud y la educaci\u00f3n, fueron entregados a los capitalistas privados para ser gestionados con \u00e1nimo de lucro, no para cubrir necesidades. A\u00fan as\u00ed, la nacionalizaci\u00f3n ha vuelto a la agenda. Por primera vez en a\u00f1os, un gobierno nacional, el de Venezuela, propuso no privatizar, sino nacionalizar las principales industrias y explotaciones agr\u00edcolas, tom\u00e1ndolas en posesi\u00f3n el Estado. A continuaci\u00f3n, en 2008, vimos los gobiernos neoliberales, corriendo a nacionalizar los grandes bancos, hacerse cargo de sus deudas y p\u00e9rdidas para salvar su sistema.<\/p>\n<p>Los socialistas deben aprender a distinguir la nacionalizaci\u00f3n capitalista, que sirve para apuntalar el sistema, de la expropiaci\u00f3n de la clase trabajadora, utilizada para privar a los jefes de sus bienes.<\/p>\n<p>\u2022 Oposici\u00f3n a rescatar a los capitalistas a expensas de los trabajadores.<\/p>\n<p>\u2022 Resistencia contra la socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas y el rescate de los capitalistas en quiebra por los contribuyentes.<\/p>\n<p>\u2022 Nacionalizaci\u00f3n de los bienes, no de las p\u00e9rdidas.<\/p>\n<p>\u2022 El estado, como nuevo propietario, decididamente deber renunciar a despedir a gran parte de la fuerza de trabajo s\u00f3lo para devolver la empresa de nuevo a los capitalistas a un precio barato.<\/p>\n<p>\u2022 Rechazo a las compensaciones a los capitalistas expropiados.<\/p>\n<p>En lugar de una mezcla de propiedad estatal y privada en un sistema de mercado ca\u00f3tico tipo \u201cperro come a perro\u201d, queremos un plan democr\u00e1tico de la producci\u00f3n, en que todos los recursos del mundo, incluido el trabajo humano, se asignen de forma racional, conforme a la voluntad del pueblo. Solo entonces podremos realmente producir para las necesidades humanas, no para la codicia.<\/p>\n<p>Hoy, la Venezuela de Hugo Ch\u00e1vez, intenta desarrollar su econom\u00eda libre de la presi\u00f3n de los grandes gobiernos imperialistas y las multinacionales y a veces incluso nacionalizando ciertas empresas, generalmente bajo fuerte presi\u00f3n de los trabajadores. Los comunistas apoyan la nacionalizaci\u00f3n, sin dejar nunca de se\u00f1alar las limitaciones de lo que est\u00e1n haciendo los gobiernos capitalistas, y siempre presionando hacia adelante exigiendo el respeto de los intereses de la clase trabajadora. Consideramos que no debe haber ninguna indemnizaci\u00f3n para los jefes y exigimos el control y la gesti\u00f3n de los trabajadores, no a trav\u00e9s de ej\u00e9rcitos de managers o gerentes con sueldos enormes, sino con comit\u00e9s electos por las comunidades de mano de obra y la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Sobre todo, los comunistas vinculan la lucha por la expropiaci\u00f3n de esta o aquella industria con la necesidad de expropiar a la clase capitalista como un todo. Porque, como Le\u00f3n Trotsky explic\u00f3, la propiedad estatal dar\u00e1 resultados favorables &#8222;s\u00f3lo si el propio poder del estado pasa completamente de las manos de los explotadores a manos de los explotados&#8220;.<\/p>\n<p>Detener la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica<\/p>\n<p>El fracaso absoluto de la Cumbre de Copenhague de 2010 revel\u00f3 que no se puede llegar a ning\u00fan consenso entre potencias capitalistas, que compiten entre s\u00ed, sobre c\u00f3mo reducir las emisiones de carbono y evitar el catastr\u00f3fico calentamiento global. Ni los principales contaminadores &#8222;desarrollados&#8220; como Estados Unidos, Jap\u00f3n y la Uni\u00f3n Europea, ni los gigantes &#8222;en desarrollo&#8220; como China e India, estaban dispuestos a poner en peligro sus propias ganancias imponiendo recortes radicales a las emisiones, necesarios para frenar y detener el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Si la burgues\u00eda contin\u00faa as\u00ed, inundaciones, sequ\u00edas, hambrunas y pandemias cada vez peores ser\u00e1n inevitables. La rivalidad militar y econ\u00f3mica impide que las grandes potencias capitalistas combinen sus fuerzas para resolver estas crisis. El horror de las inundaciones de Pakist\u00e1n, el tsunami de Asia meridional y el terremoto de Hait\u00ed se repetir\u00e1 muchas veces m\u00e1s.<\/p>\n<p>Y lo que es peor, los gobiernos y las empresas siguen aumentando sus emisiones de combustibles f\u00f3siles y frustran todos los planes y propuestas de los cient\u00edficos para frenar o invertir la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>La respuesta es un desplazamiento global de la producci\u00f3n basada en la quema de combustibles f\u00f3siles hacia el desarrollo de la energ\u00eda sostenible. Porque los beneficios son obst\u00e1culos a los cambios necesarios en la producci\u00f3n, y porque el clima no respeta fronteras pol\u00edticas y nacionales, sino que es por definici\u00f3n global, los medios necesarios para resolver la crisis s\u00f3lo pueden imponerse por una clase mundial que no participe en el sistema de beneficios: la clase obrera.<\/p>\n<p>\u2022 Por un plan de emergencia para transformar la energ\u00eda y el sistema de transporte \u2013 un abandono global de la quema de combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n<p>\u2022 Hacer que las grandes corporaciones y los estados imperialistas como los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea paguen por la destrucci\u00f3n del medio ambiente que han causado en el resto del mundo.<\/p>\n<p>\u2022 Un plan para eliminar gradualmente la producci\u00f3n de energ\u00eda basada en combustibles f\u00f3siles y la energ\u00eda nuclear y por inversiones masivas en energ\u00eda alternativa como la e\u00f3lica, la ola-motriz, la mareomotriz y la energ\u00eda solar.<\/p>\n<p>\u2022 Por un enorme programa global de reforestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 Por una expansi\u00f3n masiva del transporte p\u00fablico para combatir la contaminaci\u00f3n causada por el crecimiento del uso del coche privado.<\/p>\n<p>\u2022 Abolir el secreto industrial en los sectores de tecnolog\u00eda y energ\u00edas limpias, mancomunar los conocimientos para crear alternativas efectivas.<\/p>\n<p>\u2022 Nacionalizaci\u00f3n, bajo control de los trabajadores, de todas las empresas de energ\u00eda, empresas que monopolicen bienes b\u00e1sicos, como el agua, agroindustria y todas las l\u00edneas a\u00e9reas y empresas de transporte mar\u00edtimo y ferroviario.<\/p>\n<p>Transformar nuestras ciudades<\/p>\n<p>M\u00e1s de la mitad de la humanidad vive ahora en ciudades, pero la mayor\u00eda de ellas son en realidad poblados chabolistas y asentamientos precarios sin carreteras adecuadas, iluminaci\u00f3n, agua potable limpia ni alcantarillado y eliminaci\u00f3n de desechos. Las estructuras endebles son barridas por terremotos, huracanes, inundaciones y maremotos como hemos visto en Indonesia, Bangladesh, Nueva Orleans y Hait\u00ed. Cientos de miles de personas mueren no por estas cat\u00e1strofes naturales sino simplemente golpeadas por la pobreza de este medio ambiente humano. La avalancha de gente hacia las ciudades crece por el fracaso del capitalismo, el latifundismo y la agroindustria en proporcionar medios de vida en las zonas rurales.<\/p>\n<p>Pocos habitantes de estos asentamientos tienen puestos de trabajo permanentes o seguros. Sus hijos no tienen guarder\u00edas, cl\u00ednicas o escuelas. Bandas de delincuentes y la polic\u00eda, ambas por igual, someten al pueblo a hostigamiento y extorsi\u00f3n. Las mujeres y los j\u00f3venes son conducidos a la prostituci\u00f3n y obligados a trabajar en talleres de explotaci\u00f3n. La esclavitud y la trata de seres humanos han reaparecido.<\/p>\n<p>Debe ponerse fin a esta vasta acumulaci\u00f3n de miseria humana.<\/p>\n<p>Esto no puede hacerse con la m\u00edsera ayuda de los pa\u00edses ricos, de los Objetivos del Milenio, de las organizaciones no gubernamentales o de organizaciones ben\u00e9ficas a cargo de iglesias, mezquitas y templos. Tampoco pueden los planes de auto-ayuda o de microcr\u00e9dito resolver problemas tan grandes. La poblaci\u00f3n de los barrios, favelas y municipios puede, como ha demostrado, tomar su destino en sus propias manos: a trav\u00e9s de una movilizaci\u00f3n masiva en Venezuela y Bolivia han forzado a importantes reformas. Ahora, por medio de una revoluci\u00f3n social, en alianza con la clase obrera, deben aplastar el estado de los capitalistas y erigir en su lugar un estado basado en comit\u00e9s y consejos de los trabajadores y los pobres, como un instrumento para la transformaci\u00f3n completa de nuestras ciudades.<\/p>\n<p>\u2022 Por vivienda, luz, alcantarillado y recogida de basuras, cl\u00ednicas de salud y escuelas, carreteras y transporte p\u00fablico para los habitantes de las vastas y r\u00e1pidamente crecientes favelas que rodean las principales ciudades del \u201cmundo en desarrollo\u201d desde Manila y Karachi hasta Mumbai, Ciudad de M\u00e9xico y Sao Paulo.<\/p>\n<p>\u2022 Para un programa de obras p\u00fablicas bajo el control de los trabajadores y los pobres.<\/p>\n<p>\u2022 Grandes inversiones en servicios sociales y salud, vivienda, transporte p\u00fablico y un entorno limpio y sostenible.<\/p>\n<p>\u2022 Apoyar las luchas de los peque\u00f1os agricultores, campesinos, trabajadores rurales y los campesinos sin tierra.<\/p>\n<p>Casi la mitad de la humanidad todav\u00eda vive en aldeas, en plantaciones y en las comunidades rurales de los pueblos ind\u00edgenas. La diferencia entre sus ingresos, su acceso a la salud, educaci\u00f3n, comunicaciones etc. con respecto a las ciudades a menudo es enorme. Al mismo tiempo, el capitalismo concentra sin descanso la tenencia de la tierra en manos de una \u00e9lite adinerada o de la agroindustria internacional. Desde China y Bengala a Sudam\u00e9rica y \u00c1frica, los campesinos y las comunidades ind\u00edgenas son expulsados de las mejores tierras y obligados a migrar a los barrios pobres de las ciudades.<\/p>\n<p>La vida en las plantaciones que producen az\u00facar, caf\u00e9, t\u00e9, algod\u00f3n, fibras sisal, caucho, tabaco y pl\u00e1tanos reproduce muchas de las caracter\u00edsticas de la esclavitud o de los trabajos forzados. Los trabajadores de las plantaciones a menudo son arrojados a un estado de servidumbre por deudas.<\/p>\n<p>\u2022 Expropiar la tierra de los oligarcas y las agroindustrias multinacionales y colocarlas bajo el control de los trabajadores agr\u00edcolas y los campesinos pobres.<\/p>\n<p>\u2022 La tierra para quien la trabaja.<\/p>\n<p>\u2022 Supresi\u00f3n de rentas y cancelaci\u00f3n de todas las deudas de los campesinos pobres.<\/p>\n<p>\u2022 Cr\u00e9dito libre para adquirir maquinaria y abono; incentivos para alentar a la agricultura de subsistencia para agruparse voluntariamente en cooperativas de producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 Acceso libre a las semillas, abolici\u00f3n de todas las patentes en la agricultura.<\/p>\n<p>\u2022 Contra la pobreza en las zonas rurales: igualar los ingresos, el acceso a la salud, la educaci\u00f3n y la cultura con las ciudades. Solo esto puede ralentizar y revertir la urbanizaci\u00f3n patol\u00f3gica del capitalismo y abrir el camino a la meta del Manifiesto Comunista: &#8222;la supresi\u00f3n gradual de la distinci\u00f3n entre la ciudad y el campo, por una m\u00e1s equitativa distribuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n en el pa\u00eds&#8220;.<\/p>\n<p>Por la liberaci\u00f3n de la mujer<\/p>\n<p>Las democracias capitalistas prometieron a las mujeres igualdad, pero la promesa ha sido incumplida. Los salarios son en promedio s\u00f3lo el 70 por ciento del de los hombres y a menudo mucho menos. Las mujeres llevan todav\u00eda la doble carga del cuidado de los hijos, cuidado de los ancianos y la atenci\u00f3n de los hogares, junto con sus puestos de trabajo. Violaci\u00f3n, acoso sexual y violencia dom\u00e9stica son moneda corriente. Los derechos reproductivos est\u00e1n restringidos y bajo ataque constante.<\/p>\n<p>En el Hemisferio Sur las relaciones patriarcales en el campo y los prejuicios religiosos antiguos amplifican estas desigualdades. A las mujeres se les niega el derecho a controlar sus propios cuerpos, a decidir si desean tener hijos y, si es as\u00ed, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo. La violencia dom\u00e9stica, la violaci\u00f3n familiar, incluso el asesinato (llamado asesinato de &#8218;honor&#8216;) queda a menudo impune. En todos los pa\u00edses, esta opresi\u00f3n tiene sus ra\u00edces en la estructura familiar de la sociedad de clases. Sin embargo, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, millones de mujeres han sido llevadas a la producci\u00f3n en serie, especialmente en la industria manufacturera en las ciudades del Sur y Este de Asia y Am\u00e9rica Latina. Durante la crisis de las industrias textiles, electr\u00f3nicas y de servicios, donde las mujeres representan hasta un 80 por ciento de la mano de obra, a menudo han sido las primeras en ser despedidas, y sus empleadores han dejado salarios sin pagar, han roto sus obligaciones jur\u00eddicas para dar aviso de los despidos y los gobiernos y tribunales han hecho la vista gorda. M\u00e1s cruelmente explotadas son el enorme n\u00famero de trabajadoras emigrantes cuyas familias morir\u00e1n de hambre sin sus remesas.<\/p>\n<p>Hoy, los gobiernos del mundo dominados por hombres muestran un inter\u00e9s lascivo en el control del derecho de la mujer para determinar su propia ropa. En Europa, los racistas exigen restricciones sobre los pa\u00f1uelos en la cabeza y prohibiciones a las mujeres que visten velo isl\u00e1mico. En los pa\u00edses isl\u00e1micos, como Arabia Saudita e Ir\u00e1n, la polic\u00eda religiosa aplica obligatoria esta vestimenta Isl\u00e1mica.<\/p>\n<p>\u2022 Contra todas las formas de discriminaci\u00f3n legal contra las mujeres. Igualdad de derechos para las mujeres, derecho al voto, al trabajo, a la educaci\u00f3n, a participar en todas las actividades p\u00fablicas y sociales.<\/p>\n<p>\u2022 Ayuda a las mujeres para escapar del sector comercial informal y familiar. Programas de obras p\u00fablicas para proporcionar oportunidades de trabajo a tiempo completo con salarios decentes para las mujeres.<\/p>\n<p>\u2022 Igual remuneraci\u00f3n por igual trabajo.<\/p>\n<p>\u2022 Todas las mujeres deben tener acceso libre a la anticoncepci\u00f3n y al aborto bajo petici\u00f3n, independientemente de su edad.<\/p>\n<p>\u2022 Lucha contra la violencia sexual en todas sus formas. Aumento del n\u00famero de casas de acogida p\u00fablicas para mujeres. Autodefensa contra la violencia sexista, respaldada por el movimiento de los trabajadores y de las mujeres.<\/p>\n<p>\u2022 No a las leyes que obligan a la mujer ya sea a llevar o a no llevar ropa religiosa. Las mujeres deben tener el derecho legal para vestir lo que quieran.<\/p>\n<p>\u2022 Terminar con la doble carga de las mujeres a trav\u00e9s de la socializaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico. Por el cuidado gratuito de los hijos y un aumento masivo de restaurantes y lavander\u00edas p\u00fablicos, baratos y de calidad.<\/p>\n<p>Nunca podremos alcanzar una sociedad en la que todos los seres humanos sean iguales si no mostramos nuestra determinaci\u00f3n para superar la desigualdad sexual en nuestros propios movimientos de resistencia. Debemos apoyar el derecho de las mujeres dentro del movimiento obrero para organizarse de forma independiente para identificar y desafiar la discriminaci\u00f3n, el derecho de las mujeres a la representaci\u00f3n proporcional en las estructuras de liderazgo y el derecho a establecer secciones oficiales de mujeres en partidos y sindicatos.<\/p>\n<p>\u2022 Por un movimiento internacional de clase de las mujeres trabajadoras, para movilizar a las mujeres en la lucha por sus derechos, para fortalecer las luchas de los trabajadores en todo el mundo, para vincular la lucha contra el capital a la lucha por la emancipaci\u00f3n de la mujer y por un nuevo orden social basado en la igualdad y la libertad real. La tarea de la mujer comunista es construir tal movimiento y luchar para conducirlo a lo largo de la ruta hacia la revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Contra la represi\u00f3n sexual \u2013 por la liberaci\u00f3n de gais y lesbianas<\/p>\n<p>Las lesbianas, gais y transexuales tienen igualdad jur\u00eddica s\u00f3lo en una minor\u00eda de pa\u00edses. En muchos otros son amenazados por el estado con castigos, con el acoso f\u00edsico e incluso con la muerte. En \u00c1frica se ha lanzado una ola de violencia y represi\u00f3n contra las demandas de gais y lesbianas por los derechos civiles. Al igual que con la opresi\u00f3n de la mujer, la religi\u00f3n aprueba a menudo esta represi\u00f3n odiosa. Tampoco se ha ganado la lucha por la igualdad en los pa\u00edses capitalistas democr\u00e1ticos. El movimiento obrero y la juventud socialista deben salir en defensa de las personas lesbianas, gais y transexuales en todas partes.<\/p>\n<p>\u2022 Todos los derechos para las personas lesbianas, gais y transexuales, incluidos todos los derechos legales a la asociaci\u00f3n civil y matrimonio.<\/p>\n<p>\u2022 Detener todo acoso por parte del Estado, las iglesias, templos y mezquitas: la orientaci\u00f3n sexual y toda la actividad sexual consentida deben ser una cuesti\u00f3n de elecci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>\u2022 Prohibir toda discriminaci\u00f3n contra las lesbianas y gais. No a la discriminaci\u00f3n en la vivienda, en el acceso a los seguros de vida, en tratamientos m\u00e9dicos, en el acceso al trabajo o a los servicios.<\/p>\n<p>\u2022 Por el derecho de las parejas de gais y lesbianas a criar hijos.<\/p>\n<p>\u2022 No a las prohibiciones de educar a las personas sobre sus opciones sexuales, no a la prohibici\u00f3n de la expresi\u00f3n p\u00fablica del afecto y amor homosexuales.<\/p>\n<p>Liberaci\u00f3n para la juventud<\/p>\n<p>La crisis golpea duramente a la juventud porque son la parte m\u00e1s insegura de la mano de obra y la m\u00e1s f\u00e1cil de despedir. Hay cada vez menos puestos de trabajo para los que abandonan la escuela, los recortes en los presupuestos del Estado para educaci\u00f3n reducen masivamente la opci\u00f3n de estudiar a tiempo completo en la educaci\u00f3n superior. El empobrecimiento de las familias aumenta el trato brutal de los ni\u00f1os en los barrios pobres del tercer mundo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, lejos de la defensa de la juventud, en muchos pa\u00edses la burocracia sindical y el aparato reformista de los partidos obreros restringen y reprimen el esp\u00edritu y los derechos de la juventud. No es de extra\u00f1ar: los j\u00f3venes son una poderosa fuerza revolucionaria en todos los pa\u00edses, llenos de esp\u00edritu de lucha, libres de muchos de los prejuicios y h\u00e1bitos conservadores inculcados por los partidos burgu\u00e9s y reformistas y por los sindicatos. Son un elemento vital de la vanguardia revolucionaria. Una Quinta Internacional debe permitirles aprender de su experiencia y dirigir sus propias luchas por alentar la creaci\u00f3n de una Juventud Revolucionaria Internacional. Luchamos por:<\/p>\n<p>\u2022 Puestos de trabajo para todos los j\u00f3venes con salarios y condiciones iguales a las de los trabajadores de edad.<\/p>\n<p>\u2022 Desechar los planes de capacitaci\u00f3n de mano de obra barata, sustituirlos por periodos de aprendizaje con sueldo completo con empleo garantizado despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2022 Terminar con todo el trabajo infantil.<\/p>\n<p>\u2022 Educaci\u00f3n gratuita para todos desde la infancia hasta los 16 a\u00f1os de edad y de formaci\u00f3n y educaci\u00f3n superior para todos los que lo deseen a partir de los 16, con un salario vital garantizado.<\/p>\n<p>\u2022 El derecho a votar a la edad de 16 a\u00f1os o la edad laboral si es m\u00e1s temprana.<\/p>\n<p>\u2022 Por centros juveniles y viviendas dignas, financiados por el Estado, pero bajo el control democr\u00e1tico de la juventud que los utiliza.<\/p>\n<p>\u2022 Detener los recortes en la educaci\u00f3n. Por grandes inversiones en el sistema de educaci\u00f3n p\u00fablica. Emplear a m\u00e1s maestros y pagarles salarios m\u00e1s elevados. Construcci\u00f3n de m\u00e1s escuelas del estado. Nacionalizaci\u00f3n de las escuelas privadas.<\/p>\n<p>\u2022 Contra todas las restricciones al acceso libre y gratuito a las escuelas y universidades.<\/p>\n<p>\u2022 No a todo control religioso o privado de la escolarizaci\u00f3n y por la educaci\u00f3n laica financiada por el estado.<\/p>\n<p>\u2022 A medida que se desarrolla su vida sexual, los j\u00f3venes se enfrentan a la intolerancia, la represi\u00f3n y la persecuci\u00f3n. No deber\u00eda haber ninguna ley contra las relaciones sexuales consentidas ni criminalizaci\u00f3n de los amantes de &#8222;menor de edad&#8220;. La educaci\u00f3n sexual debe estar disponible en las escuelas del estado, sin injerencias religiosas o parentales.<\/p>\n<p>\u2022 Para leyes estrictas contra la violaci\u00f3n y acoso sexual, en la familia, en el hogar, en las escuelas y orfanatos, en el trabajo. Proteger a los ni\u00f1os contra los abusos de dondequiera que vengan: sacerdotes, profesores, padres.<\/p>\n<p>\u2022 Sacar a las empresas fuera del sistema educativo. Ning\u00fan control del sistema educativo por la burocracia estatal. Estudiantes, profesores y padres deben fijar los planes de estudio y administrar las escuelas democr\u00e1ticamente.<\/p>\n<p>Defender los derechos democr\u00e1ticos<\/p>\n<p>En sus propios pa\u00edses y en el extranjero, los imperialistas occidentales presumen de ser los partidarios y los defensores de la democracia. Mienten. Despu\u00e9s del 11 de septiembre, los gobiernos norteamericanos y europeos imponen una sociedad de vigilancia y restricci\u00f3n o abolici\u00f3n de derechos acumulados a lo largo de siglos de luchas populares.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los derechos democr\u00e1ticos que permiten a la clase trabajadora, los campesinos, los pobres urbanos y rurales organizarse y movilizar en contraataque son socavados por los tribunales, la polic\u00eda, los \u201cescuadrones de la muerte\u201d de los jefes. El veneno del racismo y pogromos (linchamientos) contra las minor\u00edas y las comunidades de inmigrantes se utiliza para dividir y socavar la resistencia. Por todo el mundo, son las organizaciones propias de las masas las que deben retomar la lucha para proteger y ampliar los derechos democr\u00e1ticos. Nuestras organizaciones democr\u00e1ticas de lucha son los cimientos de cualquier aut\u00e9ntico &#8222;poder del pueblo&#8220;. A trav\u00e9s de elecciones peri\u00f3dicas, la revocabilidad de delegados y representantes, la oposici\u00f3n a la burocracia y sus privilegios, el movimiento de la clase obrera puede ser el trampol\u00edn para una nueva sociedad.<\/p>\n<p>\u2022 Defender el derecho de huelga, la libertad de expresi\u00f3n, de asamblea, de organizaci\u00f3n pol\u00edtica y sindical, libertad de publicar y transmitir.<\/p>\n<p>\u2022 Exigir la eliminaci\u00f3n de todos los elementos no democr\u00e1ticos de las constituciones capitalistas; monarqu\u00edas, c\u00e1maras altas, presidentes ejecutivos, poderes judiciales no elegidos y poderes de emergencia.<\/p>\n<p>\u2022 Por el derecho sin restricciones a un juicio con jurado y a la elecci\u00f3n de los magistrados por el pueblo.<\/p>\n<p>\u2022 Luchar contra la creciente vigilancia de nuestra sociedad y el creciente poder de los servicios policiales y de seguridad. Abajo con el aparato represivo, reemplazarlo con las milicias, procedentes de y controladas por, los trabajadores y las masas populares.<\/p>\n<p>\u2022 Donde se plantean cuestiones fundamentales sobre el orden pol\u00edtico, hacemos un llamamiento para una Asamblea Constituyente. Los trabajadores deben luchar para que los diputados a la Asamblea sean elegidos de la manera m\u00e1s democr\u00e1tica, se mantengan bajo el control de sus electores y sean revocables por ellos. La Asamblea debe ser forzada a abordar todas las cuestiones fundamentales de los derechos democr\u00e1ticos y la justicia social: revoluci\u00f3n agraria, la nacionalizaci\u00f3n bajo control de los trabajadores de la industria de gran escala y los bancos, la auto\u2013determinaci\u00f3n de las minor\u00edas nacionales, la abolici\u00f3n de los privilegios pol\u00edticos y econ\u00f3micos de los ricos.<\/p>\n<p>De los piquetes de defensa a la milicia de los trabajadores<\/p>\n<p>Todo huelguista resuelto sabe de la necesidad de los piquetes para disuadir a los reventadores de huelgas. No es de extra\u00f1ar que por todas partes los capitalistas impulsen leyes draconianas anti\u2013sindicales para intentar que nuestros piquetes sean tan d\u00e9biles e ineficaces como sea posible. Al mismo tiempo, los jefes pueden contratar guardias de seguridad y matones privados para intimidar a los trabajadores. Desde los ataques a las marchas trabajadoras por la polic\u00eda motorizada como en Grecia, o los arrestos y encarcelamientos de sindicalistas en Ir\u00e1n, hasta los asesinatos en las calles de Colombia por escuadrones de la muerte, el acoso contra de los trabajadores militantes contin\u00faa. Cuando la polic\u00eda y los matones de los empresarios recurren a la represi\u00f3n, incluso la masa de piquetes m\u00e1s militante puede resultar insuficiente, como ocurri\u00f3 en la huelga hist\u00f3rica de los mineros brit\u00e1nicos en 1984-1985. Toda lucha seria muestra la necesidad de protecci\u00f3n disciplinada, utilizando armas para igualar las utilizadas contra nosotros.<\/p>\n<p>Deber\u00edamos empezar con la defensa organizada de las manifestaciones, de piquetes de huelga, de las comunidades que se enfrentan a acoso racista y fascista. Siempre afirmando el derecho democr\u00e1tico a la auto-defensa, los militantes deber\u00edan lanzar una campa\u00f1a por una guardia de defensa popular y de los trabajadores, basada en el movimiento de las masas.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses donde existe el derecho a portar armas, la guardia de defensa de los trabajadores debe aprovecharse al m\u00e1ximo del mismo. Cuando los capitalistas y su estado tienen el monopolio de la fuerza, se justifican todos los medios para romper ese monopolio. Los revolucionarios deben luchar dentro de las organizaciones de masas de la clase obrera y de los campesinos para la creaci\u00f3n de escuadrones de defensa, disciplinados, entrenados en combate, equipados con las armas adecuadas para el \u00e9xito. En los momentos clave en la lucha de clases, en las oleadas masivas de huelga, en una huelga general, la creaci\u00f3n de una milicia de la masa de los trabajadores es esencial, o el movimiento ser\u00e1 ahogado en sangre como en Chile en 1973, o en la Plaza de Tiananmen en 1989. Haciendo frente al desaf\u00edo, los medios de defensa popular pueden convertirse en el instrumento de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por la liberaci\u00f3n de los pueblos y naciones oprimidas<\/p>\n<p>El punto de partida de los internacionalistas es que los trabajadores y campesinos de todas las nacionalidades deben unirse, ya que en ninguna naci\u00f3n pueden resolver sus problemas de manera aislada. El mayor obst\u00e1culo para lograr este internacionalismo es la opresi\u00f3n nacional: el hecho de que el sistema mundial se basa en la opresi\u00f3n sistem\u00e1tica de algunas naciones por otras. Una duradera unidad entre las naciones no puede lograrse cuando una naci\u00f3n oprime a otra. Hoy d\u00eda, a naciones enteras, los palestinos, los kurdos, los chechenos, los tamiles de Sri Lanka, los habitantes de Cachemira, los tibetanos y muchos otros\u2026 se les niega el derecho a la auto-determinaci\u00f3n. Junto con muchos de los pueblos ind\u00edgenas, son sometidos a limpieza \u00e9tnica y a genocidio cultural y, a veces, f\u00edsico. Las clases trabajadoras, especialmente aquellas cuya clase dirigente nacional es la responsable de esa opresi\u00f3n, deben prestar apoyo y ayuda pr\u00e1ctica en la lucha de las naciones oprimidas por su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 Por el derecho de auto-determinaci\u00f3n de las naciones oprimidas, incluido su derecho a formar un estado independiente, si as\u00ed lo desean.<\/p>\n<p>\u2022 Por el derecho de los pueblos ind\u00edgenas a sus tierras, libres de asentamientos encaminados a hacer de ellos una minor\u00eda.<\/p>\n<p>\u2022 Igualdad de derechos y de ciudadan\u00eda para los miembros de las minor\u00edas nacionales.<\/p>\n<p>\u2022 Contra los idiomas oficiales de estado. Igualdad de derechos para las minor\u00edas nacionales a utilizar su idioma en las escuelas, los tribunales, los medios de comunicaci\u00f3n y en relaciones con la administraci\u00f3n p\u00fablica. Por el derecho de las comunidades de inmigrantes a utilizar su lengua materna en la escuela.<\/p>\n<p>Luchar contra el racismo<\/p>\n<p>El racismo es una de las m\u00e1s profundas y perniciosas formas de opresi\u00f3n de las muchas que crea el capitalismo. Sus ra\u00edces se encuentran profundamente arraigadas en la historia del desarrollo capitalista. El mercado y el comercio mundiales crecieron bajo la dominaci\u00f3n de los poderosos estados capitalistas que saquearon a los poderes m\u00e1s d\u00e9biles. La esclavitud en Norteam\u00e9rica, los frutos del imperio en Gran Breta\u00f1a, Holanda y Francia, las guerras de conquista por Alemania y Jap\u00f3n, todo ello requer\u00eda que los opresores negaran la humanidad misma de aquellos a los que esclavizaron. Los africanos, los indios, los chinos y los asi\u00e1ticos del Sudeste, todos fueron presentados por las nuevas potencias imperiales como sub\u2013humanos, indignos por tanto de los derechos que extendieron a rega\u00f1adientes a sus poblaciones en casa.<\/p>\n<p>Inculcando de manera sistem\u00e1tica la nueva ideolog\u00eda del racismo, las potencias imperiales justificaron sus cr\u00edmenes en ultramar, enrolaron a su propio pueblo para apoyar aventuras militares nacionales, sin importar cu\u00e1n criminales fueran, inmunizaron a sus propios trabajadores contra el \u201cindeseable\u201d esp\u00edritu rebelde de su hermanos y hermanas de las colonias y provocaron profundas divisiones entre las secciones nativa e inmigrante de la clase obrera en la metr\u00f3poli. Hoy, tras el gran movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y los movimientos nacionales victoriosos que expulsaron a los colonialistas de Argelia, la India y Vietnam y derrotado el apartheid en Sud\u00e1frica, las burgues\u00edas de las potencias imperialistas juran ser anti-racistas. Sin embargo, estos mismos gobiernos sistem\u00e1ticamente discriminan a las comunidades negras, africanas, asi\u00e1ticas y comunidades migrantes en sus pa\u00edses de origen, imponen controles de inmigraci\u00f3n racistas y someten a las minor\u00edas raciales a la peor vivienda, al salario m\u00e1s bajo y al acoso persistente de la polic\u00eda. En Europa, tanto Occidental como Oriental, las comunidades gitana y musulmana son objeto de redadas policiales y deportaciones forzadas, y son provocadas por la incesante propaganda racista y vil de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 Abajo con todas las formas de discriminaci\u00f3n contra los inmigrantes. Igualdad de remuneraci\u00f3n e igualdad de derechos democr\u00e1ticos independientemente de su raza, nacionalidad, religi\u00f3n o procedencia.<\/p>\n<p>\u2022 Eliminar todas las leyes espec\u00edficas y restricciones relativas a las personas con ciudadan\u00eda extranjera. Abrir las fronteras. Lucha contra los controles racistas en las fronteras que impiden la libre circulaci\u00f3n de trabajadores y de los oprimidos.<\/p>\n<p>\u2022 Por el derecho de las mujeres musulmanas a llevar vestimenta religiosa (velo, niqab, burka) si as\u00ed lo desean, en todos los \u00e1mbitos de la vida p\u00fablica \u2013 y por el derecho de las mujeres en los pa\u00edses y comunidades musulmanes a no a vestir ropa religiosa, libres de coacci\u00f3n legal, religiosa o familiar.<\/p>\n<p>\u2022 Derechos de asilo para todos aquellos que huyen de la guerra, la opresi\u00f3n y la pobreza en sus pa\u00edses de origen.<\/p>\n<p>\u2022 Luchar contra el racismo y contra todas las formas de discriminaci\u00f3n racial. Iniciar una lucha contra el racismo en todos los sectores del movimiento obrero. No a las huelgas contra la mano de obra extranjera o migrante.<\/p>\n<p>\u2022 El movimiento de los trabajadores, especialmente de los sindicalistas en la prensa y en los medios de comunicaci\u00f3n, debe organizar una campa\u00f1a, respaldada por la acci\u00f3n directa, para detener y responder a la propaganda de odio racista.<\/p>\n<p>Por un frente unido de los trabajadores contra el fascismo<\/p>\n<p>Las crisis capitalistas arruinan a las clases medias y les impulsa a una fren\u00e9tica b\u00fasqueda de chivos expiatorios, mientras, los desempleados de larga duraci\u00f3n se hunden cada vez m\u00e1s en la desesperaci\u00f3n, haci\u00e9ndolos vulnerables a demagogos racistas, nacionalistas de ultraderecha y religiosos y o directamente fascistas.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses imperialistas, esto a menudo toma la forma de fascismo cl\u00e1sico que usa como chivos expiatorios a las minor\u00edas raciales, nacionales y religiosas, los inmigrantes o los gitanos. En particular, en Europa, la islamofobia, el odio por los musulmanes, es un peligro de r\u00e1pido crecimiento, con marchas contra mezquitas y agitaci\u00f3n social contra el hijab y el burka propag\u00e1ndose al amparo de la ideolog\u00eda oficial del &#8218;anti\u2013terrorismo&#8216; y la falsa amenaza de la &#8222;islamizaci\u00f3n de Europa&#8220;. Ni siquiera el antisemitismo ha muerto, de hecho, el movimiento nazi h\u00fangaro Jobbik, en constante crecimiento, combina ambos odios en una nociva mezcla de demagogia reaccionaria.<\/p>\n<p>En el mundo semi-colonial, las fuerzas fascistas a menudo surgen del comunalismo y fanatismo religioso, dirigiendo las emociones de las masas contra las minor\u00edas como los musulmanes en la India, los tamiles en Sri Lanka, o los ahmad\u00edas en Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p>El fascismo es una fuerza de la guerra civil contra la clase obrera. Agitando antiguos odios y promoviendo temores irracionales, moviliza al \u201cpetit bourgeois\u201d y las masas del lumpenproletarido (subproletariado) para primero dividir, y luego destruir, a la clase trabajadora y sus organizaciones democr\u00e1ticas. A continuaci\u00f3n, re\u00fane en sus manos todo el aparato de control del estado para imponer un r\u00e9gimen de s\u00faper-explotaci\u00f3n de los trabajadores bajo la supervisi\u00f3n directa de la polic\u00eda y sus bandas auxiliares.<\/p>\n<p>Su crecimiento como fuerza masiva es testimonio de la intensidad de la crisis que enfurece a millones y les lleva a la desesperaci\u00f3n y de las traiciones y los fracasos de los dirigentes de la clase trabajadora. S\u00f3lo puede ser derrotado desatando el movimiento revolucionario de la clase obrera y sus aliados, haciendo un llamamiento por un frente obrero unido de todas las organizaciones de trabajadores contra el fascismo y una milicia antifascista de la clase trabajadora para repeler sus ataques contra el movimiento obrero y las minor\u00edas. Como dijo Le\u00f3n Trotsky, si el socialismo es la expresi\u00f3n de la esperanza revolucionaria, el fascismo es la expresi\u00f3n de la desesperaci\u00f3n contrarrevolucionaria. Para repelerlo, la desesperaci\u00f3n de las masas debe convertirse en una ofensiva contra el capitalismo a lomos de la crisis, el sistema que repetidamente da a luz al fascismo.<\/p>\n<p>\u2022 Por un frente unido de los trabajadores contra los fascistas.<\/p>\n<p>\u2022 Ninguna apoyo al estado capitalista y su aparato represivo.<\/p>\n<p>\u2022 Por la autodefensa organizada de los trabajadores, las minor\u00edas nacionales y los j\u00f3venes. Una milicia antifascista puede romper las reuniones, manifestaciones y m\u00edtines fascistas y evitar conceder una plataforma a los demagogos racistas y fascistas.<\/p>\n<p>As\u00ed como la fuerza del fascismo depende de movilizar a las masas enfurecidas por los efectos de la crisis del capitalismo, la lucha contra el fascismo s\u00f3lo se completar\u00e1 cuando su origen, el capitalismo, sea arrancado de ra\u00edz.<\/p>\n<p>Contra la guerra imperialista y el militarismo<\/p>\n<p>Cada crisis econ\u00f3mica capitalista lleva consigo la amenaza de guerra. Se intensifica la competencia entre los estados, los jefes intentan apartar a la gente de la lucha de clases y concentrarles en la lucha contra un enemigo extranjero. De Afganist\u00e1n e Irak a Honduras y Sierra Leona, las principales potencias imperialistas como los Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a utilizan la ocupaci\u00f3n directa, fomentan golpes de estado y fomentan las guerras civiles para imponer sus reg\u00edmenes t\u00edteres. Alientan a sus gobernantes marioneta para que act\u00faen como polic\u00edas regionales, encargados de quebrantar a los gobiernos rivales y reprimir al pueblo.<\/p>\n<p>Hoy, la gran recesi\u00f3n econ\u00f3mica ha abierto un periodo de crisis revolucionaria del sistema como un todo, elevando la lucha entre las potencias imperialistas para repartirse de nuevo los recursos del mundo. Al principio, los contornos de estas nuevas rivalidades, las tensiones y puntos muertos entre Estados Unidos y China, Rusia y la Uni\u00f3n Europea, son s\u00f3lo tenuemente discernibles. No obstante, llevan aparejadas la amenaza de mort\u00edferas guerras regionales, de guerras subsidiarias y, en definitiva, de una nueva guerra mundial, un choque aniquilador desesperado entre los imperios nuevos en desarrollo y las potencias mundiales en decadencia.<\/p>\n<p>Si la clase obrera deja la diplomacia internacional, la decisi\u00f3n sobre la guerra o la paz, en manos de nuestros gobernantes, nuestro destino es ser carne de ca\u00f1\u00f3n. Por eso la clase de trabajo necesita una nueva Internacional, como la Primera Internacional explic\u00f3 en su declaraci\u00f3n fundacional, &#8222;para dominar por s\u00ed mismos los misterios de la pol\u00edtica internacional; para vigilar los actos diplom\u00e1ticos de sus respectivos gobiernos; para contrarrestarlos, si es necesario, por todos los medios a su alcance.&#8220;<\/p>\n<p>La gran movilizaci\u00f3n contra la guerra de 2003, que sac\u00f3 a 20 millones de personas a las calles de todas las grandes ciudades del mundo, prob\u00f3 concluyentemente que esto es posible. Iniciado por el Foro Social Europeo y el Foro Social Mundial, el fracaso del movimiento para detener la guerra fue debido \u00fanicamente al hecho de que el FSE y el FSM no fueron capaces de, ni estaban dispuestos a, organizar nuevas acciones de masas como huelgas, bloqueos callejeros y motines.<\/p>\n<p>La gran escala de las marchas en todo el mundo mostr\u00f3 el potencial para la acci\u00f3n global por parte de la clase trabajadora para detener las guerras, o convertirlas en revoluciones; el fracaso del movimiento para detener la guerra de Iraq revel\u00f3 la necesidad de una organizaci\u00f3n m\u00e1s disciplinada, con objetivos m\u00e1s determinados, una Quinta Internacional.<\/p>\n<p>Bajo el capitalismo, los trabajadores no tienen patria. En los pa\u00edses imperialistas, el movimiento de la clase obrera nunca puede apoyar la &#8218;defensa nacional&#8216; y siempre debe buscar la derrota de sus gobernantes ya sea en las guerras coloniales de ocupaci\u00f3n en Irak y Afganist\u00e1n, o en cualquier enfrentamiento con los estados imperialistas rivales. Es el deber de los revolucionarios usar la guerra para provocar la ca\u00edda del sistema, para convertir la guerra imperialista en una guerra civil.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses semi-coloniales es necesario defender la naci\u00f3n contra cualquier ataque por una potencia imperialista, o uno de sus servidores o polic\u00edas locales. Al mismo tiempo, los revolucionarios no dan ning\u00fan apoyo a la direcci\u00f3n burguesa de la guerra. Luchando por un frente unido de todas las fuerzas nacionales contra el imperialismo, exponiendo la debilidad, la indecisi\u00f3n y la timidez de las clases propietarias en la lucha antiimperialista, los revolucionarios se esfuerzan por llevar fuerzas independientes de la clase obrera a la cabeza de la lucha para liberar a la naci\u00f3n del imperialismo y abrir el camino al socialismo.<\/p>\n<p>En enfrentamientos fratricidas entre semi-colonias sobre territorios o recursos, entonces la derrota de tu &#8218;propio&#8216; pa\u00eds es un mal menor que la suspensi\u00f3n de la lucha de clases en el mismo; la guerra debe transformarse en un levantamiento por el poder de la clase obrera y por la paz.<\/p>\n<p>Las principales potencias imperialistas, Estados Unidos, Reino Unido, China, los estados de la Uni\u00f3n Europea, gastan cientos de miles de millones en sus m\u00e1quinas de guerra. Hoy en d\u00eda, afirman actuar por motivos humanitarios, pero esto es camuflaje de su verdadero objetivo, hacer valer y mantener su dominaci\u00f3n militar del mundo. Tambi\u00e9n en naciones m\u00e1s pobres enormes proporciones del presupuesto nacional se gastan en el ej\u00e9rcito; en pa\u00edses como Pakist\u00e1n y Turqu\u00eda, los militares pretenden desempe\u00f1ar directamente un papel pol\u00edtico por s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>\u2022 No a las guerras imperialistas y de agresi\u00f3n. Lucha contra la ocupaci\u00f3n imperialista de Afganist\u00e1n, Irak, Palestina, Chechenia. Apoyar la resistencia. Manos fuera de Ir\u00e1n y Corea del Norte.<\/p>\n<p>\u2022 Por el cierre de las bases militares de Estados Unidos por todo el mundo. No a las intervenciones militares imperialistas de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>\u2022 Disoluci\u00f3n de todas las alianzas militares dominadas por imperialistas, como la OTAN.<\/p>\n<p>\u2022 Ni un c\u00e9ntimo ni una persona para cualquier ej\u00e9rcito capitalista, ya sea ej\u00e9rcito profesional o basado en un servicio militar obligatorio. Los representantes de los trabajadores en el parlamento deben oponerse a todo gasto militar por los gobiernos capitalistas.<\/p>\n<p>\u2022 Entrenamiento militar para todos bajo el control del movimiento de los trabajadores.<\/p>\n<p>\u2022 Por los derechos civiles \u00edntegros para los soldados, por la creaci\u00f3n de comit\u00e9s y sindicatos de soldados y la elecci\u00f3n de oficiales.<\/p>\n<p>\u2022 En una guerra reaccionaria, el enemigo de la clase obrera est\u00e1 en casa. Por la derrota de los gobiernos imperialistas en tiempo de guerra; por la victoria de estados coloniales, semi\u2013coloniales y la clase obrera contra los ej\u00e9rcitos imperialistas.<\/p>\n<p>Abolir el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial<\/p>\n<p>El sistema de las instituciones financieras internacionales (Fondo Monetario Internacional, Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio y Banco Mundial) fue revelado y desacreditado por una serie de poderosas movilizaciones masivas alrededor del mundo en los a\u00f1os posteriores al 2000. Sus pretensiones hip\u00f3critas de cancelar la deuda del tercer mundo y fijar nuevas metas de desarrollo han demostrado ser totalmente huecas ya que los pa\u00edses ricos no han podido cumplir sus promesas e incluso han recortado sus presupuestos de ayuda. Sus reivindicaciones de haber creado un &#8222;nuevo paradigma&#8220; para un mundo libre de crisis explotaron por el \u2018crash\u2019 de 2008. Aquellas organizaciones no gubernamentales que pensaban que las instituciones financieras internacionales se desvanecer\u00edan de alguna manera o se auto-reformar\u00edan han sido cruelmente decepcionadas. Tan pronto como el pretexto de la contra-crisis dio paso a programas de austeridad, el FMI y sus organizaciones auxiliares, volvieron al ataque. Ahora, m\u00e1s que nunca, es necesario continuar la resistencia, exigiendo:<\/p>\n<p>\u2022 Cancelaci\u00f3n incondicional y total de la deuda de todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica, Sudeste de Asia y Europa Oriental.<\/p>\n<p>\u2022 Los estados imperialistas deben compensar al mundo semi\u2013colonial por el saqueo de sus recursos naturales y humanos.<\/p>\n<p>\u2022 No al proteccionismo de los pa\u00edses desarrollados contra los productos del sur global. Abolir el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte, la Pol\u00edtica Agraria Com\u00fan de la Uni\u00f3n Europea y otras armas proteccionistas de los estados imperialistas. Sin embargo, apoyamos el derecho de los pa\u00edses del tercer mundo a defender sus mercados de las importaciones baratas de pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n<p>\u2022 Abolir el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio.<\/p>\n<p>\u2022 Nacionalizar, bajo control obrero, los grandes bancos y las corporaciones.<\/p>\n<p>La crisis del liderazgo de la clase obrera<\/p>\n<p>Los l\u00edderes actuales de las masas trabajadoras mostraron su debilidad en las crisis de 2008-2010. A pesar de un rechazo popular espont\u00e1neo del rescate de los banqueros a nuestra costa, los dirigentes de los sindicatos y partidos socialistas por igual lo aceptaron con resignaci\u00f3n. Dijeron que no ten\u00edan ninguna alternativa. Exist\u00eda una alternativa que todos hab\u00edan abandonado d\u00e9cadas atr\u00e1s; la socializaci\u00f3n de los bancos, sin ninguna indemnizaci\u00f3n a los multimillonarios, y al mismo tiempo garantizando el ahorro, pensiones y puestos de trabajo de los trabajadores.<\/p>\n<p>Nuestros dirigentes oficiales siguen amargamente en contra de cualquier intento de arrancar el poder del estado de las manos de nuestros enemigos de clase, para reemplazar su poder con uno que brote de las organizaciones de masas de los millones de trabajadores. Simplemente no tienen ning\u00fan programa para desmantelar y sustituir este sistema de bancarrota que explota y degrada la fuerza productiva del trabajo humano y los recursos de la naturaleza.<\/p>\n<p>De esta forma, la crisis del capitalismo crea una crisis cada vez m\u00e1s profunda del liderazgo de la clase trabajadora. Para superar esta crisis, para convertir la resistencia en la lucha por la revoluci\u00f3n mundial del siglo XXI, tenemos que fundar una Quinta Internacional con secciones en cada pa\u00eds. \u00c9sta debe transformar los movimientos laborales nacionales, distribuir solidaridad y acci\u00f3n a trav\u00e9s de las fronteras y convertirse en un Partido Mundial de la Revoluci\u00f3n Socialista.<\/p>\n<p>Abajo el reformismo<\/p>\n<p>En los pa\u00edses imperialistas ricos de Europa y algunos pa\u00edses privilegiados del Sur, partidos socialdem\u00f3cratas y laboristas han servido a los capitalistas como partidos de gobierno durante casi un siglo. En Brasil, el Partido de Trabajadores (PT) ha seguido el mismo camino, igualmente han hecho los dos principales partidos comunistas de la India, CPI y CPI(Marxista). Un estrato privilegiado de bur\u00f3cratas y parlamentarios, que consideran al capitalismo como sistema eterno y sirven a los jefes ya sea en el gobierno o en la oposici\u00f3n, frustran los intentos de los trabajadores por utilizar estos partidos como armas de lucha. A pesar de que una vez canjearon sus servicios por reformas limitadas, durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os han ido m\u00e1s lejos y han adoptado las pol\u00edticas neoliberales, pro\u2013mercado dictadas por la clase capitalista. Las &#8222;reformas&#8220; de hoy en d\u00eda son los recortes en el bienestar, la privatizaci\u00f3n y los ataques contra los salarios.<\/p>\n<p>Con la restauraci\u00f3n del capitalismo en las rep\u00fablicas de la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, en Europa Oriental y en China, los partidos comunistas estalinistas del mundo tambi\u00e9n han avanzado fuertemente hacia la derecha. En Europa Central y Occidental han ocupado parte del espacio pol\u00edtico desocupado por la socialdemocracia neoliberal. Con sus palabras han criticado al neoliberalismo, pero en la pr\u00e1ctica, tan pronto como llegaron a compartir incluso a una peque\u00f1a parte del gobierno, partidos como Rifondazione Comunista en Italia, el Parti Communiste Fran\u00e7aise y Die Linke en Alemania, apoyaron los recortes sociales y la privatizaci\u00f3n. Gobernar para el capitalismo ha llevado al gobierno del CPI y del CPI\u2013M en Bengala Occidental a actuar como ejecutores del capital nacional y extranjero contra los aldeanos y los pueblos tribales cuyas tierras desean expropiar. La represi\u00f3n sobre los aldeanos de Nandigram en Bengala Occidental se hizo tristemente c\u00e9lebre en todo el mundo.<\/p>\n<p>En aparente contraste, algunos partidos mao\u00edstas, espec\u00edficamente los de Nepal y la India, han desempe\u00f1ado un papel m\u00e1s radical. En Nepal, el Partido Unificado Comunista de Nepal (Mao\u00edsta) jug\u00f3 un papel l\u00edder en el movimiento de masas que derroc\u00f3 a la monarqu\u00eda. Pero, tras haber ganado las elecciones a una Asamblea Constituyente, entr\u00f3 en el Gobierno, con su l\u00edder convertido brevemente en primer ministro.<\/p>\n<p>Esto ha puesto de relieve, una vez m\u00e1s, el error fundamental en la estrategia Estalinista\u2013Mao\u00edsta de la &#8222;revoluci\u00f3n por etapas&#8220;. \u00c9sta se basa en la creencia de que en pa\u00edses econ\u00f3micamente subdesarrollados la clase obrera no deber\u00eda luchar por el socialismo hasta que haya una &#8222;etapa democr\u00e1tica&#8220; de desarrollo capitalista. De esta forma, los estalinistas se oponen a que la clase trabajadora tome el poder e implemente un programa socialista de desarrollo. En cambio, insisten en que la clase trabajadora debe formar una alianza con la burgues\u00eda nacional y no reclamar m\u00e1s que un gobierno democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>El Partido Comunista de la India(Mao\u00edsta) ha crecido como una fuerza de guerrilla con base en los campesinos pobres y sin tierra y los adivasis (pueblos ind\u00edgenas) que luchan para evitar que sus tierras les sean arrebatadas por las multinacionales o por indios multimillonarios. Ellos persiguen la estrategia mao\u00edsta de &#8222;sitiar las ciudades&#8220;, pero, en un pa\u00eds con una clase trabajadora enorme y en crecimiento, las limitaciones de la teor\u00eda de etapas y de la estrategia de guerrilla son evidentes; no pueden proporcionar una estrategia para la revoluci\u00f3n socialista en la India.<\/p>\n<p>Cuba tiene enorme influencia como el \u00fanico estado en las Am\u00e9ricas donde el capitalismo ha sido derrocado. Sus sistemas de salud y educaci\u00f3n, en sorprendente contraste con los de sus vecinos de Am\u00e9rica Latina y El Caribe, muestran algo de lo que pueden hacer una econom\u00eda planificada y la exclusi\u00f3n de los explotadores capitalistas imperialistas y nativos.<\/p>\n<p>Sin embargo, desde la d\u00e9cada de 1960, el Partido Comunista de Cuba no ha hecho nada para propagar la revoluci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de apoyar a los reg\u00edmenes que desaf\u00edan a los Estados Unidos. De hecho, en puntos clave, como en Chile y Nicaragua, inst\u00f3 a una estricta adherencia a la teor\u00eda estalinista de las etapas, con lo que contribuy\u00f3 a la victoria de la contrarrevoluci\u00f3n. Dentro de la misma Cuba, el estado de partido \u00fanico ofrece poco espacio para el debate democr\u00e1tico u organizaciones independientes de organizaciones de trabajadores y campesinos. En su lugar, la econom\u00eda est\u00e1 totalmente controlada por el partido y por la privilegiada burocracia estatal que lo representa.<\/p>\n<p>Los gobiernos &#8222;Socialistas Bolivarianos&#8220; de Hugo Ch\u00e1vez y Evo Morales han llevado a cabo recientemente reformas genuinas para la clase obrera y los pobres urbanos. En Venezuela, desde que las masas derrotaron el golpe de estado de 2002, apoyado por Estados Unidos, los ingresos de la industria petrolera nacionalizada han sido utilizados en parte para financiar importantes programas sociales para los pobres. Esto los distingue de la mayor\u00eda de los reg\u00edmenes en el continente. En un momento en que la globalizaci\u00f3n capitalista estaba promovi\u00e9ndose a s\u00ed misma como &#8222;el \u00fanico camino\u201d, ellos se declararon socialistas y afirmaron que estaban transfiriendo la riqueza y el poder al pueblo obrero. Como resultado se ganaron el odio de los imperialistas de Estados Unidos y de sus propias oligarqu\u00edas.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de estas medidas populistas de izquierda, est\u00e1 claro que Ch\u00e1vez, Morales y otros l\u00edderes Bolivarianos encabezan reg\u00edmenes no socialistas, sino burgueses. No han expropiado los sectores decisivos de la gran burgues\u00eda o de las corporaciones extranjeras. Ante huelgas y ocupaciones de los trabajadores, a menudo han reprimido tales luchas con la polic\u00eda y los tribunales y han detenido a sus dirigentes. Como el propio Ch\u00e1vez dijo a mediados de 2009 &#8222;no negamos el mercado, sino el mercado libre&#8220;. Este compromiso entre socialismo y capitalismo no es sostenible. Son contrarios irreconciliables y uno debe triunfar sobre el otro. Las reformas sociales y las nacionalizaciones s\u00f3lo ser\u00e1n &#8222;socialistas&#8220; cuando un estado obrero las coordina y las defiende. S\u00f3lo con el control obrero de los lugares de trabajo y el poder de los trabajadores en el estado, puede hacer que sea posible eliminar la basura y el caos del mercado y reemplazarlo con la planificaci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Liberar nuestros sindicatos del control burocr\u00e1tico<\/p>\n<p>Por todo el mundo nuestros sindicatos est\u00e1n bajo el ataque de los capitalistas. En la lucha para despertar a nuestros sindicatos para resistir la ofensiva de los jefes, el mayor obst\u00e1culo es la influencia paralizante de la casta de los bur\u00f3cratas que mantiene a nuestras organizaciones como esclavas de los jefes, sus gobiernos y sus leyes.<\/p>\n<p>La ofensiva de los jefes es implacable y perversa. En los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles y menos adelantados (las semi\u2013colonias), los reg\u00edmenes dictatoriales han convertido a los sindicatos en instrumentos del estado, prohibiendo huelgas e ilegalizando la libre elecci\u00f3n de los dirigentes sindicales. Los sindicatos independientes y organizaciones laborales tienen que luchar en la clandestinidad, enfren\u00e1ndose a detenciones, tortura y asesinato.<\/p>\n<p>En las democracias capitalistas avanzadas, d\u00e9cadas de lucha de clases han asegurado los derechos legales de los sindicatos, por lo que en lugar de la ilegalizaci\u00f3n declarada, el estado incorpora a los sindicatos mediante la concesi\u00f3n de privilegios a sus l\u00edderes y a atray\u00e9ndoles a esquemas de coproducci\u00f3n mediante la colaboraci\u00f3n entre clases. Pero los capitalistas continuaron arrancando derechos y poniendo a los sindicatos bajo restricciones legales cada vez mayores, que impiden la actividad sindical efectiva y el reclutamiento masivo. Los tribunales occidentales repetidamente demuestran el car\u00e1cter de clase de la ley burguesa interviniendo para anular convocatorias de huelga, confiscar fondos sindicales y respaldar a las compa\u00f1\u00edas que revientan a los sindicatos.<\/p>\n<p>Hoy, en la crisis econ\u00f3mica, el capital considera cada vez m\u00e1s a los sindicatos independientes como intolerables. Tenemos que defender a nuestros sindicatos, luchar por su independencia de los capitalistas y el estado, reanudar la lucha para afiliar a millones de nuevos miembros de los sectores anteriormente desorganizados, de los sectores de trabajo en precario y s\u00faper-explotados, muchos de ellos j\u00f3venes, inmigrantes o &#8218;ilegales&#8216;. Esta lucha encontrar\u00e1 oposici\u00f3n intransigente desde dentro: la antidemocr\u00e1tica y altamente remunerada burocracia sindical, que ve su tarea como eterna; negociando acuerdos en una econom\u00eda capitalista perpetua. En tiempos de crisis, estos acuerdos se convierten en &#8222;devoluciones&#8220; a los jefes, negociando las condiciones laborales por los puestos de trabajo y viceversa.<\/p>\n<p>Los bur\u00f3cratas suelen actuar como ac\u00e9rrimos polic\u00edas para el estado y los empresarios, convirtiendo a los militantes en sus v\u00edctimas y ayudando a expulsarlos del lugar de trabajo. Los revolucionarios se organizan dentro de los sindicatos para aumentar su influencia, hasta inclusive obtener el liderazgo de los mismos, mientras que todo el tiempo permanecen leales a los militantes de base y tan francos y abiertos como permitan la represi\u00f3n estatal y la burocracia del sindicato. En los sindicatos burocr\u00e1ticos, estimularemos la creaci\u00f3n de movimientos de militantes, con el objetivo de democratizar el funcionamiento de las huelgas y otras formas de lucha y de reemplazar la permanente y sobre-pagada casta de altos funcionarios con l\u00edderes electos, revocables de inmediato, y que cobren los mismos salarios que los miembros de base.<\/p>\n<p>Pero incluso el movimiento sindical m\u00e1s democr\u00e1tico puede no ser suficiente. La idea sindicalista de que los sindicatos deben ser independientes, no s\u00f3lo de los jefes, sino tambi\u00e9n de los partidos pol\u00edticos de la clase obrera, solo puede debilitar la resistencia de los trabajadores y la lucha por el poder de la clase trabajadora. En su lugar, los revolucionarios tienen por objeto orientar a los sindicatos para luchar no s\u00f3lo por intereses sectoriales sino por los de la clase trabajadora en su conjunto; transversalmente en las artesan\u00edas y en los oficios, en cada sector e industria, para el personal temporal y el permanente, para los trabajadores actuales y para los futuros, no s\u00f3lo en un pa\u00eds, sino internacionalmente. Promovemos la conciencia de clase, no s\u00f3lo la estrecha conciencia sindical. De esta manera, los sindicatos pueden convertirse una vez m\u00e1s en escuelas reales para el socialismo y un enorme pilar de apoyo para un nuevo partido revolucionario de los trabajadores.<\/p>\n<p>Una nueva Internacional debe comprometerse con la renovaci\u00f3n de los sindicatos existentes siempre que sea posible, pero no se echar\u00e1 atr\u00e1s ante una ruptura formal y la formaci\u00f3n de nuevos sindicatos cuando la burocracia reformista haga que la unidad sea imposible. Necesitamos organizaciones en los lugares de trabajo que no se acomoden a los dictados de los jefes sino que defiendan a los trabajadores con m\u00e9todos militantes de lucha, como huelgas masivas u ocupaciones, y cuando sea necesario, una huelga general. Los sindicatos no deben ser controlados burocr\u00e1ticamente desde arriba hacia abajo, sino que deben ser democr\u00e1ticos, donde las diferencias puedan debatirse libremente, donde los l\u00edderes puedan ser controlados y, si es necesario, revocados de inmediato.<\/p>\n<p>No podemos esperar hasta que los sindicatos se transformen, tenemos que luchar ahora. Exigimos que los actuales l\u00edderes luchen por las urgentes necesidades de las masas y advertimos a sus militantes de que no conf\u00eden en ellos. Luchamos por la formaci\u00f3n de movimientos de militantes en los sindicatos existentes para que el estrangulamiento de los funcionarios pueda romperse y la acci\u00f3n sindical se ejerza a pesar de ellos. Nuestra consigna debe ser; acci\u00f3n con los l\u00edderes oficiales cuando sea posible, pero sin ellos cuando sea necesario.<\/p>\n<p>Necesitamos a los sindicatos y organizaciones de masas que realmente puedan unir a la masa de la clase trabajadora y a los oprimidos, y que no est\u00e9n dominados por las capas de hombres en situaci\u00f3n privilegiada procedentes exclusivamente del grupo racial o nacional dominante dentro de un determinado pa\u00eds. Esto significa que promovemos plenos derechos y plena representaci\u00f3n en la estructura de liderazgo para los estratos bajos de la clase obrera y los pobres, las mujeres, los j\u00f3venes, las minor\u00edas y los inmigrantes. Por lo tanto, luchamos por:<\/p>\n<p>\u2022 La organizaci\u00f3n de los trabajadores desorganizados, incluyendo a las mujeres, los inmigrantes y las fuerzas de trabajo temporal.<\/p>\n<p>\u2022 Que los sindicatos est\u00e9n bajo el control de sus miembros.<\/p>\n<p>\u2022 La unidad de todos los sindicatos sobre una base democr\u00e1tica y militante, totalmente independiente de los jefes, sus partidos y sus estados.<\/p>\n<p>Lucha contra la vacilaci\u00f3n centrista<\/p>\n<p>Entre los partidos reformistas de masas y el comunismo revolucionario existe una mir\u00edada de organizaciones, agrupaciones y sectas intermedias inestables. Aunque estos centristas pretenden representar una continuidad formal con los programas revolucionarios de la tercera internacional en los d\u00edas de Lenin, o de la Cuarta Internacional de Trotsky, en su pr\u00e1ctica pol\u00edtica zigzaguean salvajemente entre el oportunismo cobarde y el sectarismo desvalido.<\/p>\n<p>Cuando el estado de \u00e1nimo de oportunista les domina, sistem\u00e1ticamente adaptan su pol\u00edtica a la de la socialdemocracia, el estalinismo o el nacionalismo populista o peque\u00f1oburgu\u00e9s. Cuando esto no puede romper el dominio del reformismo, normalmente se retiran, lamiendo sus heridas en el sectarismo, el gemelo an\u00e9mico del oportunismo. Despu\u00e9s trabajan para inmunizar a sus partidarios del contacto con las masas reformistas, que devuelven el cumplido ignor\u00e1ndoles.<\/p>\n<p>Invariablemente, los centristas para encubrir sus propios fallos, hacen llamamientos a la espontaneidad de las masas como si esta espontaneidad no requiriera, en cualquier caso, liderazgo y expresi\u00f3n consciente si quiere lograr resultados. Si los centristas se van adaptando a los l\u00edderes reformistas, saludan las ilusiones de las masas como formas de una naciente conciencia de clase. Si los centristas est\u00e1n en retirada sectaria, niegan que las masas mantengan en absoluto ilusiones o rega\u00f1an a las masas por su insuficiente esp\u00edritu de lucha. En realidad, s\u00f3lo revelan su propia incapacidad para conectar la pol\u00edtica revolucionaria con el movimiento de masas.<\/p>\n<p>El elemento com\u00fan de centrismo, tanto en su forma oportunista como en la sectaria, es el fracaso para luchar en el movimiento de masas para sacar a las masas reformistas fuera del programa del reformismo y llevarlas a un programa de transici\u00f3n revolucionario.<\/p>\n<p>Nada de esto es desvirtuar el papel que las organizaciones centristas pueden desempe\u00f1ar en las batallas de clase o la construcci\u00f3n de acciones de solidaridad, antirracistas, antiimperialistas e internacionalistas. Hoy d\u00eda en algunos pa\u00edses como Francia y Grecia, fuerzas como el Nuevo Partido Anticapitalista, y la Coalici\u00f3n de la Izquierda Radical (Syriza y Antarzya) han crecido lo suficiente en la lucha contra la crisis como para representar un serio desaf\u00edo al reformismo, cada vez m\u00e1s influyente precisamente cuando la lucha de clases desborda las actividades parlamentaria y sindical cotidianas. Dado que, en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, esta situaci\u00f3n es cada vez m\u00e1s probable, podemos esperar un crecimiento sustancial de algunas organizaciones centristas.<\/p>\n<p>Sin embargo, al igual que la ofensiva capitalista y la ola de resistencia pueden impulsar a algunas agrupaciones centristas, otras se muestran incapaces de responder de manera eficaz. La insuficiencia de sus m\u00e1s recientes esquemas oportunistas o sus t\u00e1cticas temerarias se ve cruelmente expuesta por las cambiantes condiciones de lucha. Tal es el caso del Partido Socialista de los Trabajadores en Reino Unido, cuyo intento archi-oportunista de crear un partido unido con hombres de negocios musulmanes de corte reformista-liberal \u201cRespect\u201d, colaps\u00f3 de manera ignominiosa, provocando m\u00e1s escisiones y desorientaci\u00f3n, e hizo descarrilar una oportunidad clave para lograr la ruptura de los sindicatos con el neoliberal Partido Laborista despu\u00e9s de la guerra de Irak.<\/p>\n<p>Internacionalmente, la m\u00e1s importante organizaci\u00f3n centrista sigue siendo la Cuarta Internacional, seguidores de las ideas de Ernest Mandel. En Francia, sus partidarios han fundado el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), que re\u00fane a miles de activistas que buscan una alternativa a los reformistas y abrir una serie de debates clave sobre el camino a seguir por la clase obrera francesa.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el NPA se presenta a las elecciones con un programa reformista propio y no ha podido organizar un desaf\u00edo coordinado dentro de la resistencia para a romper el dominio de los l\u00edderes oficiales de los sindicatos. Su liderazgo est\u00e1 dividido entre una estrategia impotente de bloques electorales con el Partido Comunista o apoyar una resuelta plataforma anticapitalista. La tarea de los comunistas revolucionarios es ayudar a este partido a superar su herencia centrista y desarrollar un programa de transici\u00f3n completamente revolucionario.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan, los partidarios de la Cuarta Internacional en Portugal, el Bloque de Izquierda, votaron en el parlamento por el programa de rescate de la Uni\u00f3n Europea para Grecia, incluyendo sus medidas de austeridad. En Brasil, ante el programa neoliberal del presidente socialdem\u00f3crata Lula, la Cuarta Internacional no puede decidir si su objetivo es construir una alternativa revolucionaria a los reformistas del Partido de los Trabajadores de Lula (PT), o construir un PT (segunda marca), sobre un programa de izquierda reformista. Reconociendo que ha fracasado a la hora de convertirse en un partido mundial, la Cuarta Internacional acogi\u00f3 con satisfacci\u00f3n el llamamiento de Hugo Ch\u00e1vez para la formaci\u00f3n de una Quinta Internacional y correctamente advirti\u00f3 que esto no debe estar vinculado a ning\u00fan estado burgu\u00e9s. Al mismo tiempo, sin embargo, la Cuarta Internacional defiende, como un objetivo estrat\u00e9gico, la creaci\u00f3n de una internacional &#8222;pluralista&#8220; que abarque tanto reformistas como a revolucionarios. \u00a1Aqu\u00ed debe establecer una distinci\u00f3n vital!<\/p>\n<p>Por supuesto, en las condiciones contempor\u00e1neas, una nueva Internacional a gran escala es muy probable que se convierta en una arena de lucha pol\u00edtica entre revolucionarios y militantes de la izquierda reformista. Pero esto no puede ser el objetivo final. Una y otra vez, en el pr\u00f3ximo per\u00edodo, las crisis revolucionarias en diversos pa\u00edses plantear\u00e1n a quemarropa la cuesti\u00f3n del poder. A menos que los revolucionarios puedan superar la influencia del reformismo y derrotar su dominaci\u00f3n en el movimiento, sufriremos derrota tras derrota. Cuando admitimos que los trabajadores reformistas entrar\u00e1n en una nueva internacional, lo hacemos no con el objetivo estrat\u00e9gico de una coexistencia pac\u00edfica con sus prejuicios, sino con una perspectiva de lucha, para arrebatar a estos militantes de la direcci\u00f3n de los reformistas y ganar la nueva Internacional para el comunismo revolucionario.<\/p>\n<p>Otros fragmentos de la Cuarta Internacional re\u00fanen a algunos miles de activistas en todo el mundo. La Corriente Marxista internacional (IMT) y el Comit\u00e9 por una Internacional de los Trabajadores (CWI), basada en la corriente brit\u00e1nica de Ted Grant, se han adaptado sistem\u00e1ticamente al imperialismo: ambos se negaron a pedir la retirada de las tropas brit\u00e1nicas de Irlanda y de las Islas Malvinas; ambos respaldaron las vergonzosas huelgas por \u00abempleos brit\u00e1nicos\u00bb contra los trabajadores portugueses e italianos en 2009.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, ocultan su rechazo a solidarizarse con la resistencia a la ocupaci\u00f3n imperialista en Irak y Afganist\u00e1n con frases acerca de la unidad de los trabajadores y graves advertencias sobre la reacci\u00f3n de los islamistas, \u00a1como si el movimiento socialista pudiera llegar a encabezar la resistencia en estos pa\u00edses, sin tomar partido en la guerra contra los invasores liderados por Estados Unidos! Desconectados del IMT y CWI, pero cantando con la misma partitura, el Partido Comunista-Obrero de Iraq e Ir\u00e1n y el Partido Laborista de Pakist\u00e1n, avanzan sobre la misma pol\u00edtica criminal y cosechan la no deseada pero inevitable consecuencia: la hegemon\u00eda de los islamistas sobre la resistencia es indiscutida (&#8230;por ellos al menos).<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, una pol\u00edtica para romper el dominio del populismo sobre las masas es crucial para un avance revolucionario en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina. Pero este es el gran punto ciego de la principal escisi\u00f3n de la Cuarta Internacional en ese continente, los seguidores del fallecido Nahuel Moreno. Oscilando salvajemente entre el oportunismo y el sectarismo, los herederos de Moreno o bien se degradan a s\u00ed mismos ante el liderazgo y las pol\u00edticas reformistas de Ch\u00e1vez y Morales, o diligentemente informan a la clase trabajadora del polo opuesto, que no tienen ninguna ilusi\u00f3n en sus l\u00edderes. Descartan como derrotas las demandas a los dirigentes de los trabajadores para que act\u00faen y se niegan a luchar para que las organizaciones de masa de los trabajadores rompan con el populismo y formen un partido independiente de los trabajadores.<\/p>\n<p>En general, el centrismo no est\u00e1 dispuesto a, ni es capaz de, romper en la pr\u00e1ctica con el reformismo de izquierdas y, por tanto en \u00faltima instancia con el capitalismo, ni tampoco de construir una alternativa revolucionaria abierta y en\u00e9rgica. A menudo giran a la izquierda bajo la presi\u00f3n de las masas, pero luego lo hacen a la derecha, bajo la presi\u00f3n de los aparatos burocr\u00e1ticos en nombre del \u2018realismo\u2019.<\/p>\n<p>Una nueva Internacional revolucionaria necesitar\u00e1 atraer a miles de los militantes de estos partidos y grupos, igualmente tendr\u00e1 que ganar a decenas y cientos de miles de los reformistas m\u00e1s militantes. Y no puede hacerlo haciendo concesiones al centrismo. En situaciones prerrevolucionarias y revolucionarias, las organizaciones centristas generalmente ir\u00e1n m\u00e1s lejos que los reformistas, pero en el momento decisivo, cuando se plantea la cuesti\u00f3n del poder, capitulan a los reformistas o siguen desastrosos caminos sectarios o temerarios. No es casualidad que las organizaciones centristas muestren la mayor inestabilidad en la cuesti\u00f3n misma del desarrollo de un nuevo programa revolucionario, de la construcci\u00f3n de partidos revolucionarios y un nuevo Partido Mundial. Construir una Quinta Internacional, por tanto, requiere una lucha implacable contra el centrismo.<\/p>\n<p>La lucha por el poder<\/p>\n<p>Nuestro objetivo es el poder pol\u00edtico, el poder de cambiar el mundo para siempre de manera que la desigualdad, las crisis y guerra, la explotaci\u00f3n y las clases se conviertan en un recuerdo lejano. Pero los revolucionarios por s\u00ed solos no hacen la revoluci\u00f3n. Se necesitan condiciones previas objetivas: una crisis profunda econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social que la clase dirigente sea incapaz de solucionar para que se dividida por s\u00ed misma. Tambi\u00e9n se necesitan condiciones subjetivas: la clase trabajadora y la clase media-baja deben ser reacias a seguir apoyando al viejo orden a causa del sufrimiento y caos que ha tra\u00eddo consigo. En estas condiciones tiene lugar una situaci\u00f3n prerrevolucionaria o revolucionaria y en esas condiciones, un n\u00famero considerable de luchadores de la vanguardia revolucionaria pueden ganar la mayor\u00eda de la clase obrera para la perspectiva de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La transferencia de poder de una clase a otra s\u00f3lo puede ser realizada por la insurrecci\u00f3n de las masas explotadas lideradas por un partido revolucionario de sus combatientes de vanguardia. Dado que el estado burgu\u00e9s es un instrumento armado de represi\u00f3n, su dominio s\u00f3lo puede ser roto arrancando el control de estas fuerzas del alto mando y el cuerpo de oficiales, ganando para la causa a los soldados de tropa y disolviendo por la fuerza a los destacamentos que sigan siendo leales a la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>No podemos tomar el control del viejo aparato del estado; debemos destruirlo y reemplazarlo por un estado completamente nuevo, un Estado en el que la clase trabajadora, los campesinos y los pobres urbanos, administren la sociedad a trav\u00e9s de los consejos de delegados elegidos en las empresas, los barrios, las aldeas, las escuelas y universidades. Una y otra vez dichos organismos han surgido en las crisis revolucionarias; desde la Comuna de Par\u00eds, pasando por los Soviets rusos, el R\u00e4te alem\u00e1n y los Cordones chilenos hasta las Shoras iran\u00edes. Surgen como \u00f3rganos de lucha, consejos para la acci\u00f3n, pero s\u00f3lo un claro liderazgo revolucionario puede permitirles convertirse en \u00f3rganos de insurrecci\u00f3n y despu\u00e9s en un nuevo poder de estado de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Mientras sigua existiendo una antigua clase dirigente capaz de retomar el poder, la clase trabajadora debe hacer todo lo necesario para evitarlo. Mientras que el estado de trabajadores ser\u00e1 la democracia m\u00e1s completa y m\u00e1s libre para las clases explotadas anteriormente, al mismo tiempo ser\u00e1 una dictadura contra aquellos que buscan restaurar el capitalismo. Esto, nada m\u00e1s y nada menos, es lo que realmente significa la dictadura del proletariado. No se puede prescindir de ella hasta que las clases gobernantes m\u00e1s poderosas de nuestro planeta hayan sido desarmadas y despose\u00eddas.<\/p>\n<p>Sin embargo, un Estado de los trabajadores no debe permitir que una casta de bur\u00f3cratas ejerza la dictadura sobre los trabajadores, tampoco puede ser un Estado en el que solo un partido sea autorizado a existir. Las masas trabajadoras deben ser capaces de expresar sus diferentes puntos de vista en diferentes partidos, que tendr\u00e1n que competir democr\u00e1ticamente para ganar y mantener una mayor\u00eda en los consejos de los trabajadores. Tampoco debe ser nuestro socialismo uno donde un presidente, un caudillo o un l\u00edder m\u00e1ximo concentren toda la iniciativa en sus manos y se rodee a s\u00ed mismo de un culto a la personalidad como un Stalin, un Mao o un Castro.<\/p>\n<p>Por un Gobierno de Obreros y Campesinos<\/p>\n<p>Las guerras y las crisis econ\u00f3micas crean situaciones revolucionarias y fuerzan a la clase obrera a buscar una soluci\u00f3n gubernamental en sus intereses. Pero esas crisis sociales no esperan a que la clase obrera cree un partido revolucionario de masas listo para tomar el poder. En su ausencia, la clase trabajadora mira a los l\u00edderes de sus sindicatos existentes y sus partidos reformistas. Cuando los partidos de derecha est\u00e1n en el poder, los trabajadores reformistas no pueden esperar pasivamente hasta las pr\u00f3ximas elecciones sino que deben intentar echarles a patadas a trav\u00e9s de la acci\u00f3n directa (huelgas generales, ocupaciones de f\u00e1bricas) y llevar a &#8222;sus propios&#8220; partidos al poder.<\/p>\n<p>Los revolucionarios deben advertir que los l\u00edderes reformistas, incluso si fueron llevados al poder por la acci\u00f3n de las masas, a\u00fan as\u00ed har\u00e1n todo lo que sea posible para servir a la clase capitalista en la desmovilizaci\u00f3n de la lucha. Sin embargo dejar las cosas en el nivel de denuncia de los reformistas ser\u00eda abandonar el m\u00e9todo de nuestro programa de transici\u00f3n, que no es un ultim\u00e1tum y no espera que los trabajadores deban abandonar sus organizaciones antes de que puedan luchar por las exigencias vitales y lemas del momento.<\/p>\n<p>En tales circunstancias, hacemos un llamamiento a todos los l\u00edderes actuales de los trabajadores, tanto de los sindicatos como de los partidos, para romper con los capitalistas y formar un gobierno para resolver la crisis defendiendo los intereses de la clase obrera, responsabiliz\u00e1ndose antes las organizaciones de masas de la clase trabajadora. Las organizaciones de los trabajadores deben exigir que tal gobierno adopte medidas econ\u00f3micas punitivas contra el sabotaje capitalista: expropiar sus industrias, bancos, etc. y reconocer el control obrero de los mismos. Para impedir el sabotaje inevitable de los jefes de la administraci\u00f3n p\u00fablica, las provocaciones de la polic\u00eda, golpes de estado militares o &#8222;constitucionales&#8220;, se necesitar\u00eda la creaci\u00f3n y el armamento de la milicia de los trabajadores y la ruptura del control de la casta de los oficiales sobre la tropa del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Mientras que los revolucionarios presenten una creciente alternativa a los reformistas, tal gobierno de los trabajadores podr\u00eda actuar como un puente a la toma revolucionaria del poder del Estado por la clase trabajadora, con todo el poder transferido a manos de consejos de delegados de los trabajadores, elegidos directamente y revocables (soviets) y con el establecimiento de un estado revolucionario.<\/p>\n<p>\u2022 Ruptura con la burgues\u00eda: todos los partidos de los trabajadores deben mantener una estricta independencia y negarse a entrar en gobiernos de coalici\u00f3n a nivel local o nacional con los partidos de los capitalistas<\/p>\n<p>\u2022 Por un Gobierno de los Obreros y los Campesinos: expropiar a la clase capitalista. Nacionalizar todos los bancos, corporaciones, comercio al por mayor, transporte, industrias y servicios sociales, de la salud, la educaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, sin compensaci\u00f3n y el bajo control de los trabajadores.<\/p>\n<p>\u2022 Los bancos nacionalizados deber\u00edan fusionarse en un banco \u00fanico estatal bajo el control democr\u00e1tico de la clase trabajadora, con las decisiones sobre inversi\u00f3n y recursos tomadas democr\u00e1ticamente como un paso hacia la formaci\u00f3n de un plan central bajo el control de la clase trabajadora y hacia el desarrollo de una econom\u00eda socialista.<\/p>\n<p>\u2022 Introducir un monopolio del comercio exterior.<\/p>\n<p>\u2022 Un Gobierno de los Obreros y los Campesinos debe basarse en los consejos (soviets) y milicias armadas de los obreros, los campesinos y los pobres urbanos.<\/p>\n<p>\u2022 El poder total sobre el estado de la clase trabajadora s\u00f3lo puede lograrse por la ruptura del poder armado del estado capitalista, su aparato militar y burocr\u00e1tico y su sustituci\u00f3n por la autoridad de los consejos de los trabajadores y su propia milicia obrera.<\/p>\n<p>Por la revoluci\u00f3n permanente<\/p>\n<p>En los pa\u00edses semi-coloniales, independientes solo en teor\u00eda y sujetos a la interferencia pol\u00edtica y el control econ\u00f3mico de las grandes potencias imperialistas, las masas todav\u00eda no han obtenido muchos de los derechos fundamentales establecidos en los primeros pa\u00edses capitalistas en la Revoluci\u00f3n Inglesa de la d\u00e9cada de 1640, la Revoluci\u00f3n Americana de 1776 o la Revoluci\u00f3n francesa de 1789. Igualmente, hoy d\u00eda en el mundo semi-colonial muchas de las tareas b\u00e1sicas del desenvolvimiento capitalista como la independencia nacional, la revoluci\u00f3n agraria, los derechos democr\u00e1ticos y la igualdad jur\u00eddica de las mujeres siguen sin cumplirse.<\/p>\n<p>Como resultado, muchas fuerzas revolucionarias nacionales de hoy, influidas por el pensamiento democr\u00e1tico burgu\u00e9s y por la &#8218;teor\u00eda de etapas&#8216; de Stalin, a\u00fan sostenida hoy por partidos comunistas oficiales, creen que la soluci\u00f3n al subdesarrollo semi\u2013colonial es completar la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y establecer una aut\u00e9ntica independencia nacional y una rep\u00fablica moderna a trav\u00e9s de una alianza de todas las clases que se oponen a la dominaci\u00f3n extranjera y apoyan el desarrollo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Este esquema es la estrategia com\u00fan de fuerzas dispares en el mundo semi\u2013colonial, desde Fatah y el FPLP en Palestina, hasta el movimiento democr\u00e1tico en Ir\u00e1n, el Partido Comunista de Filipinas y los Mao\u00edstas en Nepal. Aun as\u00ed, la historia ha demostrado una y otra vez que en estos pa\u00edses la burgues\u00eda nacional es demasiado d\u00e9bil y est\u00e1 demasiado estrechamente ligada al capital extranjero y las potencias y corporaciones imperialistas, como para liderar una revoluci\u00f3n burguesa cl\u00e1sica hasta la victoria.<\/p>\n<p>Esa tarea corresponde a la clase obrera. Al frente de la revoluci\u00f3n nacional en alianza con los campesinos, los trabajadores deber\u00e1n mantener estricta independencia de los capitalistas y proceder no s\u00f3lo a proteger los derechos democr\u00e1ticos m\u00e1s completos, sino tambi\u00e9n a superar las limitaciones del capital; no pueden dejar el poder en manos de una clase burguesa intr\u00ednsecamente incapaz de romper con el imperialismo pero capaz de asegurar sus propios privilegios separados de las masas. Los obreros deben empujar directamente hacia la revoluci\u00f3n social. Esta es la estrategia de la revoluci\u00f3n permanente o sin interrupciones.<\/p>\n<p>La clase obrera debe defender el establecimiento de derechos nacionales y democr\u00e1ticos plenos en las naciones oprimidas y semi\u2013coloniales. La clase obrera debe encabezar la lucha contra la dominaci\u00f3n imperialista bien por la deuda, la ocupaci\u00f3n, el control por empresas multinacionales o por la imposici\u00f3n de reg\u00edmenes dictatoriales clientelares.<\/p>\n<p>\u2022 Las organizaciones de la clase trabajadora deben hacer un llamamiento para la formaci\u00f3n de un frente unido antiimperialista de todas las clases populares pero manteniendo su propia independencia.<\/p>\n<p>\u2022 Ninguna participaci\u00f3n de las organizaciones de los trabajadores en cualquier r\u00e9gimen burgu\u00e9s, sin tener en cuenta cuan radical pudiera ser su ret\u00f3rica antiimperialista.<\/p>\n<p>\u2022 Por los consejos de los delegados de los trabajadores y los campesinos<\/p>\n<p>\u2022 Por un gobierno de los trabajadores y los campesinos que avance de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a la social, socializando la propiedad y el control de la industria y la agricultura, renunciando a las deudas imperialistas y propagando la revoluci\u00f3n a otros pa\u00edses, promoviendo las federaciones regionales de los estados de la clase obrera y desarrollo socialista.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n al socialismo<\/p>\n<p>El socialismo por el que estamos luchando necesita que los medios de producci\u00f3n a gran escala est\u00e9n en manos de la clase trabajadora para que democr\u00e1ticamente pueda planificar su desarrollo para satisfacer las necesidades humanas y aniquilar progresivamente la desigualdad y las clases sociales.<\/p>\n<p>Bajo un estado revolucionario de los trabajadores, no habr\u00e1 ning\u00fan plan burocr\u00e1tico monstruoso tal como existieron bajo el estalinismo, donde una casta de privilegiados bur\u00f3cratas intent\u00f3 decidirlo todo de forma centralizada. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, la clase obrera socializar\u00e1 los bancos, las instituciones financieras clave, las empresas de transporte y de servicios p\u00fablicos y todas las grandes industrias. Esto proporcionar\u00e1 las bases para una serie de planes entrelazados, desde el nivel local al regional, despu\u00e9s al nivel nacional e internacional, cada uno de ellos decidido despu\u00e9s de ser debatidos por una democracia de los trabajadores y los consumidores.<\/p>\n<p>Esto no es un sue\u00f1o como afirman los propagandistas burgueses. Las tecnolog\u00edas modernas permiten descubrir y comunicar las carencias y las necesidades de todo el mundo en segundos y, a continuaci\u00f3n, coordinar la producci\u00f3n y el transporte para cubrirlas. Cada empresa multinacional moderna ya funciona de esta manera. Pero, en contraste con las corporaciones capitalistas, nosotros utilizaremos los logros de las tecnolog\u00edas modernas no para el beneficio de unos pocos, sino para beneficio de toda la humanidad.<\/p>\n<p>Los artesanos, comerciantes y campesinos a peque\u00f1a escala podr\u00e1n mantener sus empresas familiares como propiedad privada, si as\u00ed lo desean. Al mismo tiempo, ser\u00e1n animados a liberarse de la inseguridad del mercado y la competencia salvaje orientando su producci\u00f3n al plan de toda la sociedad para el desarrollo econ\u00f3mico. La idea de que el socialismo puede basarse en la propiedad privada de peque\u00f1a escala o las cooperativas es una utop\u00eda retrospectiva que puede s\u00f3lo, con el tiempo, volver a crear las condiciones de una econom\u00eda de mercado y alentar, una vez m\u00e1s, la acumulaci\u00f3n de capital. No obstante, la socializaci\u00f3n de la peque\u00f1a propiedad agraria, peque\u00f1os comercios etc. debe ocurrir gradualmente y voluntariamente y no por la fuerza como bajo Stalin.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo: La Revoluci\u00f3n Global<\/p>\n<p>Que la revoluci\u00f3n se produzca y triunfe primero en un pa\u00eds atrasado, uno semi-colonial o en un pa\u00eds imperialista avanzado, lo vital es que se disemine internacionalmente. Esto es necesario para defender lo que ha sido ganado y para lograr el pleno potencial de la sociedad socialista. All\u00ed donde los trabajadores tomen el poder, ser\u00e1n atacados por las potencias capitalistas extranjeras, especialmente por las principales potencias imperialistas. La forma m\u00e1s efectiva de defensa es, por lo tanto, la propagaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n a esos pa\u00edses por medio de la ayuda en la lucha por el poder por sus clases obreras. Adem\u00e1s, como la degeneraci\u00f3n y el colapso definitivo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica demostraron, es imposible completar la construcci\u00f3n del socialismo a nivel nacional. &#8222;El socialismo de un solo pa\u00eds&#8220; es una utop\u00eda reaccionaria.<\/p>\n<p>Las fuerzas productivas desarrolladas por el capitalismo durante siglos demandan un orden internacional. Desde el comienzo del siglo XX, el mismo estado-naci\u00f3n se ha convertido en una cadena que lastra su ulterior desarrollo. Por lo tanto el requisito indispensable que es la estrategia de la Revoluci\u00f3n Permanente fluye no s\u00f3lo de la necesidad de combatir la continua resistencia de la antigua clase dirigente, sino del hecho de que un desarrollo racional y sostenible de las fuerzas productivas de la humanidad s\u00f3lo puede lograrse finalmente a nivel mundial.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, sobre la base de una econom\u00eda planificada a nivel mundial y una federaci\u00f3n mundial de las rep\u00fablicas socialistas, progresaremos hacia un nivel com\u00fan de riqueza y hacia la completa igualdad de derechos para toda la humanidad. Como resultado de este proceso, las clases sociales y las caracter\u00edsticas represivas del Estado morir\u00e1n gradualmente. Pero primero tenemos que empezar. En un pa\u00eds tras otro, sacudido ya por la crisis hist\u00f3rica del sistema, debemos arrojar el capitalismo al abismo. La Revoluci\u00f3n Mundial, y nada menos, es la tarea de la venidera Quinta Internacional.<\/p>\n<p>Trabajadores y pueblos oprimidos del mundo \u2013 \u00a1un\u00edos!<\/p>\n<p>\u00a1Hacia una nueva Quinta Internacional!<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Liga por la Quinta Internacional En su reciente Congreso la Liga para la Quinta Internacional aprob\u00f3 un nuevo manifiesto program\u00e1tico. Sus pol\u00edticas y consignas pretenden guiar a los socialistas revolucionarios en las luchas por venir, y a servir como una propuesta de manifiesto para una nueva Quinta Internacional. 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